La ANH puso a Colombia en el 'top' petrolero mundial

Cuando hace ocho años se creó la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Colombia enfrentaba una dura realidad: las reservas de petróleo se agotaban y el fantasma de la importación rondaba el país, Además había un agravante: las petroleras no querían invertir en esta parte del mundo.

POR:
septiembre 22 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-09-22

En esa época las reservas del país rondaban los 1.400 millones de barriles de petróleo. Hoy la situación es distinta. Colombia está en el top de las naciones petroleras de Latinoamérica, las reservas del país alcanzan los 2.000 millones de barriles de petróleo equivalentes y en la actualidad 150 petroleras tienen presencia en el territorio nacional. El director saliente de la ANH, Armando Zamora, habló con Portafolio sobre cómo queda la entidad y cuál es el panorama del país en ese sector. ¿Cuál es el principal aporte de la ANH al país? Creo que fue el arranque y puesta en marcha de una nueva estructura que se dedicó a promocionar a Colombia en el mundo petrolero. Se modernizó el sistema de contratación, se actualizó la información geológica de cuencas, se potencializaron zonas que antes no estaban en el mapa petrolero y el Estado empezó a hacer sísmica para calentar nuevas áreas del país. También se establecieron procesos y procedimientos para los negocios con hidrocarburos y se cumplió con el objetivo de darle arranque a la entidad y potencializarla para que fuera reconocida como un interlocutor para hacer negocios en el país. Hoy la entidad enfrenta nuevos retos y el país conoce que se requieren nuevos instrumentos. Pero el proyecto de nueva estructura está listo para ser implementado. En el plano de las cifras, suman 400 los contratos firmados con compromisos de inversión de riesgo de 4.000 millones de dólares, más las que se dan cuando hay descubrimientos para desarrollar los campos. Colombia tiene un nuevo paradigma geológico, todas las cuencas del territorio nacional muestran potencial y ello tiene al país en el top de Latinoamérica y entre los mejores del mundo. ¿Cuáles son las perspectivas del país en hidrocarburos? El impulso que trae Colombia le da para una década. Volvimos a niveles de reservas de 2.000 millones de barriles y tenemos contratos firmados con expectativas por 7.000 millones de barriles. Estoy convencido de que el potencial puede llegar a los 10.000 millones de barriles de reservas. Ahora bien, es necesario consolidar lo que se hizo y para ello debemos poner la casa en orden. Es definitivo que el país requiere una superintendencia minero-petrolera que sea altamente técnica y que tenga dientes para vigilar el total cumplimiento de los compromisos contractuales de inversión con la comunidad y ambientales por parte de las petroleras. Para que la industria siga creciendo, es necesario crear una mesa permanente entre las petroleras, las comunidades y los trabajadores con el concurso del Estado para tener justa dimensión de qué se hace y hacia dónde deben dirigirse los esfuerzos. ¿Cuáles son los riesgos? Estamos en un momento crucial y veo tres riesgos inminentes. El primero es que los políticos quieren tomar control de las regiones productoras y para ello se están presentando unas coaliciones con sindicatos y oportunistas que están intimidando la normal actividad del sector. El segundo tiene que ver con el intento de la mafia de entrar en el negocio petrolero. Aquí hay que decir que en este momento las autoridades actúan con fuerza para inmunizar el negocio. Y el tercero, es la necesidad de fortalecer la entidad. La sociedad tiene que entender que la ANH requiere que exista consenso en torno a ella, y que la política petrolera sea pública y de dominio nacional para que la sociedad pueda actuar cuando se intente vulnerar un verdadero motor del crecimiento integral del país. ¿En qué se equivocó? En no haber tenido o, sacado el espacio y el tiempo para atender a las comunidades, a los representantes de la industria. Pero la primera tarea era promocionar el país y que las multinacionales volvieran a invertir en el desarrollo de hidrocarburos. Hoy tenemos prestigio en Asia, Europa, EE. UU. y Latinoamérica, y esto ha atraído inversionistas también a otros renglones. ¿Cuál es el perfil ideal del director de la ANH? El ideal, que sea un geólogo, pero que además sea ingeniero, abogado que domine mínimo el inglés, que maneje las mejores relaciones públicas, que sea experto en comercio internacional y en negocios de hidrocarburos. ¿Cuáles son los retos? Colombia puede llegar a producir fácilmente dos millones de barriles de hidrocarburos día, pero para ello requiere armonía social, capacidad institucional, seguridad y ambiente amable para la inversión y es necesario que la ANH indique cuál es el camino. En todo esto no hemos hablado del tema ambiental. Colombia requiere decisiones en esa materia. ¿Los peligros? Hoy se está deteriorando el ambiente que atrajo los capitales. Para nadie es un secreto que los ataques políticos contra la ANH empiezan a incomodar a los inversionistas en otros países. Las protestas y la toma de campos petroleros no le hacen bien a nadie y la seguridad física vuelve a tener riesgos. Creo que es hora de poner la casa en orden para no fastidiar la oportunidad de desarrollo que tiene el país. Los recursos que genera la industria petrolera pueden apalancar el desarrollo, pero se requieren consensos en torno al tema. helgon

Siga bajando para encontrar más contenido