Aumentar la edad de jubilación en Colombia, entre las posibles fórmulas para la reforma pensional

Además, proponen poner a cotizar a la población de bajos recursos con tasas bajas y fomentar la cultura del ahorro previsonal.

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mayo 08 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-08

Si los logros del sistema pensional colombiano se miden por su cobertura y equidad, solo habría una forma de calificarlo: un fracaso; pero, los entendidos en la materia, tanto del Gobierno como los directivos del sector e investigadores independientes prefieren hablar de que no ha cumplido esos objetivos y que requiere una nueva reforma que pasa obligatoriamente por ajustes profundos al mercado laboral, donde predomina la informalidad: alrededor del 56 por ciento.

Según David Tuesta, Economista jefe de la Unidad de Pensiones del Bbva, los cotizantes son apenas el 29 por ciento de la población económicamente activa entre 15 y 64 años de edad.

Según Juan Carlos Echeverry, ex director del DNP, el 80 por ciento del subsidio que entrega el régimen de prima media, como el que administra el Seguro Social, lo recibe el 20 por ciento de pensionados con las mesadas más altas.

Investigadores del Banco de la República, Departamento Nacional de Planeación (DNP y Banco Mundial mostraron en un reciente estudio que buena parte de los afiliados a los fondos privados de pensiones no lograrán jubilarse y otro tanto tendrá mesadas iguales o ligeramente superiores al salario mínimo.

Tema de discusión

El debate que conduzca a la nueva reforma, una más en los últimos cuatro y seis años, ya empezó: hace 15 días en Cartagena, Asofondos (gremio de las Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP), realizó su asamblea anual teniendo como tema central el 'problema' pensional.

El miércoles y jueves de la semana pasada, la Fundación Agenda Colombia y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizaron el seminario internacional 'Nueva generación de reformas a los sistemas de pensiones en América Latina'.

En los dos certámenes quedó claro que el sistema colombiano tiene retos que superar, que necesita un cambio significativo, que hay asuntos pendientes.

El punto es qué tanto se cambia, a cargo de quiénes, quién debe hacerlos y, quizá lo más importante, qué tanta seguridad hay de que 'esta vez' el sistema (tanto el de prima media, que administrará Colpensiones en remplazo del Seguro Social, Cajanal y Caprecom, como el de ahorro individual -Rais-, a cargo de las AFP) sí marchará hacia donde se quiere: mayor cobertura, mayor equidad y una mesada decente para quienes se jubilen.

Para Andrés Escobar, subdirector del Departamento Nacional de Planeación (DNP), las mujeres se pensionan hoy cinco años antes que los hombres (55 y 60 años, a partir del 2014 aumentan a 57 y 62 años) pero viven más años que estos; por lo tanto, el monto de lo que ellas ahorran en el Rais es inferior, lo mismo que su mesada pensional.

El directivo propone igualar las edades de pensión de hombres y mujeres, pero exigirles a estas menos semanas que a ellos para tener derecho a la jubilación. Asimismo, plantea que el aumento de la edad pensional debería ser decisión de un comité de expertos y no del Congreso, como sucede hoy. Este, agrega, podría determinar los cambios en la tasa de cotización, hoy en 16 por ciento.

El Bbva propone aumentar la edad de pensión de acuerdo con la mayor esperanza de vida, lo que llevará a un incremento de 15 por ciento en la mesada si la edad de retiro es de 65 años.

Igualmente, en línea con el pensamiento oficial expresado por el viceministro Técnico de la Protección Social, Carlos Jorge Rodríguez, la casa bancaria plantea el otorgamiento de Beneficios Económicos Periódicos (BEP) por debajo de la pensión mínima y permitir cotizaciones por periodos trabajados inferiores a un mes (hoy solo es posible cotizar sobre una base mínima igual al salario mínimo).

El Viceministro aboga por fomentar la cultura del ahorro previsional porque la gente cree que no se podrá pensionar por las exigencias existentes para hacerse a este derecho. Con los BEP, dijo, se pueden otorgar estímulos a los trabajadores pobres que hagan aportes, tales como premios a la fidelidad y un subsidio adicional al final de su vida laboral. Ese sería el tercer pilar del sistema, adicional al de pensiones obligatorias y voluntarias.

Más propuestas

Juan Carlos Echeverry es partidario de poner a cotizar a la población de bajos ingresos a partir de tasas muy bajas pero crecientes en función del ingreso, sin descartar que se puedan hacer por periodos inferiores a un mes, de manera que la coticen el máximo número de meses que puedan.

En últimas se trata de un tercer régimen pensional que cubra a los que no tienen cabida en el Seguro Social ni en las AFP y en el que al final habrá un subsidio, que será menor que si no ahorraran.

Esa propuesta, además, es una forma de aliviar la carga que están soportando dos generaciones de colombianos (hasta el 2050) para pagar la llamada deuda pensional (136 por ciento del PIB y que fue asumida por el Estado, que hoy paga el 62 por ciento de las mesadas del Seguro Social), ya que los aportes de ese grupo de trabajadores entrarían como recursos frescos y el peso de la obligación pensional se repartiría en más generaciones.

Consolidar el tercer pilar es una necesidad del país, demandó la delegada de la Superintendencia Financiera para pensiones y cesantías, Ligia Helena Borrero, lo mismo que el fortalecimiento del régimen de prima media y los multifondos propuestos para las AFP.

La rentabilidad de las AFP, agregó, sigue siendo el gran reto en el largo plazo, pues desde su creación ha reportado 3,73 por ciento efectivo anual real, porcentaje que el director del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado, Stefano Farné, considera insuficiente para que una persona se pueda pensionar.

Farné cuestionó la serie de cobros que aplican las AFP a sus afiliados porque reducen el capital (aportes más rendimientos) con el cual tendrán que financiar su pensión.

Comisión de expertos

El presidente de Asofondos Santiago Montenegro, y el director adjunto de Fedesa- rrollo, Mauricio Santamaría coinciden en que los sobrecostos salariales, las exenciones tributarias al capital y los subsidios otorgados a través de diferentes programas oficiales han estimulado la informalidad y golpeado el empleo formal.

A mucha gente le da temor formali- zarse y perder subsidios como los de salud, Familias en Acción y otros, asegura Montenegro, en lo cual coincide con la precandida- ta liberal a la Presidencia Cecilia López, para quien el centro del debate es la relación entre el mercado laboral y el sistema de pensiones.

Por lo pronto, está la propuesta de crear una comisión de expertos incluyente que durante ocho a 10 meses estudie la situación de una manera integral y plantee soluciones. La reforma pensional es uno de los temas de hoy y deberá ser objeto de examen por el Congreso de la República durante el 2010, señaló el ex codirector del Banco de la República Juan Mario Laserna.  

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