Un antídoto contra el desempleo y otras plagas (opinión)

Un antídoto contra el desempleo y otras plagas (opinión)

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mayo 28 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-28

Sólo con aumentos sustanciales en competitividad es posible, en épocas de crisis, mejorar los niveles de empleo ¡Y en épocas sin crisis también!

El actual Gobierno creó la oficina del Alto Consejero Presidencial para la Competitividad y las Regiones, quien convoca a los diferentes estamentos del Sistema Nacional de Competitividad, responsable de orientar a todas las instituciones públicas y privadas en la promoción de una política de productividad y competitividad.

El sector privado creó el Consejo Privado de Competitividad, un tanque de pensamiento y de acción, que le sirve de interlocutor con el Gobierno, hace propuestas y evalúa las del gobierno.

El Foro Económico Mundial (FEM) lleva 30 años midiendo la competitividad de los países. En el desarrollo de su metodología han participado personas de la talla de Michael Porter y Jeffrey Sachs.

El Índice de Competitividad (IC) está compuesto por 12 'pilares' o capítulos. En el IC 2008-2009 a cada país le midieron 113 variables, en una escala de 1 a 7, siendo 7 la mejor.

Cada vez más naciones participan en la medición y periódicamente el FEM incluye nuevas variables, haciendo la competencia más difícil y aguerrida. El Banco Mundial con su programa Doing Business y el Instituto Suizo IMD, también llevan algún tiempo sondeando la competitividad, pero el más completo es el hecho por el FEM.

Según este estudio, Colombia pasó de estar entre el 87 por ciento de los países más competitivos en el 2002, a ubicarse en el 55 por ciento de los punteros. En principio una mejora considerable.

¿Pero cuáles fueron los 59 países que ingresaron a la competencia del 2002 al 2009? Chad, Burundi, Mauritania, Mozambique, Timor, Malawi y algunos de buena familia, pero en su mayoría estados con los que Colombia no se debía comparar. Si nos comparamos con los mismos 75 países de la medición del 2001-02, estaríamos en la posición 55, una mejora importante, pero no suficiente.

El mundo no es más que un pequeño estanque donde los pescadores (inversionistas y compradores) buscan la mejor posición. Del 2002 a la fecha se han abierto nuevos sectores de 'pesca', muchos de ellos excelentes, que nos quitan oportunidades. Países como Botswana, Croacia, Montenegro, Azerbaiyán y Marruecos nos superan y cautivan a inversionistas y compradores.

El Reporte Global de Competitividad, publicado anualmente en octubre por el Foro, es el mejor diagnóstico sobre la competitividad de cada país.

En infraestructura y avance tecnológico obtuvimos una calificación de 3.1, lo cual nos coloca en la desastrosa posición 80 en los dos 'pilares', entre los 135 países. Nuestro flamante ministro de Obras puede decir lo que quiera, pero este atraso afecta nuestra competitividad, y se convierte en uno de los principales factores de desempleo, inseguridad e inequidad.

La calificación en innovación tampoco es maravillosa: 3.2, posición 61.

Pero el FEM ha aprendido que el impacto de las diferentes variables depende del nivel de desarrollo del país.

Una mejora sustancial en Infraestructura (calidad y km. /hab. de carreteras, ferrocarriles y vías navegables, entre otros), tendría mayor efecto en la productividad de Colombia que en la de Suecia. Ésta tiene su problema de infraestructura relativamente resuelto y debe buscar su competitividad en la sofisticación de la población científica y en la innovación.

Entender en qué variables enfocar nuestros esfuerzos e implementar un plan a largo plazo de competitividad debería ser nuestra principal preocupación. No es un plan fácil de articular, pues se deben coordinar infinidad de instituciones.

Aquí los comités universidad-empresa-Estado podrían hacer un aporte invaluable. De todos los Comités, el liderado por la Universidad de Antioquia y un grupo de empresarios antioqueños, es el de mayor antigüedad y el que muestra los mejores resultados.

El Comité de Antioquia tiene la capacidad, ascendencia y prestigio para convocar a los comités de las otras ciudades y a los consejeros presidencial y privado para la competitividad y diseñar las 'Olimpiadas de la Competitividad': debatir cada octubre los resultados del Reporte Global de Competitividad del FEM, analizar los avances en cada 'pilar' y designar responsables y metas para el año siguiente.

Estos Olímpicos deberían despertar más interés y entusiasmo que los deportivos.

El antídoto contra el desempleo, la inseguridad, la inequidad y otras plagas que nos afectan, está en la competitividad.

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