Apoyo de la aduana mundial al nuevo estatuto colombiano

El secretario general adjunto de la OMA, Sergio Mujica, asegura que este conjunto de normas que está en discusión se alinea perfectamente con el Convenio de Kioto revisado, el cual establece las mejores prácticas internacionales en procedimientos modernos, eficientes y estandarizados.

Sergio Mujica, secretario general adjunto de la OMA.

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Sergio Mujica, secretario general adjunto de la OMA.

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octubre 05 de 2013 - 09:07 p.m.
2013-10-05

El estatuto aduanero colombiano, a punto de expedirse, está acorde con la tendencia de las aduanas a nivel mundial. Es una reforma ambiciosa y profunda y un gran paso en la dirección correcta.

Las afirmaciones son del secretario general adjunto de la Organización Mundial de Aduanas (OMA), Sergio Mujica, quien asistió esta semana en Bogotá al XV Congreso Internacional de Fitac (gremio de los agentes logísticos en comercio internacional).

¿Cuál es esa tendencia?

A nivel global, hay tres pilares fundamentales de la actuación de las aduanas: el primero está asociado a su papel en la competitividad de un país.

Esto significa que una aduana ágil, moderna, eficiente, que tiene buenos procedimientos y que incorpora tecnología, puede hacer una gran contribución a la competitividad de su país. Si es al contrario, puede ser un lastre.

¿Cuál es el segundo pilar?

La recaudación de impuestos y derechos. Se dice que al bajar los derechos de aduana, la recaudación es menos importante, y eso no es así. La experiencia demuestra que la aduana no solamente recauda derechos sino también el IVA a las importaciones, impuestos especiales.

Para muchos países, yo diría que para cerca del 60 por ciento de los miembros de la OMA, el recaudo sigue siendo muy importante; la clave es que sea eficiente y justo, no recaudar más por hacerlo, sino lo que corresponde.

¿Y el tercer pilar?

La tercera gran prioridad es la protección de la sociedad, porque las aduanas están ubicadas en un lugar estratégico (la frontera) y pueden evitar que entren al país sustancias que la misma sociedad ha definido como dañinos, como la droga; elementos que dañan el medioambiente o los precursores químicos, con los que se pueden hacer explosivos, terrorismo, etc.

¿En el mundo, las aduanas reciben esas tareas con ánimo o con escepticismo?

Tenemos distintos niveles de aceptación y de prioridades dentro de las aduanas; para algunos países la prioridad es la seguridad, para otros puede ser la recaudación, pero la buena noticia es que estas tres tareas fundamentales no son algo que se definió en una oficina en Bruselas por la OMA.

¿Quiénes y dónde las definieron?

Esas tres tareas son el fruto del trabajo con los directores generales de aduanas a nivel global.

En nuestras reuniones más importantes del Consejo General, que se hacen en junio, y en las comisiones políticas, estas son las prioridades que los propios directores de aduanas han definido. Hay un buen nivel de consenso para avanzar en esa dirección.

Si usted tuviera que comparar la aduana colombiana con la de un país X, ¿a cuál habría que mirar?

Aquí no hay una receta mágica; lo que tenemos son estándares internacionales que citan mejores prácticas. Ustedes tienen que definir su propia estrategia y para eso cuentan con el apoyo de la OMA; en Juan Ricardo Ortega (director de la Dian) tienen un gran líder, y están sentando una reforma bastante profunda en los distintos ámbitos (normativo, administrativo, tecnológico, de gestión de riesgo).

¿Qué opina del estatuto aduanero que está a punto de expedirse?

Es un gran paso en la dirección correcta.

Nosotros tenemos una especie de buque emblema en materia normativa, que se llama el Convenio de Kioto revisado.

Este establece las mejores prácticas internacionales en procedimientos modernos, eficientes y estandarizados, y el nuevo estatuto aduanero de Colombia está perfectamente alineado con los estándares del Convenio.

SECTOR PRIVADO ES AMIGO

El secretario adjunto de la Organización Mundial de Aduanas (OMA), Sergio Mujica, asegura que el sector privado no es un contradictor natural de las aduanas en los distintos países, en sus labores para el recaudo de impuestos, y el control de fenómenos como el ingreso de drogas y productos ilegales a través de las fronteras.

“Una aduana que es eficiente en su trabajo en estos ámbitos contribuye a la competitividad de un país y facilita y controla el comercio internacional. Todo esto parte de una gran convicción, porque el comercio internacional es un verdadero motor del desarrollo de los pueblos”, dice Mujica.

De hecho, destaca que los empresarios participan con voz y a veces con voto en espacios de decisión dentro de la OMA, como el Consejo General, la Comisión Política, en las reuniones técnicas y algunos grupos de trabajo.

Además, también las prioridades de desarrollo aduanero cambian de país en país, de acuerdo con sus circunstancias particulares, pero siempre deben estar dentro del marco de lo ordenado en el seno de la OMA, que tiene su sede principal en Bruselas (Bélgica).

Jorge Correa C.

Redacción de Economía y Negocios

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