Asma, incurable pero controlable | Finanzas | Economía | Portafolio

Asma, incurable pero controlable

Se calcula que, en Colombia, el asma puede afectar al 12 por ciento de la población infantil. Así lo dicen tanto los neumólogos como los alergistas -o alergólogos-. Estos últimos lo mencionan porque, finalmente, la inmensa mayoría de los casos de asma son originados por alergias. Unas alergias que pueden comenzar a manifestarse durante los primeros meses de vida, que suelen ser más frecuentes a partir de los 4 ó 5 años, que siguen desarrollándose durante la edad escolar, pero que rara vez tienen sus inicios durante la edad adulta.

POR:
mayo 06 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-06

Cuando, en un adulto el asma aparece súbitamente, se estima que la enfermedad tuvo sus inicios durante sus primeros años de vida, fue controlada durante la pubertad y largos años siguientes, pero volvió a manifestarse en la edad adulta. El asma es una enfermedad inflamatoria que afecta de manera especial los bronquios. No es curable pero sí es controlable. El asmático se ha de someter a un tratamiento, a veces largo, gracias al cual se hace posible que las crisis asmáticas -tan dramáticas- se hagan cada vez más escasas y también menos intensas. SE PUEDE MEJORAR El asma debe ser tratada. No solo porque altera seriamente la calidad de vida del enfermo y de su familia, sino que, además, debido a la frecuencia y la gravedad que pueden alcanzar las crisis, puede causar daños permanentes en los bronquios y pulmones, y llega a poner en riesgo la vida misma. De hecho, no es fácil afrontar la enfermedad. Sobre todo, porque en torno a la misma se han tejido tantos mitos y falsos conceptos que a cualquier padre la aterroriza enterarse de que su hijo, o hija, es asmático. Sin embargo, gracias a los progresos alcanzados por los investigadores, se puede decir que existe una gran cantidad de ayudas que permiten convertir el asma en una enfermedad bien controlada. Por supuesto, siendo en un alto porcentaje de los casos incurable, el riesgo de que ésta se vuelva a manifestar es permanente. Pero, para ello, el asmático permanece en contacto con su médico (neumólogo o alergista) y cuenta siempre con sus medicamentos. ¿Cómo saber que un niño es asmático? No es siempre tarea fácil. Sin embargo, algunos indicios pueden llevar a sospechar de que algo puede estarse incubando en el niño. El primero de ellos, son los resfriados frecuentes, tos frecuente sin causa aparente, molestias en la garganta, jadeo suave, cansancio, distintas manifestaciones alérgicas como rinitis, u otras que, aparentemente no deberían tener ninguna incidencia como pruritos. Cuando uno de los padres es alérgico, estas manifestaciones deben llamar más la atención. Se recuerda que las alergias obedecen de manera fundamental a un patrón familiar: cuando ambos padres son o han sido alérgicos, los hijos tienen más de 60 por ciento de probabilidades de también serlo. En muchos casos, estas manifestaciones preliminares pueden durar varios meses, hasta el momento en que aparecen señales mucho más específicas. Entre éstas, se incluyen: - Cansancio mayor al normal. El niño, o la niña, se cansa cuando hace el menor esfuerzo. Aún cuando canta o se ríe, pierde fácilmente el aliento. - Su respiración va acompañada de un silbido (es sibilítica como explican los médicos). - Tiene la sensación de que pierde el aire cuando corre o juega. - Comienza a toser, a veces con flema. Cuando la crisis se instaura, las costillas parecen retractarse como si fuera un movimiento en busca de una mayor entrada de aire. En los casos más graves, que requieren de una inmediata asistencia médica, se observa que el niño comienza a sudar, su pulso se acelera, su respiración se dificulta cada vez más, y hay somnolencia o confusión. Estas manifestaciones son más frecuentes durante las horas de la noche y las primeras horas de la mañana. Calma y medicamentos para controlar las crisis El primer paso para determinar el asma es acudir al médico que debe dar el tratamiento adecuado. Esto no se soluciona con remedios caseros, aconsejados por conocidos o dictados por las creencias populares. Existen tratamientos investigados durante largos años para su control. En la casa, viene el segundo paso: observar al niño y a las posibles sustancias o circunstancias que pueden desatar una crisis. Se recuerda que las alergias deben desatar una labor realmente detectivesca por parte de padres y adultos que rodean al asmático. Cualquier sustancia, el polen, el polvo casero, los pelos de los animales domésticos, las plumas de las aves, fibras y motas de lana, el humo del cigarrillo, todo puede dar inicio a una reacción alérgica que conduce a la exacerbación del asma. Se debe igualmente poner atención a algunos alimentos y aún, a medicamentos que suelen ser de venta libre, tales como analgésicos o antigripales, usualmente inofensivos, pero que, en el asmático podrían causarle inflamación en los bronquios. Entre los medicamentos de mayor ayuda se encuentran los inhaladores. Siendo que existen múltiples presentaciones, cada una con su forma apropiada de uso, el médico debe suministrar las instrucciones para facilitar su manejo. Los papás deben guardar calma ante la crisis. 200 millones de personas sufren de asma en el mund o. La mayoría usa inhaladores.

Siga bajando para encontrar más contenido