Avianca entrará en las grandes ligas de la aviación antes de que se acabe abril

Germán Efromovich, presidente de la junta directiva, habló con Yamid Amat.

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marzo 20 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-20

El presidente de la junta directiva de Avianca acaba de ser proclamado como empresario del año (reconocimiento del diario La República) y recibió la distinción de manos del presidente Uribe, quien ya en el 2007 le había entregado la ciudadanía colombiana.

"Soy un empresario de formación técnica, ingeniero mecánico que llegó a este maravilloso país por accidente por el año 2002. Llegué a un lugar en el departamento del Meta. Me demoré seis meses en ver lo que compré, por el miedo que, equivocadamente, tenía de Colombia".

¿Por qué dice que llegó por accidente?

Estaba en Ecuador con una productora de hidrocarburos. Una compañía noruega vino y nos ofreció el campo Rubiales, en el Meta. Nadie lo quería, era un campo abandonado, lo descubrió la Exxon hace muchos años, lo quemó la guerrilla, lo compraron unos noruegos, casi quebraron y se fueron de Colombia por inseguridad. Ante el precio tan bajo, compramos. Casi fue un regalo.

¿Cuando lo compró, lo conocía?

¡Nooo! Allá no se podía ir. Después de comprarlo, pasaron seis meses para crear una infraestructura de seguridad con el Ejército, para poder ver lo que habíamos adquirido. Cuando por fin llegamos, sólo encontramos condiciones infrahumanas en la región. Había poca gente. El campo sólo producía unos 400 barriles diarios que transportaban en dos viejos camiones. Era considerado, oficialmente por Ecopetrol, no comercial. A pesar de todas las condiciones adversas, comenzamos a desarrollar el campo; a construir una infraestructura, a hacer carreteras, a mejorar el nivel de vida, a trabajar, a contratar. Hoy, Campo Rubiales es la más grande productora de petróleo del país.

¿Cuánto produce?

Está produciendo 135.000 barriles al día y va a llegar a 200.000 antes de fin de año. Rubiales era un caserío donde había 40 habitantes dominados por la guerrilla; hoy es un lugar de 7.000 trabajadores; una ciudad completa, con un hospital que atiende las localidades vecinas, con escuelas, teatros y parques.

¿La concesión cuándo termina?

En el 2016, pero estamos proponiéndole al Gobierno un acuerdo para aumentar nuestra inversión con modernísimos equipos para elevar la producción y extender la concesión con una gran participación del Estado. Ganamos todos. La acción de Rubiales el año pasado estaba en 1,80 dólares; hoy está en 20 dólares.

¿Tiene otros proyectos sobre hidrocarburos en Colombia?

Acabamos de comprar Petrocolombia, una productora de gas en el Meta.

Terminó la construcción del oleoducto de los Llanos. ¿Cuántos kilómetros son hasta Cusiana para empatar con el tubo grande?

El oleoducto, hoy, va de Rubiales a Monterrey. Tiene 230 kilómetros y se está construyendo la extensión a Cusiana, de aproximadamente 23 kilómetros.

¿La falta de oleoductos es un problema?

Es el más grave problema. Tenemos una crisis de transporte. Es necesario construir una malla de oleoductos. Colombia tiene en sus suelos suficiente petróleo para utilizar esa red.

¿Qué nos hace falta para emprender esa tarea de hacer oleoductos?

Un poquito de coraje para hacer cosas mayores, por si las moscas.

¿Y cómo llegó a Avianca?

Estaba en Colombia comprometido con Rubiales y buscando otras áreas de inversión, porque me enamoré de esta tierra. Yo estoy vinculado a la aviación desde hace muchos años. Tenemos Sinergy, propietaria de Ocean Air, una compañía aérea del Brasil. Avianca atravesaba una grave crisis. Nos interesó. Hablamos con Gabriel Silva, entonces gerente de la Federación de Cafeteros, y con el Grupo Santodomingo. Ambos eran socios propietarios. Y como Avianca estaba en Ley de Quiebras, nos fuimos a hablar con los acreedores.

¿Fue fácil el arreglo con Santodomingo y los cafeteros?

