Argentina Bio Sidus anunció esta semana producción de nuevo hato de bovinos clonados y mejorados genéticamente

El objetivo de esta investigación -la tercera de este tipo- es que en pocos años dicho medicamento (somatotropina bovina) esté disponible en el mercado de los insumos veterinarios.

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noviembre 28 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-28

Este será de uso en bovinos, inyectable y se espera que una vez recibido el tratamiento las vacas incrementarían en cerca del 20 por ciento su su producción lechera.

El gerente de investigación y desarrollo de Bio Sidus, Andrés Bercovich, señaló que la leche de los animales de este hato transgénico no será para el consumo humano o animal sino que, por el contrario, será la materia prima para la obtención del medicamento.

Otros voceros de la empresa manifestaron que el sistema diseñado por su grupo de investigadores funciona efectivamente, de acuerdo con las metas trazadas a comienzos de esta década, cuando Bio Sidus inició en Argentina sus proyectos de biotecnología pecuaria llamados 'hato farmacéutico'.

Porteña es el tercer hato, luego de los éxitos logrados con los hatos Patagonia (conformado en el 2007) y Pampa (en el año 2002).

Este último fue concebido para que llevara inserto en su ADN un gen humano que está presente en la leche, que hoy es la materia prima para sintetizar la hormona del crecimiento humano hGH.
Patagonia, por su parte, tiene una cualidad genética similar, pero utilizada para producir insulina, un medicamento de uso humano para los pacientes diabéticos.

Este es el proceso


El trabajo de Bio Sidus, financiado por el bolsillo de su presidente, el empresario argentino Marcelo Argüelles, consiste en obtener bovinos que en su ADN lleven inserto un gen específico (podría ser humano, animal o vegetal) que se 'encienda' en la glándula mamaria de sus descendientes (hembras), de modo que la leche de estas sea la materia prima para sintetizar en el laboratorio y producir los medicamentos que se quieran.

El 'misterio' del asunto, consiste en que dicho código genético lo lleven cada una de sus crías; de otra forma habría que hacerse el trabajo una y otra vez, algo poco rentable.

Lograr las famosas vacas de Bio Sidus es un proceso 'sencillo', dicen los investigadores:

En primer lugar, debe escogerse una de las mejores ejemplares que de inicio a una nueva generación de vacas transgénicas; posteriormente, una o varias, se sincronizan y superovulan utilizando hormonas, tal como se hace en los hatos destinados a la transferencia de embriones.

Una vez listas las vacas, se 'lavan' para extraer sus óvulos, que se someten en el laboratorio a un proceso para introducirles el gen de interés, fertilizarlos con semen de bovino e implantarlo, ya no un óvulo sino un embrión, en el sistema reproductivo (matriz) de una vaca receptora, en este caso una 'madre sustituta'.

Así, pueden obtenerse no uno, sino varios embriones que se implantan en varias vacas en espera de que nazcan crías con la característica genética deseada.

Dichos embriones antes de implantarse pueden sexarse, para que las nuevas crías sean hembras, pues lo que se busca es leche como materia prima.

Luego, debe esperarse a que las vacas sean sexualmente maduras y puedan preñarse, tengan sus crías y comiencen a dar leche. Esta, precisamente, es la materia prima.

En caso de ser machos, se tendrá un ejemplar que transmita a sus futuras hijas el gen de interés.

Así, una vez cumplida esta etapa (lograr animales transgénicos), los investigadores de Bio Sidus utilizan la leche a la que sometieron procesos de aislamiento y purificación, hasta su máxima pureza y fabricar los medicamentos.

Vale la pena aclarar que la leche misma no es el medicamento y no estará disponible para el consumo humano, ni siquiera cualquiera de las partes del animal, como la carne, los huesos, las partes blandas o el cuero y una vez cada animal haya cumplido su ciclo productivo será sacrificado e incinerado en su totalidad.

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