Con la ayuda de empresas estadounidenses, África busca ser la última frontera agrícola

Con la ayuda de empresas estadounidenses, África busca ser la última frontera agrícola

POR:
mayo 30 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-30

Babou Galgo, un agricultor de 61 años, muestra con orgullo el premio de su cosecha de la temporada pasada, dos medallas de oro del gobierno regional y federal y un certifi cado alabando su "extraordinaria actuación en el incremento de la producción agrícola y la productividad".

Su logro consistió en incrementar siete veces la producción de los maizales de su pequeña granja en el sur de Etiopía durante los últimos años. Aún más impresionante, también incrementó el bienestar de su familia. Con el ingreso extra, mudó a su esposa e hijos de su tradicional casa de barro a una casa de ladrillo y concreto, equipada con refrigerador, televisor y reproductor de DVD, lujos raros para un agricultor en uno de los países más pobres del mundo.

De hecho, hasta hace poco, Galgo no habría tenido necesidad de un refrigerador ya que la exigua producción lo tenía batallando para alimentar a su familia. "Son las semillas", dice sobre la razón que cambió su suerte. "Híbridos".

El naciente impulso de África para por fin alimentarse a sí misma está evocando al Estados Unidos de principios del siglo XX. Fue en las décadas de 1930 y 1940 cuando Pioneer Hi-Bred International popularizó las semillas híbridas en EE.UU., multiplicando el rendimiento del maíz en la zona central del país. Siete décadas más tarde, los granjeros africanos y las compañías estadounidenses intentan recrear el mismo auge que convirtió a EE.UU. en el granero del mundo, sólo que ahora en el difícil clima (ambiental y político) de Etiopía y el resto de África.

Si la agricultura tiene una frontera fi nal, esa es África. Luego de las reformas agrícolas de Asia y América Latina a partir de 1960, África permanece en un lugar donde el potencial agrícola ha sido apenas explotado. La agricultura africana tiene menos irrigación, usa menos fertilizantes, realiza menos investigación de tierra y semillas, menos mecanización, menos fi nanciación rural y cuenta con menos carreteras pavimentadas entre las granjas y los mercados que cualquier otra región agrícola en el mundo.

Los confl ictos en muchas partes del continente han desplazado a los agricultores de sus campos y la negligencia de los expertos en el desarrollo de gobiernos locales e internacionales ha permitido el deterioro de la infraestructura agrícola de África.

Los intereses agrícolas estadounidenses, como aquellos de los íconos Pioneer y John Deere, han evitado en el pasado vastas regiones de África, creyendo que los granjeros eran muy pobres para pagar por sus productos o porque tenían temor de la inestabilidad política que ha golpeado otras operaciones de Pioneer en África. Pero ahora, con los excedentes mundiales de granos por los suelos, la creciente demanda y el alza de los precios, los cálculos locales e internacionales han cambiado y la necesidad de progreso se hace cada vez más urgente.

En Etiopía, aproximadamente sólo un cuarto del territorio destinado al cultivo de maíz está plantado con semillas híbridas. Los híbridos, producidos para elevar la producción, para que prosperen en climas más inhóspitos y para que resistan plagas, usualmente pueden duplicar o triplicar las cosechas en comparación con las semillas tradicionales que se pasan por generaciones. Y sólo hay unos miles de tractores por más de 50 millones de personas que dependen de la agricultura para sobrevivir.

"África es el único continente donde la producción de comida per cápita está cayendo, por lo que es allí donde está la urgencia", dice J.B. Penn, economista jefe de Deere & Co. y un ex subsecretario del Departamento de Agricultura de EE.UU. La crisis de alimentos "se resuelve sólo mediante una mayor producción", agrega Paul Schickler, director general de la fi lial Pioneer de DuPont Co. "Eso es lo que se necesita en África, a través del uso de mejor tecnología, genética y prácticas agronómicas".

Melaku Admassu, un etíope que dirige las operaciones de Pioneer aquí, utiliza la misma técnica de venta de granjero a granjero que usó Pioneer en EE.UU. Empezó repartiendo semillas, especialmente a granjeros como Galgo, quien trabajó la tierra cercana a las vías importantes, para que más gente pudiera aprovechar el crecimiento de los híbridos. Durante la cosecha, Admassu regresaba con pequeñas balanzas para comparar la producción con las de los granjeros que no usaban híbridos.

"Cuando escuché que sólo 1% o 2% de los estadounidenses eran agricultores y alimentaban a todo el país, no lo podía creer", dice Admassu.

"Empecé a soñar que si cada agricultor en Etiopía eleva su producción, podemos cambiar a todo el país, transformar a África".

Siga bajando para encontrar más contenido