Atraer miradas

La polémica política de ayer en Washington, tuvo que ver con Colombia. No importó el festivo asociado al Día de los Veteranos, ni el aparente clima de concordia durante la primera reunión formal entre Barack Obama y George W. Bush, ocurrida el lunes, en su calidad de presidentes entrante y saliente. Lo que reportó la prensa fue que, a la hora de discutir temas como un nuevo paquete de estímulos económicos que incluiría ayudas específicas para el sector automotriz, el actual inquilino de la Casa Blanca le habría puesto a su sucesor demócrata una condición.

POR:
noviembre 12 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-12

Según la versión publicada, todo dependería de que se destraben, aparte del colombiano, los Tratados de Libre Comercio de Panamá y Corea del Sur, que siguen en el limbo sin ser ratificados, por cuenta de la negativa del Congreso estadounidense a considerarlos. Aunque esa especie de chantaje fue negado por una portavoz gubernamental, quedó en claro que el tema sí fue mencionado en la charla. Para los conocedores, todo lo ocurrido se enmarca dentro de la lógica típica de la transición de mando. De acuerdo con la tradición, es normal que los legisladores vuelvan a la Cámara y al Senado por unos pocos días a finales del año, así sea clara su interinidad después de las elecciones, pues un buen número está a punto de retirarse o ha sido derrotado. No obstante, esa característica permite el paso de iniciativas espinosas que ya no le cuestan políticamente a la administración que se va y que le ayudan a recibir las cosas en orden a la que entra. Incluso en casos como el actual, cuando las mayorías en el Capitolio se mantienen, lo corriente es que las votaciones hayan sido consensuadas para evitar tácticas parlamentarias de dilación de los debates y conseguir una pronta sanción presidencial de las leyes. Con esos antecedentes, demócratas y republicanos pueden ponerse rápidamente de acuerdo. Además, existe cierta sensación de urgencia ante la profundización de la crisis, como lo muestra el veloz aumento en el desempleo o el talante cada vez más pesimista de los consumidores. Un elemento particular es la desesperada situación de las fábricas de vehículos que ya venían con elevados saldos en rojo, pero que están muy golpeadas por el desplome en las ventas. Gigantes del capitalismo como General Motors, que hace menos de un cuarto de siglo completó varias décadas como la compañía más grande del mundo, están a semanas de quedarse sin efectivo para pagar sus gastos normales y de nómina. Debido a ello, ha tomado impulso la aprobación de una suma de ayuda, que además beneficiaría a Ford y Chrysler. También ha hecho carrera la posibilidad de darle créditos gubernamentales al sector real, después de que los grandes apoyos se han concentrado en bancos y entidades de crédito. En condiciones normales, el nuevo gobierno podría esperar hasta comenzar el 20 de enero para presentar su propuesta y esperar con confianza el resultado, dado el amplio margen que tiene el Partido Demócrata en el Congreso. Pero en este caso hay una evidente carrera contra el tiempo, motivo por el cual es necesario contar con Bush y sus aliados, quienes han dejado en claro que el libre comercio no es un punto menor. Eso podría forzar algún tipo de acuerdo, así el nuevo jefe de gabinete de Obama haya dicho que no es de la opinión de mezclar peras con manzanas. ¿Puede lo sucedido garantizar el paso del TLC? Difícil que así sea. Sin embargo, incluso si el intento fracasa, hay quienes sostienen que subirle la categoría al tema ayuda a asegurar que la ratificación no quede engavetada el próximo año. Eso, de paso, evitaría que los demócratas lleguen envalentonados a la nueva legislatura y empiecen a exigir tantas condiciones que a Colombia le resulte más conveniente olvidarse de la propuesta. Y si no pasa nada, la verdad es que la realidad no sería muy diferente a la actual. Dicho de otra manera, y en medio de una coyuntura económica particularmente compleja, podría resultar mejor atraer las miradas durante unos cuantos días, que acabar siendo ignorado por completo. '' Sorpresivamente y por cuenta de la crisis económica, la ratificación del Tratado de Libre Comercio con Colombia volvió al centro de la arena política en Estados Unidos.WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido