'Este año construiremos en Perú y Chile': Andrés Arango Sarmiento, presidente de Ospinas y Cía.

La firma constructora -que inaugurará en Bogotá el centro comercial más grande del país- incursionará en el sector hotelero, también en la capital.

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febrero 26 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-02-26

Así mismo, les apostará a la vivienda, al comercio y a las plataformas logísticas en el exterior.

Para Andrés Arango, presidente de Ospinas & Cía, comienza la cuenta regresiva del que será el acontecimiento del año para la compañía: la apertura de Centro Mayor, el 25 de marzo, el centro comercial más grande del país.

El empresario -que no ocultó la expectativa en torno al megaproyecto ubicado en la Avenida NQS con calle 38A-Sur, en Bogotá- habló con PORTAFOLIO de otras obras en marcha, de la incursión en hotelería y de cómo ve al sector constructor este año.

¿Cuándo inauguran Centro Mayor?

El 25 de marzo estará listo el centro comercial que tendrá un área de construcción de 248.000 metros cuadrados y otros 102.000 de área vendible.

¿Cuánto invirtieron?

La inversión supera los 285 mil millones de pesos.

¿Este proyecto y el inició de obra de Titán Plaza, también en Bogotá, desvirtúan las amenazas de sobreoferta?

Hay que saber elegir el tipo de proyecto que se construirá. En algunos sectores se necesitarán sólo plazas comerciales (es decir, de mediano tamaño) y en otros, como sucedió con Centro Mayor, habrá espacio para grandes propuestas.

A propósito de propuestas, con Titán Plaza le apuestan al uso mixto, comercio y oficinas, éstas con una evidente sobreoferta.

¿No es un riesgo?

Efectivamente, hay más de 350 mil metros cuadrados disponibles para oficinas, pero nosotros estamos tranquilos. En este negocio hay que innovar para ser competitivos; por eso, la idea es hacer lo mismo que en la nueva sede de Avianca: construir sobre medidas y a mercados específicos. Por eso, ya hemos charlado con representantes del sector salud y hay interés en invertir.

Pero la mayoría de constructores y promotores han expresado preocupación porque no hay demanda...

Cierto, hay edificios de oficinas desocupados porque prevendieron a inversionistas, quienes ante la imposibilidad de arrendar o negociar han tenido que asumir gastos de servicios, créditos pendientes, etc. Ellos sí están en problemas.

¿Esto significa que bajarán los precios?

Es posible, depende de la premura y de la capacidad económica para aguantar.

¿Le apostarán a la hotelería este año? Además, ¿qué tipo de proyectos tienen en el exterior?

A mediados del año comenzaremos la construcción de un hotel en el norte de Bogotá e incursionaremos en Lima (Perú) con proyectos de vivienda y comercio. Es un mercado similar al nuestro y eso facilita el trabajo.

Además, en Chile evaluamos algunas plataformas logísticas y puertos secos. En noviembre pasado visitamos ese país, con el cual tenemos un vínculo debido a nuestra relación con Falabella en varios centros comerciales.

En términos generales, ¿cómo percibe al sector constructor?

Obras civiles tuvieron un 2009 bueno y en medio de las eventualidades, el subsector de edificaciones tuvo un desempeño aceptable y estoy seguro de que este año la situación mejorará.

En los estratos bajo y medio fue clave el subsidio a la tasa de interés; esto movió el mercado y no lo dejó caer. En los altos esperamos que el 2010 sea positivo.

En medio de ajustes fiscales y reducción del gasto, ¿los subsidios podrían afectarse?

El Gobierno es consciente de que el sector constructor es fundamental para generar empleo y que en el caso de la vivienda no es conveniente cerrar la 'ventanilla' de tajo.

Seguramente, si algo se debe hacer será con base en una propuesta sensata. Lo cierto es que habrá oxígeno para el negocio y aún podremos mantenernos porque es un sector maduro y cauteloso.

Pero los potenciales inversionistas confían en que habrá más recursos...

El Gobierno dijo que estaba evaluando de dónde los obtendrán. Aun así, es un error esperar, siempre, qué va a dar el Estado. Insisto, cuando se plantee un eventual desmonte, seguramente se hará con prudencia.

¿Cómo les ha ido con el subsidio a la tasa?

Antes que nada, es importante reconocer que es una buena medida, pero en nuestro caso los proyectos que formulamos no se hicieron con la expectativa del subsidio.

Somos conscientes de que hay una fila larga de gente que ya los ha gestionado y debemos ser responsables de no generar la expectativa a los clientes, además, porque los proyectos de vivienda que tenemos en el rango que podría beneficiarse se iniciarían en el 2011.

¿En qué afectó el entorno político al sector constructor y a la economía en general?

En todo. Para nosotros fue perjudicial porque la expectativa frenó algunas inversiones.

Su imagen

Recuerda que a partir de ese año la compañía reinició su actividad con la formulación de centros comerciales, un mercado del que hoy por hoy es referente en el país. Arango está casado, tiene una hija de 13 años y un hijo de 11, juega 'squash' y es aficionado a la fotografía.

También le encanta viajar; dice que es el plan perfecto: "Mientras la familia compra en los 'mall', yo me dedico a evaluar tendencias de construcción".