Avianca no piensa cobrar a los pasajeros por el peso ni por la segunda maleta, asegura Fabio Villegas

El presidente de la aerolínea, en entrevista con Maria Isabel Rueda, dijo que tampoco se ha pensado en cobrar "sobrecargos por todos los servicios que ocurren por dentro del avión".

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julio 13 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-13

"Nuestro proyecto como empresa es ofrecer un estándar de servicios alto y no quisiéramos cambiarlo. Y para absolver de una vez por todas su angustia, lo que asumimos en Avianca es que todo el mundo pesa 80 kilos (risas)".

MARIA ISABEL RUEDA: ¿Y la maleta cuánto debe pesar?

FABIO VILLEGAS: Esa es la ñapa. Pero de verdad, 80 kilos es lo que asumimos para calcular cuál es el peso que lleva el avión.

La crisis por el alza de combustibles

Estamos muy preocupados. ¿Qué tan 'fregados' vamos a quedar los pasajeros con el alza imparable del precio del petróleo?

Los pasajeros no son los que están fregados. La que está fregada es la industria aérea. Desde hace dos años para acá el combustible viene subiendo. Pero venía haciéndolo de una manera muy lenta, lo que dio tiempo para que la propia industria se ajustara en sus costos, en modernizar su flota, en introducir tecnologías, en reajustar sus itinerarios, en hacer alianzas...Pero este año ha habido un incremento del precio del petróleo de casi el ciento por ciento en solo tres meses. Y eso ha generado que la industria aérea mundial no haya tenido tiempo de ajustarse y se haya visto seriamente afectada en sus resultados financieros.

¿La crisis petrolera podría amenazar la viabilidad de la industria aérea nacional?

No creo que en Colombia esté comprometida la suerte de la industria aérea. Avianca dio muy buenos resultados en el primer trismestre del año. Hemos hecho ajustes importantes: modernizamos nuestra flota, recibimos nuevos equipos y analizamos nuestros modelos operacionales. En la medida en que el precio del combustible se estabilice en algún punto, por alto que sea, vamos a lograr ajustarnos. El problema sería que estos incrementos veloces en el precio del combustible continúen y no seamos capaces de ajustarnos.

¿Qué pasaría con la industria aérea en el caso no tan hipotético de que el precio llegue a ser de 200 dólares el barril?

El problema es qué tan rápido llegue. Si seguimos a este ritmo, vamos a ver quiebras, ajustes dramáticos. Y, como le digo, Avianca tomará sus decisiones oportunas para no comprometer la estabilidad financiera de la empresa y los resultados de los últimos años.

El Gobierno acaba de aprobar un incremento de tarifas. ¿Con eso sobreviven este año?

Lo que ha hecho el Gobierno es utilizar su capacidad regulatoria, pero el problema es mucho más grande. Usted ve aviones, servicios, tecnología, pero lo que hace básicamente esta industria es quemar combustible.

Este representa el 35 por ciento de nuestros costos. Que ese insumo crezca el ciento por ciento en tres meses indica una situación crítica, porque en el mismo período nuestros costos han aumentado 35 por ciento. Pero la verdad es que los aumentos que hay en el renglón de combustibles a nivel interno han sido racionales, lo que tiene impacto relativamente bajo a nivel doméstico en las tarifas. Estamos hablando de aumentos del 6 ó 7 por ciento, que son equivalentes a la inflación del año pasado. A nivel internacional, pueden ser aumentos un poco más altos.

Las consecuencias del reajuste

Cuando las aerolíneas hablan de "replantear" y de "reajustar" nos asustamos mucho los pasajeros, porque siempre termina en contra nuestra: menos comodidad, peor servicio, pasajes más altos...

Lo que es claro es que este negocio cambió porque la industria cambió, y de ahí lo que viene sucediendo en otros países. Unas aerolíneas están desapareciendo, pero otras están recortando frecuencias, parando aviones...

¿Avianca no tiene pensado recortar frecuencias?

Estamos haciendo lo posible por no hacerlo, si cabe esa expresión. Parte de lo que le planteamos al Gobierno es que, de todas maneras, los precios van a aumentar, porque los costos se han incrementado.

Pero hay dos maneras de hacerlo: o los aumentamos en forma relativa, para tratar de enfrentar parcialmente el problema, o dejamos que desaparezcan las rutas y las frecuencias, y por el camino de que desaparezcan las sillas del mercado, aumenten los precios. Hemos escogido la primera alternativa y vamos a ver si eso es suficiente. Pero creo que Avianca y todas las empresas internacionales estamos haciendo un análisis, vuelo por vuelo, a ver cuál es su comportamiento y cuál su resultado.

Como Presidente de Avianca, ¿cómo explica que los pasajes son carísimos, pero los aviones siempre está llenos?

