En el último año, creció la informalidad laboral y se redujo la cobertura en salud contributiva

En las 13 principales ciudades colombianas, la informalidad le ganó la carrera a la formalidad: mientras la primera creció 4,3 por ciento, la segunda aumentó 3,2 por ciento.

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noviembre 17 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-17

Lo anterior llevó a que los trabajadores clasificados como informales por el Dane incrementaran su participación, dentro del total de ocupados, de 56,6 por ciento en agosto del 2007 a 56,9 por ciento en igual mes de este año.

Ese comportamiento del mercado laboral se produjo en medio del rápido crecimiento económico registrado en la segunda parte del año pasado y principios de este, y la desaceleración del trimestre abril-junio que muy probablemente continuó en los meses siguientes.

Para agosto pasado, el Dane reportó 8?658.000 ocupados en las 13 ciudades, un aumento de 3,7 por ciento respecto a un año atrás. Es de esperarse un incremento en la afiliación a la seguridad social en este periodo, no solo por el mayor número de ocupados sino también por la aplicación de la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (Pila), uno de cuyos objetivos es combatir la evasión y elusión de dichas obligaciones.

En el régimen contributivo de salud, si bien las afiliaciones aumentaron en números absolutos (pasaron de 5?524.000 en agosto del 2007 a 5?719.000 en agosto pasado), su participación en el total de ocupados bajó de 66,2 a 66 por ciento en el mismo periodo. Es decir, aunque más cotizantes éstos disminuyeron proporcionalmente frente a los ocupados reportados por el Dane.

Ahora bien, la afiliación al régimen de salud se incrementó 5 por ciento (pasó de 7'226.000 a 7'592.000) y su participación dentro de la ocupación tuvo una ligera ganancia, al subir de 86,6 a 87,7 por ciento, lo que significa una mejora en la cobertura.

¿Qué explica, entonces, que mientras aumenta la cobertura en salud se reduzca la participación del régimen pago dentro del sistema? La respuesta hay que buscarla en el comportamiento del régimen subsidiado de salud.

Los afiliados al régimen de salud gratuito crecieron 10 por ciento (muy por encima del aumento de los ocupados, de los trabajadores informales y de los formales) y su participación en el total de ocupados subió de 20,4 a 21,6 por ciento. No sobra señalar que en agosto del año pasado 1?117.000 trabajadores (13,4 por ciento del total) no tenían cobertura alguna; 12 meses después habían bajado a 1?066.000 (12,3 por ciento del total).

Analistas han advertido que aunque hay más de 20 millones de colombianos pobres que necesitan del apoyo del Estado y merecen recibir servicios de salud subsidiada, a la falta de una adecuada focalización y de un poderoso sistema de información, que les abren las puertas a miles de ?colados?, se suma el estímulo perverso de la salud gratuita a quienes tienen posibilidad de afiliarse y aportar al régimen subsidiado. Y estar en la informalidad les facilita las cosas. Aunque también pasa en el sector formal.

En efecto, en las 13 ciudades examinadas por el Dane había 3?734.000 trabajadores clasificados en el sector formal, que tienen la obligación, junto con sus empleadores, de afiliarse y cotizar al régimen contributivo de salud. Sin embargo, 153.000 trabajadores (¿colados?) están en el régimen subsidiado de salud (en agosto del 2007 eran 172.000) mientras que otros 168.000 no aparecen en ninguna de las dos modalidades.

Las afiliaciones al sistema de salud crecieron 2,8 por ciento en el sector formal, como resultado de un incremento de 3,4 por ciento en el régimen pago y el ya señalado descenso, de 11 por ciento, en el subsidiado, quizás como producto de la Pila.

En el sector informal, por su parte, la afiliación al sistema aumentó 7,2 por ciento, jalonada por quienes se inscribieron en el régimen subsidiado, que se incrementaron en 12,4 por ciento, pues el crecimiento del contributivo fue de apenas 3,6 por ciento.

Pensiones

La afiliación a pensiones en el último año presenta un comportamiento mejor que el de la salud, aunque dista mucho de ser satisfactorio por su baja cobertura, lo que puede deberse a la Pila, pues trabajadores que antes únicamente cotizaban a salud ahora deben aportar también para su jubilación.

En agosto del 2007, de acuerdo con la información del Dane para 13 ciudades, 3?628.000 personas estaban afiliadas a pensiones (43,5 por ciento del total de ocupados); un año después la afiliación al ISS y a las AFP subió a 3?804.000 personas (43,9 por ciento de los ocupados), un crecimiento de 4,8 por ciento, un punto por encima del aumento de la ocupación.Las estadísticas del Dane no precisan qué porcentaje de los afiliados son cotizantes activos.

Los trabajadores del sector formal aumentaron 3,2 por ciento en el periodo mencionado, mientras que los afiliados a pensiones tuvieron un crecimiento de 4 por ciento, al pasar de 2?904.000 en agosto del 2007 a 3?021.000 en agosto del 2008; la cobertura, por su parte, subió de 80,2 a 80,9 por ciento.

Un comportamiento similar se presentó en el sector informal, que creció 4,3 por ciento; la afiliación prácticamente duplicó esta cifra (8,1 por ciento), en tanto que la cobertura subió de 15,3 a 15,9 por ciento, que es demasiado baja, que en buena medida obedece al hecho de que en este grupo laboral hay demasiado rebusque; la mayoría no cuenta con ingresos insuficientes para poder cotizar al rubro pensional.

Las posibles soluciones que presentan los expertos

Entre los objetivos del Gobierno, y específicamente del Ministerio de Comercio, está la reducción de la informalidad empresarial que, de paso, disminuiría la informalidad laboral.

En el reciente encuentro Colombia Compite, la mesa público-privada que analizó la promoción de la formalidad empresarial se fijó como meta un régimen de transición tributario, laboral y contable para reducir costos y trámites para crear empresas formales. El viceministro de Desarrollo Empresarial, Ricardo Duarte, comentó que hubo consenso en que para disminuir la informalidad es necesario trabajar en tres aspectos que impiden la formalización: las distorsiones de tipo regulatorio, laboral e impositiva.

Por su parte, el investigador Luis Jorge Garay, señaló que la mitad de la informalidad laboral es de subsistencia, rebusque y pobreza, donde se desenvuelven negocios familiares de muy baja productividad e ingresos.

Al respecto, el presidente del Consejo Privado de Competitvidad, CPC, Hernando José Gómez, la productividad de un trabajador formal es siete veces mayor a la de un informal.

Por lo tanto, dice Luis Jorge Garay, no es cierto que al derrumbarse algunas barreras los informales decidan entrar a la formalidad. Así, por ejemplo, la sola capacitación de la mano de obra no garantiza su vinculación a la formalidad.

JORGE CORREA C.
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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