Ni arroz ni avicultura se negocian en TLC entre Colombia y la UE; quinta ronda empieza este lunes

Las delegaciones de Colombia, Perú y la Unión Europea (UE) intentarán a partir de hoy en Lima cerrar las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) que fueron retomadas en febrero pasado.

POR:
julio 19 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-19

Se esperaba que el proceso terminara en la cuarta ronda realizada hace un mes en Bogotá.

Ecuador, que también participa en el proceso, había anticipado desde junio en la capital colombiana que requería más tiempo para poder concluir la negociación; sin embargo, a última hora el gobierno del presidente Rafael Correa decidió no asistir a esta quinta ronda que se desarrollará hasta el viernes próximo en las amplias instalaciones de la centenaria Universidad de Lima.

La ausencia ecuatoriana no será únicamente en este encuentro, pues, según un comunicado oficial, esta posición se mantendrá invariable hasta cuando la UE cumpla con los fallos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) contra el esquema europeo de importación de banano y atienda otras peticiones relacionadas con los derechos de los migrantes ecuatorianos empleados legalmente en tierras comunitarias.

Esta cita, entonces, arranca con pie izquierdo no solo por el número de participantes sino porque, según fuentes conocedoras del proceso, el ámbito temático ha sido 'peluqueado' por iniciativa del equipo europeo: arroz y avicultura fueron excluidas de la negociación; no habrá eliminación total del arancel para el banano y el azúcar y plantea tratamiento similar para algunas harinas de cereales y productos procesados.

Colombia, de acuerdo con las mismas fuentes, ha respondido con las mismas exclusiones y busca un cupo de importación de azúcar libre del gravamen arancelario mayor al ofrecido por los europeos.

En etanol, que desde que se iniciaron las negociaciones quedó claro que es un interés ofensivo de Colombia, "se busca la ratificación de acceso libre que ya se tiene con los beneficios del SGP (Sistema General de Preferencias", dijo el jefe de la delegación colombiana, Santiago Pardo.

El vicepresidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Alejandro Vélez, enfatizó en el ánimo propositivo con el que el gremio viaja a la capital peruana y en la necesidad de que la UE atienda los intereses colombianos. "Quisiéramos poder llegar al cierre (de la negociación), pero como están las cosas parece que en esta ronda tampoco se va a poder", expresó el directivo.

No obstante la disposición de los dos países andinos y el bloque europeo para finalizar las negociaciones este viernes y de los avances conseguidos en las cuatro citas previas, como se señaló hay varios temas gruesos que necesitan más que buen ánimo para superar las diferencias que han surgido a lo largo del camino.
Agricultura, propiedad intelectual en el capítulo de medicamentos y comercio y desarrollo sostenible repiten el libreto de anteriores negociaciones comerciales con otros países, aunque no se quedan atrás los temas de servicios e inversiones, solución de diferencias y reglas de origen.

Por ello, no de extrañar que cada una de las mesas donde se abordan esos seis capítulos del TLC sesionará durante los cinco días de esta ronda.

Más que la rapidez para cerrar el proceso, han dicho el ministro de Comercio y el jefe del equipo colombiano, Luis Guillermo Plata y Santiago Pardo, respectivamente, "nos interesa la calidad de la negociación y que los intereses del país queden reflejados en ella".

No es descartable, entonces, que los cinco días de la ronda de Lima no sean suficientes para cerrar la negociación y que se concluya que aún faltan otros 'hervores' para dar por concluido este accidentado camino.

Diferencias en las medicinas

El sensible y espinoso tema de los medicamentos sigue sobre la mesa, pues la UE mantiene propuestas que demoran el ingreso de productos genéricos al mercado que compitan con las compañías multinacionales evitando un descenso de sus precios, lo que, según diferentes ONG, limitan el acceso de la población, principalmente de los pobres, a medicinas de calidad a precios razonables.

