Para aprovechar ‘cerebros’ se necesitan estrategias de educación y motivación

¿Cómo cultivar el talento y sacarle el mayor provecho? La respuesta es ubicando al personal en el lugar donde tiene que estar. No se puede contratar a alguien para un cargo y luego ubicarlo en otra labor. “Si se contrata un jugador de baloncesto y luego se le exige que juegue fútbol americano es imposible que rinda. Esa es la mejor forma de matar el talento”, dice Rodolfo González. Las empresas no fracasan por la competencia en el mercado sino porque hay alguien que no se preparó para competir y detrás de cada decisión hay un ser humano.

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agosto 19 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-19

Hugo Estrada añade que el talento en una organización es ‘silvestre’, que hay que identificarlo, formarlo desarrollarlo y nutrirlo. “Por el mundo han pasado miles de García Márquez y nadie los identificó. Y una ventaja competitiva real es contar con talento humano calificado y desarrollado. Hay que reconocer que en el siglo XXI la diferencia la van a hacer los cerebros. Esta es la forma de entender que la educación requiere ser centro de los esfuerzos del gobierno y del sector privado y el estado. Esta ola formal de la educación, que requiere ser centro de estrategia de desarrollo, se ha aplicado con buenos resultados en países desarrollados como Taiwán, China y Corea”. Por eso, las compañías cada vez hacen menos capacitación masiva. Primero identifican quiénes la necesitan y luego miden los resultados. SER HUMANO ES EL CENTRO “Estoy totalmente convencido de que el centro de la organización es el ser humano. Es un elemento vital en la alta gerencia, el activo más importante de la compañía. Al personal hay que motivarlo cuando hace las cosas bien y también mostrarle sus errores. Solo así se le permite mejorar. No hay nadie más equivocado que aquel que cree que le hace un favor a alguien cuando le da trabajo. La relación debe ser de gana y gana. Al empleado hay que verlo como la esencia de una diferenciación competitiva, si se considera solo como recurso, se convierte en un elemento de costo”, concluye Estrada. En definitiva, el talento es un ingrediente de la fórmula del éxito, en la que también juegan otras variables del entorno que tienen que administrarse como la parte jurídica, la ambiental, los equipos que se compran. Esa es la gran tarea de un equipo de dirección. Al respecto, la consultora Nancy Massig afirma que lo más importante es invertir en capacitación. Muchas organizaciones malgastan su presupuesto entrenando solo en habilidades técnicas y una de las claves de desarrollo es enseñar al personal a comunicarse y a trabajar en equipo. TEST ¿EN SU EMPRESA, SE VALORA EL TALENTO? A través de estos 10 puntos, seleccionados por expertos en gestión de capital humano, descubra qué tan importante es en su compañía el talento del empleado. 1. ¿Para los altos directivos, mejorar el talento es una de sus tres prioridades más altas? 2. ¿Se consigue gente talentosa en todas las áreas? 3. ¿Se desarrolla a las personas rápida y eficazmente? 4. ¿Se retiene a los mejores empleados? 5. ¿Se prescinde de los menos capaces? 6. ¿Se tiene claro quienes son los más capaces y los menos capaces? 7. ¿Se considera que la compensación no es un impedimento para contratar a los mejores? 8. ¿Se pueden “romper las reglas” cuando es necesario para atraer o retener a quienes se quiere? 9. ¿Los gerentes de línea ‘rinden cuentas’ a sus jefes por el fortalecimiento del talento al interior de sus equipos? 10. ¿El Gerente de Recursos Humanos reporta a la cabeza de la compañía? Fuentes: ‘La Guerra por el Talento’ y ‘Creando Valor con la Gente’.Editorial Norma.

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