Argentino Techint compró el conglomerado colombiano Ferrasa y hará frente al dominio brasileño en el negocio

Las exigencias del nuevo código de sismo resistencia hacen que la demanda sea cada vez por productos de mayor calidad.

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abril 09 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-09

El calvario que vivieron las siderúrgicas el año pasado llegó a su fin y este año los indicadores de ingresos y utilidades comienzan a tener fuerza.

El director de la Cámara Fedemetal de la Andi, Juan Manuel Lesmes, afirma que en el 2009 las siderúrgicas lograron mantener la producción y en lo corrido de este año han estado creciendo, lo que indica que la recesión quedó atrás.

El nuevo código de sismo resistencia (decreto 926 del 2010) contribuirá a que los consumidores exijan material de ese tipo, y eviten adquirir algunos productos que llega de afuera de manera ilegal y de baja calidad. Los recientes terremotos en la región llevan igualmente a que los constructores, maestros o personas que no lo hacen consideren la compra de barras sismorresistentes.

Obras como la Refinería de Cartagena y Barrancabermeja, la Ruta del Sol, los sistema masivos de transporte son algunas de las tareas de infraestructura que Lesmes considera ayudarán a recuperar al sector siderúrgico.

Pero ahí no para el tema. Se ha mencionado la posible llegada este año al país de la principal productora chilena de acero, CAP, por lo que nuevos movimientos están a la orden del día.

El presidente de la empresa, Roberto de Andraca, dijo al diario El Mercurio que los principales objetivos de la empresa, además de Colombia, son Perú y Ecuador. "El déficit de acero en esos países y sus buenas perspectivas de crecimiento hacen que sean el paso lógico para los próximos años".

"Estamos mirando fuertemente esos países, y durante el año habrá novedades al respecto", agregó el empresario.

En le mediano plazo, es posible también que cristalice el plan de Votorantim y Acesco de Colombia de construir la Siderúrgica del Río Grande de la Magdalena (Sidermag) que tendría una capacidad para producir unas 1,4 millones de toneladas de acero plano en caliente al año, , con inversiones proyectas en unos 1.300 millones de dólares.

Un año complejo

Buena parte del 2009 las empresas siderúrgicas colombianas estuvieron frente a un panorama oscuro al ver cómo se deterioraban indicadores clave como los de ingresos y utilidades. La desaceleración de la industria de la construcción y la caída de los precios de los aceros producidos en el país, a causa de la entrada de importaciones, presuntamente por debajo del costo (dumping), llevaron a un desplome de 17,5 por ciento en la producción y 11,6 por ciento en las ventas.

La empresa Acerías Paz del Río consideró que factores como los aumentos en los precios de la energía eléctrica, el gas natural y el mayor valor de la carga metálica (chatarra y acero en lingotes), la cual era proveniente de inventarios adquiridos a precios superiores a los de hoy, le causaron pérdidas netas por 96.372 millones de pesos.

Sin embargo, el sector siderúrgico volvió a tener en el primer mes de este año un cambio positivo en estos indicadores, tras las primeras señales de recuperación de la economía interna.

En efecto, en enero el Dane detectó un crecimiento de 10,4 por ciento en las ventas reales del sector, a pesar de que la producción total aún se ubicó en terreno negativo (-2,6 por ciento). Además, tras la asamblea de socios del pasado 31 de marzo, Paz de Río agregó que sus ventas en volumen crecieron 10,2 por ciento con relación al 2008, y la participación de mercado subió de 11,3 a 15 por ciento, la mayor en siete años. La compañía lo atribuyó a la contención de costos y gastos y a la entrada en operación de una mina de carbón que le garantizó el suministro de materia prima.

Luego de Diaco, Paz del Río es la segunda productora local de acero, con unas 300.000 toneladas anuales y ventas en el 2009 por 510.310 millones de pesos.

Inclusive la empresa 'decide mirar hacia adelante' y dejar que la demanda que presentó ante el Ministerio de Comercio Industria y Turismo para solicitar protección arancelaria por el presunto dumping, la cual fue aceptada, siga su curso normal.

Pero las buenas noticias para el negocio no terminaron ahí: el grupo argentino Techint, uno de los más grandes de la región, firmó el pasado jueves un acuerdo para comprar el 54 por ciento y una opción para el resto de acciones de Ferrasa, una de las distribuidoras de aceros y productos siderúrgicos más grandes de Colombia.

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