El apoyo al capital intelectual: la base del crecimiento de este país en seis décadas de historia

Israel ha logrado desprenderse de su imagen de productor de abogados para consolidarse en primera línea mundial de la alta tecnología, abríendose a la globalización.

POR:
mayo 09 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-09

"Hemos sabido transformar estos obstáculos en ventajas", declara a la AFP el presidente de la Asociacion de Industriales, Shraga Brosh.

"Precisamente porque no tenemos petróleo hemos tenido que trabajar con lo que teníamos y centrarnos en nuestros cerebros", añade el dirigente de la principal organización patronal del país.

Los motivos de satisfacción no faltan, según Brosh. Algunos ejemplos: en la bolsa de Nueva York, un centenar de empresas israelíes cotizan en el Nasdaq, lo que sitúa al Estado hebreo en tercera posición en este templo de la alta tecnología.

Israel ocupa el cuarto puesto mundial en la exportación de armas, detrás de Estados Unidos, Rusia y Francia, según cifras del ministerio de Defensa.

Teva, el principal grupo farmacéutico del país, se ha convertido en número uno mundial del sector de los medicamentos genéricos.

En el ámbito de la tecnología de la depuración y de la desalinización del agua, Israel también es una superpotencia, con exportaciones anuales de más de 1.000 millones de dólares el año pasado, según un portavoz del ministerio de Comercio e Industria.

Israel se está acercando al grupo de países más desarrollados en términos de nivel de vida. Según el Banco de Israel, el Estado hebreo, con un PIB de 20.400 dólares por habitante, se sitúa en el puesto 18 de la plaza mundial.

Siga bajando para encontrar más contenido