Primero que todo, los pasajes no son carísimos. Si usted entra en la página web de Avianca, va a encontrar una amplia gama de tarifas. Unas muy bajas, hasta otras realmente altas.

Sobre la ocupación de los aviones, lo que les pasa a las aerolíneas de E.U. es que tienen tres problemas graves. Uno es el precio del combustible, pero además el mercado está en decadencia, en recesión.

Y, adicionalmente, tienen un problema con la tasa de cambio por la debilidad del dólar. Nosotros tenemos el mismo problema del costo de combustible, pero todavía tenemos un mercado que, aunque no está creciendo a las mismas tasas del año pasado, todavía crece.

¿Es una leyenda, o es verdad, que vale más volar a Cartagena que a Miami?

En cuanto a tarifas, no es cierto. Todo depende de la hora en la que quiera volar y el día. Si todo el mundo quiere el vuelo de las siete de la noche a Cartagena en el fin de semana que es puente, pues claro que ese vuelo es caro, pero tenemos doce vuelos diarios a Cartagena. Recientemente, a ese destino hemos tenido tarifas de 71 mil pesos. Desde luego, con la revaluación se han favorecido muchos destinos internacionales.

Pero ya comenzaron a 'tacañarnos' con privilegios que daba la tarjeta Aviancaplus. Ahora exigen más millas y ya no dejan llevar un invitado a la sala VIP...

Pero es en aras de un mejor servicio. Aviancaplus ha tenido tanto éxito, que tuvimos que limitar el ingreso a las salas VIP. La de El Dorado vamos a ampliarla.

¿Por qué no se ofrece licor en los vuelos nacionales, así sea el pasajero quien lo paga?

En vuelos cortos ofrecemos la posibilidad al viajero ejecutivo de que en la sala VIP se tome su aperitivo.

¿Tiene algo que ver con el peso? Porque he oído de unas aerolíneas que incluso ya no van a subir ni agua al avión...

Tiene que ver, desde luego, con el peso. Por el precio del combustible, los proyectos que antes no tenían sentido para ahorrar combustible, hoy sí lo hacen. Entre esos está el manejo del agua. Antes uno cargaba el avión full de agua, pero hoy se calcula según el trayecto.

También estamos optimizando el peso de las revistas. Por ejemplo, la revista de Avianca en diciembre salió demasiado pesada. Un éxito comercial, vendimos mucha pauta, a la gente le gustó, ¿pero cuánto costó en combustible llevar una revista de más de 150 páginas a bordo? Nos ofrecen distribuir material gratis unas empresas y unas revistas, pero no lo podemos hacer porque pesa.

¿En esta crisis influye en que se contraten azafatas flacas

Hasta allá no llegamos. Para el tema de la escogencia de auxiliares hay muchos requisitos, como la altura, para alcanzar los portaequipajes. Por ejemplo, tienen que tener una profesión, técnica por lo menos. De manera que, por ahora, no vamos a ir más allá.

¿Y qué nos hicieron las achiras, que también desaparecieron de los vuelos de Avianca?

En la medida de eliminar el servicio de achiras en vuelos domésticos, más que un tema de cuanto cuesta la achira y un tema de peso, lo que hubo fue una consideración sobre la eficiencia en los tránsitos de los aviones, de limpieza del avión.

Las achiras y el maní generaban un proceso de limpieza del avión entre vuelo y vuelo que tomaba tiempo. Abandonamos la achira y facilitamos el cumplimiento. En lo de la venta de licor pasa algo similar.

Supongo que están totalmente descartadas las épocas de oro en las que daban caviar en la clase ejecutiva de Avianca...

Entre otras cosas porque la gente hoy tiene otros patrones de vuelo, otro comportamiento. La gente quiere volar cómoda, de manera eficiente, con puntualidad, y a lo que le estamos apuntando es a que los aviones sean más confortables. En septiembre debe llegar el primer Airbus 330, con el cual vamos a cambiar todo el patrón de servicio en la ruta a Europa.

Tendrá sistema de entretenimiento individual, sillas totalmente reclinables... Es eso a lo que el pasajero le está apuntando, no a comer caviar en el avión. Hoy en día el servicio va más allá de lo que se ofrece dentro del avión: acceso a información, alianzas, atención en el aeropuerto.

La comodidad de viajar depende mucho de lo que le pase a uno en el aeropuerto.

¿Y la renovación de El Dorado cómo va?

Estamos a favor de una transformación radical de ese aeropuerto.

Pero eso no fue lo que se licitó...

En ese sentido, se está avanzando en buscar un acuerdo entre la Aeronáutica y el concesionario. Si lo vamos a hacer, hagámoslo bien. Esta es una oportunidad única de tener un aeropuerto adecuado para el siglo XXI y no la podemos desaprovechar.

María Isabel Rueda
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

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