Aprovechar los TLC, una tarea que sigue pendiente

Los resultados de los acuerdos que ya entraron en vigencia ponen de relieve la necesidad de ponerle el acelerador a las estrategias para sacarle provecho a las oportunidades del libre comercio.

Los beneficios de los TLC se sienten a mediano y largo plazo, pero las estrategias se deben ejecutar lo más pronto posible.

Reuters

Los beneficios de los TLC se sienten a mediano y largo plazo, pero las estrategias se deben ejecutar lo más pronto posible.

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julio 07 de 2013 - 10:45 p.m.
2013-07-07

En los últimos seis años, buena parte de las energías de la agenda comercial del país se concentró en negociar Tratados de Libre Comercio (TLC) en distintas partes del mundo.

A la fecha, se están negociando cinco acuerdos, hay tres suscritos y nueve ya entraron en vigencia. Esto ha puesto sobre la mesa la necesidad de acelerar el aprovechamiento de sus ventajas.

Si bien hay que tener en cuenta que la lentitud de la economía global ha jugado en contra, y que los resultados de estos procesos se ven en el mediano y largo plazo, la realidad es que las cifras de los acuerdos que han entrado en vigencia en los últimos dos años no muestran un gran avance.

En el caso de Suiza y Canadá, que se aplicaron en el 2011, hubo una fuerte caída de las ventas colombianas a esos mercados en el 2012, y en los primeros meses de este año se han recuperado, pero no a los niveles que traían antes.

Las exportaciones a los países de Centroamérica son altamente volátiles y, en el primer año del TLC con Estados Unidos, el crecimiento de los despachos fue cero.

Y, visto en sentido contrario, Colombia ha aumentado sus compras a todos estos socios.

Ante este panorama, han renacido las dudas frente a los acuerdos comerciales y su impacto sobre el sector productivo colombiano. Recientemente, el exministro José Antonio Ocampo, dijo a este diario que si bien no hay que volver al proteccionismo, suspendería la suscripción de más acuerdos comerciales, pues considera que ha faltado análisis en el impacto de algunos de estos procesos.

Entre tanto, hay quienes han señalado que el Gobierno le ha apostado exclusivamente a Estados Unidos y a la Alianza del Pacífico (Chile, Perú y México), dejando de lado otros socios.

Andrés Espinosa Fenwarth, ex jefe negociador del Ministerio de Agricultura, dice que “de manera acertada, se creó una oficina de aprovechamiento para el TLC con EE. UU., pero en vez de enfocarse en un solo acuerdo, debería ampliarse a todos los que Colombia ha suscrito”.

Más allá de lo que se haya negociado, se dice que el aprovechamiento en el corto plazo está marcado por las condiciones actuales.

El centro de estudios Anif señala que “los TLC son simples oportunidades para incrementar nuestro comercio (diferente a los commodities), pero ellos no garantizan el éxito por sí solos”, al señalar que es clave dotar al país de infraestructura adecuada, entre otros. Incluso, dice que “también exige ocuparse de una relocalización geográfica de su industria hacia las costas”.

UN CAMPANAZO DE ALERTA AL SECTOR PRIVADO

En distintos escenarios, se ha mencionado que los acuerdos de libre comercio son solo una herramienta, y que una vez negociados, la tarea pasa al sector privado.

Mauricio Reina, investigador asociado de Fedesarrollo, señala que "el Gobierno puede negociar y darles información de mercado, pero la voluntad de exportar es de los empresarios y, lo que se ha visto es que en el país hay muy poca cultura exportadora". Añade que una parte de las empresas más antiguas están acostumbradas al proteccionismo y por eso, es clave que asuman los desafíos de la mayor competencia.

También se ha advertido sobre la escasez de oferta exportable, sin embargo, en este frente se han desarrollado estrategias como el Programa de Transformación Productiva, con el que se busca desarrollar sectores de talla mundial. No obstante, algunos empresarios se han quejado de las barreras no arancelarias, es decir de las dificultades para cumplir con las medidas sanitarias y fitosanitarias, así como los requisitos técnicos que impone cada país. “Hay que adecuar y fortalecer la oferta colombiana acorde a los requisitos internacionales y no al contrario”, dice Espinosa. Otro tema es que la cultura de negocios y el idioma son otras tareas por resolver.

luicon@eltiempo.com

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