¡Nooo! Cuando fue público nuestro interés, comenzaron a aparecer otros supuestos compradores: príncipes y sultanes. Porque ni Continental, ni American, ni Copa, ni Taca, ni LAN Chile se arriesgaron a comprar una compañía con deudas por 300 millones de dólares y sin aviones. Y presentamos la oferta a los acreedores.

¿Cómo los convenció? En ese momento usted no era un empresario conocido...

Le cuento una anécdota: estábamos sentados en la mesa de negociación, en una gran oficina en el distrito sur de Nueva York, en la antigua torre de Panam. La mesa tenía como un kilómetro. A un lado se sentaron unas 200 personas. Al otro, tres: dos juristas y yo. La sesión no comenzaba. De pronto preguntamos: "¿Por qué no iniciamos?" Y ellos respondieron: "Estamos esperando a sus abogados". Y yo les respondí: "Son ustedes". Ya conocen el final feliz.

¿Cómo va Avianca?

Muy bien, a pesar de lo que está pasando en el mercado, donde la gente está vendiendo tiquetes a peso. En aviación no existen milagros. Un avión vale lo que vale, como los sueldos, como los combustibles. No pueden existir tiquetes a un precio por debajo de los costos operacionales. Son 'pirámides' aéreas que algún día revientan. Es el caso de Air Madrid, de Air Comet.

¿Avianca no va a entrar en guerra de tarifas?

No tenemos vocación suicida. Avianca va a competir, sin vender tiquetes a peso. Tenemos pulmón para competir en ciertas rutas que no van a dar pérdida.

¿El futuro de Avianca está despejado?

Sin duda. Inclusive después de la fusión con Taca, en pasajeros somos número dos, después de Tame del Brasil, y en total somos número tres, después de LAN Chile, considerando la carga. Pero somos mayores en transporte de pasajeros y en ingresos que LAN Chile.

¿Para qué la fusión con Taca?

Se necesita volumen para poder sobrevivir y la fusión nos puso en una posición estratégica importante en el escenario de la aviación comercial global.

¿Pero fue una alianza estratégica?

No, no, somos socios. Tomamos los activos de Taca, tomamos los activos de Avianca y se pusieron en una nueva holding, con una nueva sociedad, en la cual, en términos de gobernabilidad, tenemos los mismos derechos. El chairman es el señor Roberto Kriete.

¿Cómo es la sociedad?

Avianca tiene en esta nueva empresa el 67 por ciento y Taca, el 33 por ciento. Somos socios, casados, estamos en luna de miel y pensando en tener hijos.

¿Es que habrá pronto alumbramiento?

Anunciaremos el ingreso de Aerogal de Ecuador al grupo. Ingresa también Ocean Air, de Brasil.

¿Estas dos empresas se llamarán Avianca?

En Brasil, sí. Aerogal no, porque, por regulación, la mayoría va a quedar ecuatoriana. Tendremos el 49 por ciento y el control operacional.

¿Cuántos aviones tendrá todo este conglomerado?

Serán 156 aviones, con 13.500 colaboradores e ingresos por 3.000 millones de dólares.

¿Y operarán con qué tipo de aviones?

A330. Compramos 12. Ya están operando 5 y llegan 2 más a comienzos del año que viene. Compramos también 12 Boeing 787-800 Dreamliner. Tenemos Airbus A319-20 volando hoy y los Fokker 100 de 100 sillas y de 50 sillas para lugares pequeños con demanda. Estamos estudiando un aumento de frecuencias porque el mercado está creciendo. Donde haya demanda, Avianca va a volar. Internacionalmente, somos la única compañía que volamos a todos los países de Latinoamérica, sin excepción. A Estados Unidos llegamos a destinos directos: Washington, Nueva York, Miami, Fort Lauderdale, San Francisco, Los Ángeles, San Diego, Houston, Dallas, Las Vegas y Chicago.

¿Y a Europa?