Limitaciones en azúcar y banano

En el intercambio de ofertas mejoradas que hubo hace 10 días, al parecer los intereses colombianos no están siendo recogidos en el planteamiento europeo, lo que complica la negociación.

En azúcar, por ejemplo, la UE propone un cupo generoso de importación libre de aranceles, según indicó hace menos de un mes el jefe de la delegación comunitaria, Rupert Schlegelmilch. Pardo, por su parte, dijo que Colombia quiere un contingente significativo para este producto, del que ahora no exporta ni un solo gramo. En Lima se sabrá qué tanto están confluyendo las dos posiciones.

En banano, los problemas son de sobra conocidos, pues en la práctica la UE condiciona la negociación bilateral a los resultados multilaterales de la Ronda de Doha, a los que también supeditó la vigencia del acuerdo bananero de julio del año pasado con los productores de la fruta, al tiempo que se defiende en la OMC por los fallos adversos de esta a su esquema de importación y que es una de las causas para la inasistencia de Ecuador a esta y siguientes rondas.

El puntillazo ecuatoriano

La decisión ecuatoriana enreda aún más la propuesta europea de libre circulación de sus productos por el territorio de los tres andinos, el recaudo único de aranceles y el tratamiento común en materia sanitaria y fitosanitaria por parte de Colombia, Perú y Ecuador, si este país finalmente firma el TLC.

Lo anterior, sin contar con que el equipo europeo está pidiendo la relajación, o entrega completa, de instrumentos de protección, como la franja de precios para el sector agropecuario, que sube automáticamente los aranceles cuando los precios internacionales de algunos productos bajan y viceversa.

Empresarios están a la espera de humo blanco

Mientras avanzan las negociaciones de los tratados de libre comercio, los grandes empresarios o los gremios que los representan no quitan la mirada del desarrollo del diálogo, desde el 'cuarto de al lado', pero muchos otros hombres de negocios no tienen más que limitarse a esperar.

David Moreno, con un negocio malogrado hace varios años en Europa, es uno de ellos. "Enhora buena el TLC entre Europa y Colombia -dice-, pero se deben crear en el marco de los TLC del siglo XXI mecanismos hoy no existentes en Europa y Colombia".

Del 2001 al 2004 su negocio que integraba cultivo de plátano en el eje cafetero, producción de pasabocas, empaque y exportación fue objeto de varias publicaciones en los medios, por la manera en que integraba el trabajo de 36 cabezas de familia en actividades agroindustriales y 1.000 cultivadores.

Hubo ventas en firme de hasta 5 contenedores mensuales. Pero se juntaron varios elementos: el largo ciclo de seis meses de producción, transporte y pago, la negativa a priori del sector financiero europeo por, según Moreno, tratarse de un negocio de Colombia. Mientras en Colombia para Bancóldex y la banca, el hecho de vivir en Europa no les ofrecía garantías reales para dar crédito.

El resultado, dice el empresario, la pérdida de todo el patrimonio familiar en Europa, cerca de 1.000 personas productoras en Colombia privadas de esta fuente, la desaparición de un producto reconocido y la pérdida de un mercado conquistado.

Tras su dura experiencia, Moreno ha hecho una serie de reflexiones. "Si bien la democracia y en el seno de esta el capitalismo son probablemente la mejor invención de progreso y justicia social, hechos previsibles y hoy confirmados son prueba de los excesos y faltantes en el método".

Por eso cree que la negociación comercial debería ser el marco para crear normas de protección del empresario en sus diferentes etapas: lanzamiento, consolidación, largo plazo,  frente al mundo financiero en Colombia y en Europa. También plantea la repartición del esfuerzo financiero entre empresario, Colombia y Europa, en partes iguales, siendo todo reembolsable por el empresario entre 5 y 30 años. Y un verdadero banco para este fin y no de segundo piso, contando con recursos propios para crédito y en cooperación con entidades similares en Europa.

JORGE CORREA C.
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Siga bajando para encontrar más contenido