Analistas piden ‘reelegir’ meta de inflación en 2008

Con el argumento de que al Banco de la República le pasó con la meta de inflación de este año lo mismo que al estudiante que pierde una materia, los analistas le piden que para el 2008 repita la meta del 2007 y así “aprenda la lección”.

POR:
noviembre 23 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-23

Tanto académicos, como comisionistas, banqueros y analistas de Anif y Fedesarrollo, e incluso miembros del Gobierno, como el ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, han coincidido en pedirle a la Junta Directiva del Emisor que hoy cuando fije la meta de inflación del 2008, no continúe con su política de poner una menor a la de año inmediatamente anterior, pues esto elevaría el riesgo de que el año entrante se vuelva a rajar. La razón para este pedido es que algunos de los factores que tienen hoy al nivel de precios por encima de la meta se van a mantener e incluso se podrían agudizar el año entrante. Entre ellos está el elevado precio del petróleo (que está en 97 dólares por barril), la demanda por biocombustibles, que presiona al alza los precios de algunos alimentos, y la demanda de Venezuela, en especial de comida, lo cual ha hecho subir componentes básicos de la canasta familiar, como la carne. De hecho, el convencimiento de que los precios de los alimentos van a subir el año entrante por fenómenos climáticos y el etanol, es una de las razones por las que el ministro Arias preparó un documento para el Banco de la República pidiendo una meta de inflación más flexible para el 2008, “para que luego no cometan locuras de estar proponiendo importar carne de países que tienen el mal de las vacas locas”. El decano de economía de la Universidad de los Andes, Alejandro Gaviria, también piensa que por las presiones inflacionarias es necesario dejar quieta la meta y lo resume diciendo: “lo que se debe reeligir el año entrante es la meta de inflación”. Así mismo, un informe del Citibank con respecto a la expectativas de la junta de hoy, sostiene que al analizar las últimas declaraciones del Emisor –consignadas en el informe de inflación de septiembre y en las minutas de la junta del mes pasado– “se ve que los codirectores y el equipo técnico están más preocupados por el riesgo de una inflación creciente, que por el de una desaceleración económica derivada de una crisis mundial del crédito”. Así mismo, el Citi asegura que el Banco duda con respecto a si sus políticas de aumento de tasas de interés están sirviendo para enfriar la economía y controlar la inflación. Por eso prevé que hay un 40 por ciento de posibilidades de que hoy se presente un nueva alza de tasas y está convencido de que la meta de inflación estará entre 3,5 y 4,5 por ciento en el 2008, igual que en el 2007. De otro lado, 26 de 27 economistas encuestados por la agencia Bloomberg piensan que el Banco no va a subir más su tasa de interés y la dejará en 9,25 por ciento. Germán Verdugo, director de Investigaciones de Correval, considera, por su parte, que es factible que la meta de inflación no cambie para el 2008 y así será más fácil cumplirla. Además, si se siguiera bajando, como ha ocurrido consecutivamente desde el 2005, el Banco se vería forzado a subir de nuevo sus tasas. “Un factor clave en la inflación es la credibilidad y el Emisor no se puede dar el lujo de volver a incumplir”, dice Verdugo. Hasta octubre, la inflación iba en 4,68 por ciento y el Banco de la República calcula que podría terminar este año en 5 por ciento. PIB DEL AÑO ENTRANTE, A PASO MÁS LENTO A mes y medio de que termine el 2007, los economistas ya empezaron a destapar sus cartas sobre crecimiento para el 2008. Anif le apuesta a un 3,5 por ciento, debido en gran parte a factores internacionales como una posible desaceleración de E.U., pero sin incluir el ruido que se pueda producir por el fin de la mediación del presidente Chávez en el acuerdo humanitario. El Citibank cree que el PIB nacional podrá crecer 5,5 por ciento, a raíz del aumento de las tasas de interés, lo que desacelerará la economía. A eso se suman menores ingresos de flujos de capital, por unas condiciones externas más restrictivas. Salario mínimo: apuestas de alza entre La cercanía de las negociaciones para establecer el alza del salario mínimo del año entrante, que podrían iniciar la primera semana de diciembre, hace que cada día se escuchan nuevas propuestas al respecto. Ayer se conoció la sugerencia de Fedesarrollo, entidad que considera que el alza del mínimo debe ser de 7 por ciento, cifra que se deriva de un 5 por ciento de inflación proyectada para este año, más un 2 por ciento por productividad. “Esta discusión se va a ir calentando todos los días y por eso es bueno que el Gobierno se involucre activamente en ella. Los sindicatos piden que sea del 10 por ciento y los empresarios hablan de entre un 6 y un 7 por ciento. Lo ideal sería un 7 por ciento”, dijo Mauricio Cárdenas, presidente de Fedesarrollo. Agregó que ese 7 por ciento ayuda a compensar la inflación y además implica un aumento manejable para los empresarios “pues se debe recordar que la mitad de los trabajadores colombianos gana el salario mínimo o menos de eso y alzas muy fuertes los condenan a la informalidad”, insistió Cárdenas. Ante esta propuesta, el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, no se comprometió con cifra alguna, pero aseguró que el Gobierno va a estimular la concertación para que se llegue un acuerdo que les sirva a todas las partes. Un informe del Citibank dice que en la discusión de este año será clave el hecho de que el Banco de la República no cumplirá la meta de inflación, pues El Emisor venía insistiendo en que la negociación se debía hacer con la inflación esperada y no la causada. Hasta el 2006 y después de tres años consecutivos de cumplir la meta, ese argumento era fuerte, pero con las condiciones de hoy, cuando se espera que la inflación supere la meta en 50 puntos básicos (en vez de quedar en 4,5 por ciento cerrará en 5 por ciento), la discusión se va a volver a complicar. 3 años consecutivos cumplió el Emisor su meta de inflación y por eso podía pedir que en la negociación del mínimo se tuviera en cuenta la inflación esperada. Esa solicitud se complica este año. EL EFECTO DEL DÓLAR Uno de los factores que ha ayudado a que la inflación no se incremente más es la revaluación del peso contra el dólar. Pese a que la tasa de cambio ha subido en los últimos días y volvió a estar por encima de los 2.000 pesos, aún se sitúa 9,12 por ciento por debajo del nivel del año pasado. No obstante, los analistas insisten en que el año entrante el precio del dólar por fin va a subir y por eso creen que dicha alza traerá más presión a los precios, en especial del petróleo. Sergio Clavijo, presidente de Anif, calcula que en el 2008 va a haber una devaluación del 5 por ciento y que la tasa de cambio terminará entre 2.200 y 2.250 pesos.

Siga bajando para encontrar más contenido