Este año no va a ser fácil: Simón Gaviria

En entrevista con Portafolio, el director de Planeación Nacional advierte que ante la caída de los precios internacionales del petróleo es necesario ser más austeros. Les pide a los gobernadores y a los alcaldes del país vigilar las inversiones y hacer rendir cada peso de los presupuestos asignados.

Simón Gaviria

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enero 04 de 2015 - 09:28 p.m.
2015-01-04

El Gobierno tiene este año tres grandes retos: sacar adelante el Plan Nacional de Desarrollo, que contempla una serie de instrumentos para afianzar el proceso de paz; aplicar ajustes presupuestales sin afectar los grandes proyectos de inversión, y garantizar un crecimiento mínimo del 4,2 por ciento en la economía.

Según el director del Departamento Nacional de Planeación, Simón Gaviria Muñoz, este va a ser un año de austeridad, pero ello no implica que se dejen de ejecutar las obras prioritarias que necesitan el país y sus regiones.

¿Cuál es el objetivo de su denominada ‘Vuelta a Colombia’?

Es necesario construir un Plan de Desarrollo desde las regiones. Aquí hablamos mucho de descentralización, pero tomamos las decisiones en Bogotá.

El concepto moderno de la economía es articular las políticas públicas en sus tres niveles: nación, departamentos y municipios.
Para ello, es necesario escuchar a las autoridades locales y regionales, a la comunidad, a los grupos étnicos y a la sociedad civil.
¿Qué enseñanzas han dejado estas giras?

Nosotros fuimos a las regiones a construir el Plan Nacional de Desarrollo. Escuchamos de primera mano las necesidades, angustias y anhelos de la gente y las preocupaciones de los mandatarios.

Luego se realizaron en cada reunión mesas de trabajo para que entre todos hicieran propuestas y priorizaran proyectos. Esas iniciativas están en manos del DNP, y no las vamos a echar en saco roto.

¿Qué es lo que más pide la gente en las regiones?

Acueducto y alcantarillado, construcción y dotación de hospitales y centros de salud, apoyo para el desarrollo de pequeños y medianos proyectos productivos, acceso a la tierra, vías terciarias y facilidades para la obtención de créditos.

¿Está seguro de que la gente no terminará frustrada?

Las 20 giras, que denominamos ‘Vuelta a Colombia’, no son un ejercicio simbólico. Construimos una metodología que nos permite elaborar un articulado, como lo exige la ley, y unos anexos temáticos donde están las prioridades regionales.

¿Qué lo sorprendió?

Varias cosas. Pero le enumero dos: la abundancia de las denominadas trampas de los promedios. Los indicadores sociales en Antioquia, por ejemplo, están generalmente por encima del promedio nacional, pero muy jalonados por Medellín y su área metropolitana.

La cobertura en educación en el total del departamento es de 44 por ciento, pero la del Bajo Cauca es del 31,6 por ciento y la del nordeste del 30,7 por ciento. Y así sucede en el resto de las subregiones de cada departamento. Ahí es donde hay que focalizar los mayores esfuerzos. Segundo, el interés de la gente por hacer parte de las soluciones.

¿Ya terminó el periplo?

De ninguna manera. Aunque el Consejo Nacional de Planeación hace su primera evaluación del contenido general del Plan en los primeros días de enero, tenemos programado ir a 13 ciudades más, entre ellas Quibdó, Mitú, Arauca, San Vicente del Caguán, Puerto Carreño, Mocoa, Florencia y Riohacha, entre otras.

¿Cuál ha sido el impacto del Sistema General de Regalías en la inversión pública en las regiones?

La reforma constitucional, que amplió la participación de las regalías a departamentos y municipios no productores de recursos naturales, ha sido fundamental para el impulso de las inversiones en los entes territoriales. Equivale, en promedio, al 25 por ciento de la inversión total.

¿Cómo se refleja ese resultado en cifras?

Los datos más recientes indican que de 2.269 proyectos por 9,8 billones programados en las regiones, las regalías aportaron 4,9 billones de pesos. Esos proyectos benefician a 717 entidades territoriales, entre municipios, gobernaciones y corporaciones autónomas regionales.

Del crecimiento del PIB esperado (4,8 por ciento) en 2014, las inversiones en regalías contribuyen con el 0,54 por ciento. El impacto ha sido grande en transporte, educación, salud, agua potable y saneamiento básico.

¿Por qué el Conpes ajustó los Contratos Plan?

Hay 7 Contratos Plan que cubren 9 departamentos, con inversiones programadas por 12,6 billones de pesos. Lo que hemos decidido es mejorar los sistemas de coordinación, focalizarnos en proyectos de gran impacto social y ampliar en 10 el número de regiones beneficiarias.

¿Ve en 2015 un año complicado?

No va a ser fácil. La caída en los precios del petróleo le restará al fisco unos 9 billones de pesos y por ello el equipo económico ajustó la meta de crecimiento del 4,8 al 4,2%, que sigue siendo el más esperanzador de América Latina.

¿Cómo ve el panorama de la inversión extranjera?

Hay que ser realistas. Cuando el precio del petróleo cae, las multinacionales recortan inversiones en todo el mundo, y eso va a suceder en Colombia.

¿La caída del petróleo afectará el programa de inversiones?

No para el 2015, porque los recursos están programados. El presupuesto de regalías para el bienio 2015-2016 asciende a 18,2 billones de pesos, y lo que vamos a seguir haciendo es un riguroso seguimiento a las obras. Ente ejecutor que no reporte con oportunidad la información con todos los requisitos, no recibirá los giros. En el DNP tenemos un sistema de vigilancia y control muy estricto, que no permite negligencia alguna.

¿No le preocupa que el menor dinamismo de la economía impacte la generación de empleo?

La política macroeconómica ha sido exitosa en materia de generación de empleo hasta el punto de que, pese a la crisis internacional, la tasa de desocupación se ha mantenido por debajo de los dos dígitos como lo prometió el presidente Santos. Creemos que con la recuperación de la industria y las medidas de impulso al sector, en el 2015 la tasa de desempleo continuará en los promedios actuales.