Una apuesta a largo plazo que disfruta día a día en su casa | Finanzas | Economía | Portafolio

Una apuesta a largo plazo que disfruta día a día en su casa

Comprar arte como una inversión es como meterse en el mercado de las acciones: una apuesta que hay que hacer a largo plazo y no desesperarse. Ningún galerista se atreve a decir cuánto puede valorizase una obra ni en cuánto tiempo, lo que sí pueden es proponer candidatos en quiénes invertir confiando en su criterio, en la trayectoria del artista, en lo que produce y en el respaldo que le dan. Para ellos es una aventura maravillosa, en la que se disfruta de la inversión porque se puede ver cuántas veces se quiera. No se puede decir que es más rentable que otra, es una apuesta.

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mayo 20 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-20

PORTAFOLIO consultó con Carlos Pardo, director de la revista Arte para fanáticos sobre la rentabilidad de una obra de arte. ¿Es una inversión el arte? ¿Qué tan rentable? Leonard N. Stern, de la Universidad de Nueva York y uno de los creadores del Índice de arte Moses/Mei, que mide el comportamiento financiero de las obras, afirma que en los últimos 50 años, el arte incluso ha superado a la bolsa en Estados Unidos, con retornos anualizados de 12,6 por ciento frente a un 11,7 por ciento de Wall Street. Ambos indicadores superaron a los bonos a 10 años y a los papeles a 90 días, cuyos retornos fueron 6,5 por ciento y 5,4 por ciento respectivamente. ¿Es mejor apostar a nuevos nombres o a artistas consagrados ? La valorización de las obras de arte depende del artista, del mercado y, como los buenos vinos, del tiempo. Apostar en nuevos nombres implica una baja inversión esperando un rendimiento importante a la vuelta de diez años cuando la obra está consolidada. Aquí, como en cualquier bolsa de valores, puedes perder la inversión o encontrar una mina de oro. De ahí la importancia de una buena asesoría. La inversión en obras de artistas consolidados permite quizás un bajo nivel de rentabilidad pero la seguridad de que la inversión no perderá valor en el tiempo. En el fondo, como en Wall Street, es un juego que tiene un plus para el inversionista: el goce estético. ¿Cuánto se puede valorizar una obra? No hay respuesta para esta pregunta. Depende del artista, del tiempo, de los gustos del mercado que influyen en el precio que un comprador está dispuesto a pagar por una obra, de la moda. Demasiados factores. Las nuevas empresas, lideradas por Artvest, con sede en París, la bostoniana Fernwood Art Investments y el Fine Art Fund, cuya oficina principal está en Londres, tienen un sistema de inversión similar al de Wall Street: intentan valorar el mercado examinando factores que van desde los movimientos de tasas de interés a modelos estadísticos que analizan minuciosamente las tasas de rendimiento del conjunto de la obra de un artista concreto en comparación con el de sus competidores, incluyendo mediciones de popularidad tanto de la obra como del artista de acuerdo al número de ventas. Para poner un ejemplo claro, un artista como Botero, pasó en 30 años, de obras de cuatro mil pesos colombianos a estar por encima de los quinientos mil dólares. ¿Cuánto es lo mínimo que se podría invertir? No existe un mínimo para invertir en arte. Como en el juego de bolsa, entre más inviertas, más puedes perder o ganar. ¿Dónde se negocia? Tradicionalmente las galerías y los dealers privados han tenido el control del mercado del arte, sin embargo, nuevas compañías, expertas en asesorar la compra del arte como inversión, han aparecido en el mercado. Si es un fanático del arte, circular las obras será un placer extra. Si para usted el arte es sólo una inversión, déjese guiar por los expertos para hacer la mejor elección.TESTIMONIOS ME GUSTA. “Para mí tener una obra de arte es como para otro tener en el garaje un Lamborghini”. Así describe el caricaturista Rodrigo Guerrero el gusto de ver en la sala de su casa obras de arte. “Me siento a mirarla y uno descubre algo nuevo. Mi hija vio una vaca que no es vaca, pero de eso se trata”. Su sensibilidad viene de niño, de hecho estudió bellas artes, pero también encuentra en al arte un refugio ante la crueldad de la realidad. Pero también hay una intención de invertir. “Le apuesto a nuevos hombres, pero si sale una ganga de un consagrado hay que echarle mano. Si ese nuevo tiene el respaldo de una galería o un ‘dealer’ que lo apoya y lo mueve, en 6 u 8 años vas a poder vender esa obra en el doble de lo que compraste y, en casos afortunados, se valoran más”.Para el médico Juan Manuel, es un gusto comprar y ver la obra en su casa, y, si se valoriza mejor. También le apuesta a nuevos artistas que le gustan “y por el precio siento que es una ganga”. Visita exposiciones con frecuencia y si le gusta algo averigua más con amigos que saben de arte. “No hay que ser millonario, hay que gustarle”.

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