El Atlántico, a punto de quedar aislado

Dos de las cuatro vías que comunican al Atlántico con el resto del país están colapsadas en ciertos tramos por inundaciones del río Magdalena y el Embalse de El Guájaro.

POR:
diciembre 15 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-12-15

Según la Policía de Carreteras, la vía que de Barranquilla conduce a Calamar (conocida como la Oriental) está bloqueada a la altura de Campo de la Cruz, es decir, entre los kilómetros 14 y 24. Además, un kilómetro de la vía entre Barranquilla y Luruaco (La Cordialidad), en el sector Arroyo de Piedra, está inundado por El Guájaro. El capitán Edwin Naranjo, director de la Policía de Carreteras en el Atlántico, dijo que los vehículos particulares y los camiones están tomando desde hace una semana la Vía al Mar para llegar a Barranquilla o Cartagena, excepto los buses intermunicipales, que siguen transportando a la gente por la Oriental, así como las volquetas con material para el boquete y carros con ayudas humanitarias. Ana Dugán, gerente del Consorcio Vía al Mar, encargado de la administración de esta carretera, explicó que esta infraestructura está construida para resistir el tráfico pesado, sólo que estos vehículos de gran peso significan un desgaste más rápido de su capa de rodamiento. Dugán dijo que esta vía no tiene riesgo de colapsar por el invierno porque sólo presenta dos puntos críticos, por derrumbes, en sus 109 kilómetros (ambos en Puerto Velero). “Mintransporte fija tarifas de peaje más altas para los vehículos pesados en algunas vías. Con esto se busca incentivar que carreteras como esta se conserven turísticas”, contó Dugán, al explicar por qué no es frecuente el tráfico pesado por la Vía al Mar. Hasta ahora la evacuación del tráfico de la Oriental y La Cordialidad por la Vía al Mar se ha dado sin problemas, aseguró Dugán. LLUVIAS EN SUCRE Un aguacero, que se inició a las 6 de la tarde del lunes y que finalizó a las 8 de la mañana de ayer martes, provocó el desbordamiento del arroyo Pichilín y ocasionó el desplome del puente del mismo nombre, localizado en la vía que de Sincelejo conduce a Toluviejo y a Tolú. El boquete de 100 metros en el puente, con riesgo de expansión, debido a la socavación del terreno, deja 2.000 damnificados más, que se suman a las 25.000 familias que ya registraba el departamento de Sucre. “La fuerza del agua hundió el puente. Gracias a Dios no pasaba ningún carro, no hubo heridos, pero estamos totalmente incomunicados. Los corregimientos de las piedras, La Siria y Caracol han sido los más afectados con el desbordamiento del arroyo Pichilín”, contó, desesperada, Esperanza Romero. ANDRUI

Siga bajando para encontrar más contenido