Fuera de Madrid y Barcelona, estamos estudiando en qué alianza vamos a entrar: si es a Star Alliance o Sky Team. Ya tuvimos la visita del presidente de Lufthansa, que quiere que seamos somos estratégicos. Estamos como la novia que está pensando en cuál es el mejor novio, la edad, la dote, sus condiciones. La novia está muy indecisa porque los dos novios son guapos, tienen bastante dinero y nos aman mucho. Tenemos un problema existencial serio.

¿Cuándo va a decidir?

Tenemos plazo hasta finales de abril.

¿Cuáles son las compañías de Star Alliance?

Las principales son United, Continental, US Airways, Lufthansa, South African Airways y Singapore Airlines.

¿Y de Sky Team?

Delta, Air France, Alitalia y Korean Air.

Es decir, habrá no sólo futuro sino gran futuro...

Puede decir que vamos a entrar a las grandes ligas de aviación del mundo. Eso significa muchas más opciones para los viajeros. Con las millas de Avianca, se va a poder llegar a cualquier lugar del planeta. Usted va a tener salones VIP en todas partes, lugares para tiquetes y para intercambios de aerolíneas, una red de reservaciones, ventajas inmensas. Avianca dejó de ser Cenicienta para ser ya princesa, y bonita princesa.

¿El aumento del precio de los combustibles los afecta?

El Gobierno ha actuado en forma muy inteligente, porque el tiquete tiene una tasa móvil de acuerdo con los precios de la gasolina.

¿Hay un especie de subsidio?

No, no. Y eso es lo correcto. El subsidio es suicidio. En un mercado globalizado no se puede subsidiar, la economía de mercado tiene que mantener los precios. Subsidiar combustibles, subsidiar fletes, eso ya no funciona.

¿Qué le pediría hoy al Gobierno?

Nunca fuimos al Gobierno a pedir alguna cosa que beneficie a Avianca. Si pedimos, lo hacemos para toda la aviación comercial colombiana.No pedimos protección, sólo pedimos que no trabajen al contrario. Nunca pedimos ayuda ni subsidio; algo que no sea en beneficio del país, del viajero y del trabajador colombiano. Por eso pedimos que no regalen rutas a compañías extranjeras. Le doy un ejemplo: hace cuatro años, llegó Air Madrid y pidió frecuencias alegando que traería más gente a hacer turismo. Pidió y obtuvo Madrid-Cartagena, Bogotá-Madrid. Advertimos que no había demanda para esa frecuencia. No nos oyeron y quebraron. Para aumentar turismo, no se necesitan sillas en los aviones; se necesita infraestructura, aeropuertos mejor estructurados, hoteles, servicios, guías, mejorar los lugares turísticos.

¿Cuál fue el problema con Brasil?

Dentro de los acuerdos bilaterales, Brasil pidió derecho a volar a Colombia con quinta libertad, es decir, llevar pasajeros de Brasil a Colombia y recoger en Colombia para llevarlos a otras partes.

¿Y lo aprobaron?

¡Lo aprobaron! ¿Qué beneficio trae eso para el país? Ninguno. Avianca no tiene nada en contra de los cielos abiertos, pero siempre y cuando sea de aquí para allá y de allá para acá. Por la posición geográfica que tenemos, la gente viene aquí y quiere quintas libertades para transportar gente de aquí a otras partes. Por ejemplo, a Panamá le dieron, fuera del acuerdo bilateral, un montón de rutas Bogotá-Panamá. El 90 por ciento de la gente no va a Panamá, va más allá de Panamá. ¿Entonces qué fue lo que hicimos?

¿Cómo va Eldorado?

Muy bien. Perdimos dos años hablando sobre el sexo de los ángeles, pero ya está andando, y bien.

¿Afecta sus planes el cambio de Presidente en Colombia?

De ninguna manera. Estoy seguro de que quien sea el nuevo Presidente va a tener estabilidad democrática, jurídica y económica, y garantías al inversionista; quien sea que asuma el liderazgo y la responsabilidad de conducir este país no sólo mantendrá lo que se está haciendo, sino que emprenderá nuevas cosas, porque también hay cosas que mejorar. ¿Se da cuenta por qué le dije que fue un golpe de suerte para mí haber llegado un día, hace seis años, a los Llanos Orientales de Colombia?

YAMID AMAT
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

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