Arriendos se disparan por poca oferta de VIS

Ahora, conseguir un arriendo en estratos bajos se convirtió en un privilegio de pocos.

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julio 17 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-17

Ítems como mejoras urbanísticas, calidad en transporte y la caída en la oferta de vivienda nueva han propiciado un verdadero negocio en esos arriendos. Hoy un arriendo en estratos uno y dos puede costar entre 150.000 y 250.000 pesos, una cifra que pesa cuando el ingreso es el mínimo (461.500 pesos). Según las cifras del Dane, en los estratos bajos los arrendamientos han subido más que el promedio, 4,92 por ciento, contra 4,75 y 4,2 por ciento en el último año. En lo corrido del año se registra una cifra de 2,8 que podría crecer si se tiene en cuenta que poco se está ofreciendo en VIS. Muestra de ello es la caída de las licencias de construcción en este segmento, 32,49 por ciento en lo corrido del año. “Esta cadena de sucesos que afecta a la vivienda de interés social (VIS) se presenta por la falta de tierra urbanizable, por el aumento en los precios de los insumos y otros valores agregados que frenan la oferta, con la consecuente disparada de los cánones”, afirma el constructor Álvaro Villota, quien asegura que ya no hay viviendas prioritarias de 23 millones de pesos, mientras que de 32 millones quedan pocas. Recuerda que hay personas con subsidios pero sin la posibilidad de hacerlos efectivos porque su situación ha cambiado desde su aprobación (hace un par de años, por ejemplo). “Hoy están desempleados y por eso no tienen cómo acceder a un crédito complementario, o al pedirlo están reportados en las centrales de riesgo”, señala el empresario. Alejandro Florián, director de la Federación Popular de Vivienda (Fedevivienda), afirma que aunque no hay estadísticas sobre esta tendencia, el día a día en este mercado permite detectar una buena cantidad de relaciones contractuales no formales entre arrendadores y arrendatarios. Para el arquitecto Ricardo Ramírez, quien ha trajinado con el tema social desde hace varios años, la situación es una consecuencia lógica del mercado. “Cuando hay poco nuevo que ofrecer, la corrección en los precios es evidente y, aunque no es algo exclusivo de los estratos populares, a ellos les afecta más”. Sin embargo -agrega Ramírez-, el aumento del alquiler en los mercados populares tiene una lectura adicional: sectores de la periferia en Bogotá-Bosa, Ciudad Bolívar y Usme, por ejemplo, han tenido un desarrollo importante. 250 mil pesos puede costar un mes de arriendo en un estrato bajo, según indican varios conocedores del tema. La cifra es más del 50 por ciento de un salario mínimo. WILABR

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