Alza del dólar les pasa la cuenta de cobro a las empresas

La volatilidad en el precio de la divisa no solo dificulta hacer cuentas, sino que se ha convertido en un sobrecosto para las compañías, porque eleva las obligaciones asumidas en moneda extranjera.

La volatilidad en la tasa de cambio dificulta que las empresas organicen sus cuentas y obligaciones.

AFP

La volatilidad en la tasa de cambio dificulta que las empresas organicen sus cuentas y obligaciones.

Finanzas
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marzo 16 de 2015 - 12:27 a.m.
2015-03-16

El alza en el precio del dólar le ha pasado una factura abultada a los costos de las empresas. La situación se complica dependiendo de qué tan endeudadas están en esa moneda, y más ahora que la divisa no encuentra techo.

La TRM de hoy está en $2.661, nivel que no se veía desde julio del 2004, y los movimientos diarios son muy bruscos.

“Lo grave no es que el dólar esté a $1.800 o a $3.000, sino que se mueva tan rápido que la empresa no puede reaccionar a tiempo. Si supiéramos que el precio del dólar cambia un peso cada día, la compañía podría ajustarse. Pero si varía de un día a otro $30, $40, $60 o más se vienen al piso todas las proyecciones y eso desajusta cualquier flujo de caja, lista de precios o compromisos adquiridos”, explica Luis Fernando Vanegas, Head Trader de CorpBanca - Helm.

De hecho, las empresas que tienen deudas en dólares han visto un fuerte aumento en el costo de sus obligaciones. Aunque cada caso es particular, el comportamiento de la deuda externa privada total da una idea.

Según datos del Banco de la República a noviembre, el saldo estaba en US$40.770 millones, 3% más que hace un año. Pero tomando esa cifra en pesos, por la variación de la tasa de cambio el incremento es de 12%. 

Suponiendo que el monto en dólares a hoy fuera el mismo de noviembre, al convertirlo a pesos el aumento es de 21% en 4 meses.

Así como hasta hace unos meses la tasa de cambio fue favorable para el endeudamiento en dólares, ahora que las condiciones son diferentes y el precio de la divisa es una variable que no se puede controlar, las empresas han aumentado su apetito por tomar medidas que les ayuden a protegerse de los vaivenes.

LAS ESTRATEGIAS

Buena parte de las compañías que tienen altos niveles de deuda en dólares reciben una porción importante de sus ingresos en esa misma moneda, lo cual se convierte en una cobertura natural.

Es el caso de Ecopetrol, pues el 60% de sus ventas se hace en el exterior. Sin embargo, el 80% de su deuda es en dólares, y la depreciación tuvo un impacto de $400 mil millones por mayor diferencia en cambio debido a la valorización de la deuda financiera a pesos. Por la misma causa, se pagaron $162 mil millones más por intereses de la deuda.

Por lo pronto, la petrolera no está usando instrumentos derivados para cubrirse.

Algo similar le ocurre a la firma de insumos Enka, que en su informe de resultados dijo que una parte de sus ingresos están atados al dólar y por eso la estrategia es contratar deuda en dólares, “de forma tal que al momento de su amortización no exista riesgo cambiario”.

Sin embargo, afirmó que “cuando se presentan fuertes incrementos de tasa de cambio en corto tiempo, como ocurrió en el último trimestre del 2014, los efectos positivos de la devaluación sobre el flujo de caja no alcanzan a compensar los ajustes por diferencia en cambio”.

Teniendo en cuenta esto, las empresas han optado por mecanismos disponibles en bancos y casas de bolsa, como los forwards, swaps, opciones y derivados estandarizados (ver recuadro).

En el Grupo Sura, el 43% de la deuda está en dólares, específicamente por una emisión de bonos en el exterior.

Ignacio Calle Cuartas, vicepresidente de Finanzas Corporativas del Grupo, explica que “en 2012 estructuramos una cobertura para eliminar el efecto de tasa de cambio que podría llegar a producirse por el pago de los cupones. El instrumento utilizado es un Cross Currency Swap, que nos permite eliminar los efectos producidos por la volatilidad de la tasa de cambio en los flujos trimestrales”.

Por su parte, Empresas Públicas de Medellín ha señalado que debido a que alrededor del 38% de su deuda está en dólares, ha tenido que ejecutar esquemas de operaciones de cobertura de riesgo cambiario como swaps, opciones y combinaciones, dependiendo del riesgo que necesiten cubrir en el momento.

Sean mayoría o no las obligaciones en dólares, estos instrumentos ya son estrategia en varias empresas. Juan Fernando Vásquez, presidente de Tablemac, señala que hace dos años adoptaron una política de cobertura para la tasa de cambio en la deuda financiera de largo plazo, con coberturas hasta de 4 años para amortizaciones futuras. Añade que “permanentemente evaluamos nuestra posición neta pasiva en dólares y utilizamos forwards”.

LA OFERTA DE COBERTURAS CAMBIARIAS

Si bien aún falta que muchas empresas adopten mecanismos de cobertura, en el mercado hay oferta de bancos y comisionistas, con instrumentos como opciones, swaps, forwards y derivados, que son contratos en los que se pacta una tasa de cambio futura. Hernán Alzate, vicepresidente de Posición Propia de Bancolombia, explica que “el tipo de instrumento de cobertura a utilizar obedece al perfil de riesgos del cliente; por lo tanto, la estrategia a ejecutar debe responder a las necesidades particulares de cada empresa, previo análisis de su exposición neta cambiaria”.

Luisa Gómez R.
Subeditora de Portafolio
luicon@eltiempo.com