Altillanura, agroindustria de vanguardia en el país

En diferentes regiones se hacen esfuerzos por llevar a los adelantos tecnológicos a la producción del campo, pero la ausencia de políticas limita la industrialización.

Altillanura, agroindustria de vanguardia en el país

Efe

Altillanura, agroindustria de vanguardia en el país

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mayo 07 de 2014 - 10:20 p.m.
2014-05-07

La inversión en maquinaria apropiada para hacer más eficaz la producción del campo colombiano es limitada, aunque hay que decir que lo que se hace se está haciendo con buenos resultados.

Un ejemplo de esto lo muestra la altillanura, zona ubicada desde la margen derecha del río Meta, desde Puerto López hasta el Orinoco, en el Vichada, donde hay proyectos forestales en más de 60 mil hectáreas, cultivos de caña de azúcar en, al menos, 14 mil hectáreas y de caucho en el mismo rango. En estas áreas la tecnología utilizada es de punta, según reporte de Fundallanura.

En las regiones de Tolima, Huila, Córdoba y Cesar se están adoptando procesos de agroindustrialización representados en marcadores satelitales, georreferenciación, sembradoras neumáticas de labranza para mejorar el suelo.

La altillanura es un modelo de tecnificación con maquinarias y equipos de vanguardia. Napoleón Viveros Arciniegas, director ejecutivo de Fundallanura, entidad dedicada a la generación de condiciones de competitividad en esa región de Colombia, considera que allí se está operando con los equipos más avanzados que hay en el mercado. “Creemos que los desarrollos de la nueva agricultura requieren tecnología de punta. Los proyectos que se ejecutan hoy en la altillanura no tienen nada que envidiarles a Brasil, Argentina, EE.UU. Tenemos equipos de vanguardia y somos competitivos en producción de alimentos”, afirma Viveros.

Según el empresario, para los cultivos de maíz y soya, en la altillanura se están utilizando sembradoras de conservación, de siembra directa, equipos de control para regulación, tractores de 300 caballos de potencia con pilotos automáticos y con monitores para verificar salidas de semillas y fertilizantes. Explica también que la inversión en maquinaria por cada hectárea es de 1.500 dólares. Actualmente operan pulverizadoras de 800 millones de pesos.

“La inversión en maquinaria para el campo podría ser mejor, pero no hay seguridad jurídica en la tenencia de la tierra. Mientras esto no se dé, los procesos de tecnificación seguirán siendo lentos”, dice el director de Fundallanura.

PANORAMA NACIONAL DE TECNIFICACIÓN

La Asociación de Ingenieros Agrícolas (Asiac) tiene varias observaciones sobre la productividad del campo.

¿Cómo está Colombia en maquinaria para el campo?

El país tiene un atraso significativo en la actualización de la maquinaria, que cuenta con más de 20 años de uso. Las fuentes de potencia básicas, como los tractores, son reutilizados, sumando hasta más de 50 años de operación, con problemas de contaminación y altos consumos de energía. En fertilizadoras, sembradoras, cosechadoras, el panorama no es más alentador, ya que la renovación de equipos es muy lenta.

¿Cuáles sectores son los más adelantados y cuáles los más atrasados?

El más adelantado en utilización de maquinaria agrícola es el sector cañero del valle geográfico del río Cauca. Allí se está a la vanguardia, desde la preparación del terreno hasta la cosecha. Podemos decir que tiene experiencia de varios años en el tema de agricultura de precisión. Otros sectores tienen alguna vivencia, motivada por productores que le apuestan al desarrollo tecnológico, pero son contados.

MUCHO POR HACER

El atraso del agro, en materia tecnológica, es calificado por los expertos como “significativo”, al tiempo que destacan avances en la altillanura. El potencial de Colombia para producir alimentos es enorme, pero la exportación es limitada por deficiencias en calidad por costos de transporte a los puertos de embarque y ausencia de políticas oficiales para respaldar a los agricultores.

Jesús Erney Torres

Especial para Portafolio

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