Añadirle injuria al insulto

Al coronel hay que tomárselo en serio. Chávez declara que jamás atacará al pueblo colombiano, pero que está listo y dispuesto para la guerra contra el imperialismo y sus lacayos.''

POR:
enero 05 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-05

  Es cierto que el magín de Hugo Chávez contiene una muy alta dosis de hadas madrinas: Sueños de una patria bolivariana, de un socialismo regional sin perfiles bien definidos, de una alianza continental capaz de derrotar el imperialismo gringo
También es enorme la dosis de otros fantasmas en la cabeza del Coronel; el Jefe de Estado venezolano oye en el aire voces de enfrentamientos militares a gran escala, episodios para probar sus nuevos batallones de tanques y sus recién adquiridas escuadras de aeronaves.
Es cierto que el régimen venezolano suelta densos vapores de corrupción y que la economía venezolana está a punto de reventar; graves problemas se ciernen sobre los pobres de Venezuela. En medio de angustias auténticas o imaginadas, de cara a provocaciones reales o de novela, el Coronel podría emprender acciones militares de consecuencias terribles e imprevisibles.
Al Coronel hay que tomárselo en serio. Chávez declara que jamás atacará al pueblo colombiano, pero que está listo y dispuesto para la guerra contra el imperialismo y sus lacayos. ¿Dónde?
Hay gente rica y poderosa frotándose las manos, y promoviendo sus servicios, ante la sola perspectiva de que el Gobierno colombiano encuentre necesario, u oportuno, adquirir a crédito fierros pesados para 'disuadir' al vecino matón. Esta perspectiva no es imposible. En el cerebro colectivo de los estrategas oficiales colombianos -y sus amigos y consejeros- puede estar la idea de que la diplomacia, y la estrecha amistad con el establecimiento militar de Estados Unidos, no son suficientes para manejar este asunto. Es aún más fácil llegar a esa conclusión si se piensa en la relación de solidaridad que maneja el régimen venezolano con la guerrilla colombiana: Una guerrilla que puede haber sufrido una derrota estratégica, pero que sigue muy viva y muy capaz de reiniciar su andadura de largo plazo.
Pero es muy cierto también que el Gobierno colombiano ha manejado con arrogancia y torpeza las implicaciones militares y estratégicas del acuerdo sobre el uso de las bases colombianas por parte de las Fuerzas Militares de Estados Unidos. Con ello se le añade injuria al insulto. El régimen colombiano ha buscado que se desdeñe y se minimice el shock estratégico que sufren con este acuerdo todos los organismos de defensa de América del Sur. Algunos comentaristas públicos se esfuerzan por hacer lo propio, al tiempo que exigen un rápido aprestamiento militar contra Chávez.
En su tarea de reducir el real impacto del acuerdo, dichos comentaristas dicen que no se puede hacer tanto ruido con unos papelitos colgados en la Internet. Que sean serios: No son papelitos cualquiera. El Comando de Movilidad de la Fuerza Aérea gringa es autor de un documento (Estrategia Global de Movilidad, marzo de 2009) donde honesta y cándidamente explica sus necesidades estratégicas en América del Sur. Y la propia Fuerza Aérea, en su solicitud de presupuesto 2010 (mayo 2009) justifica dentro de su Programa de Construcciones Militares un proyecto de uso de la Base de Palanquero. Vuelve aquí la candidez de los autores: "El desarrollo de este emplazamiento ofrece una oportunidad única de operaciones de espectro pleno en una subregión crítica de nuestro hemisferio donde la seguridad y la estabilidad están bajo constante amenaza por parte de insurgentes financiados por el narcotráfico, de gobiernos anti-Estados Unidos, de la pobreza endémica y de desastres naturales recurrentes".
Es absolutamente entendible que todos los gobiernos de América del Sur expresen su preocupación y su inconformismo con este acuerdo, que naturalmente debería contar con el consenso de todos ellos, como ocurre en el resto del mundo. La voz de Chávez es, claro, la más estridente. No hay mejor motivo para que amenace con estrenar sus fierros. ¿Dónde?

cgonzalm@cgm.com.co

Siga bajando para encontrar más contenido