La baja en las ventas de Toyota golpea a Japón

La economía de la zona en la que el gigante automotriz tiene su sede se desacelera y afecta a empresas de todos los rubrosEn

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noviembre 04 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-04

Durante la rápida expansión global de Toyota Motor Corp. en esta década, los residentes de la ciudad donde la automotriz tiene su sede central vieron cómo su situación mejoraba de forma notable.

Esos días están llegando a su fin. Las ventas de la mayor compañía japonesa ¿considerada como el último baluarte del país contra una desaceleración económica¿ están cayendo a raíz de la crisis financiera global.

El fabricante ha reducido la producción y recortado su fuerza laboral temporal ¿un termómetro de la salud de la compañía¿ en más de 20%, de 8.800 personas en marzo a 6.800 en septiembre.
Eso ha provocado escalofríos en la municipalidad de Toyota, desde sus 400 empresas relacionadas al rubro automotor hasta su mercado inmobiliario, tiendas por departamento y negocios de fideos.

La difícil situación de Ciudad Toyota pone en evidencia el impacto
de la crisis financiera sobre la segunda economía del mundo.

Hasta hace poco, Japón parecía haber salido prácticamente ileso debido a la poca exposición que tenían sus bancos a los préstamos de alto riesgo, o subprime.

En las últimas semanas, sin embargo, el país ha estado inmerso en noticias económicas negativas. El Nikkei, el indicador líder de la Bolsa de Tokio, cayó a su punto mas bajo en 26 años la semana pasada y el yen ascendió a sus niveles más altos en 13 años, lo que dejó tambaleando a los principales exportadores e inversionistas.

La ciudad de Toyota no es Detroit, la sede de la alicaída industria
automotriz estadounidense. No hay plantas automotrices cerrando
ni temores de que Toyota quiebre. Sin embargo, dado que 76.000 empleos dependen del negocio de los autos, hay muchos motivos para que los residentes se preocupen por el futuro. "Si Toyota
tiene problemas, toda la región los tiene", asegura Masahiro Ido, director de Kohwa Industry Co., un fabricante de partes para Toyota.

Este enclave industrial, donde también tienen su sede otros importantes exportadores como Brother Industries Ltd. y Yamaha Corp., fue clave para sacar a Japón del adormecimiento
económico de los años 90 y principio de la década de 2000, y ha experimentado un robusto crecimiento.

Gracias a los abundantes recursos que obtiene a través de los impuestos pagados por el fabricante de autos, ciudad de Toyota y sus 410.000 habitantes tienen el segundo mayor estadio de Japón y un célebre teatro y órgano de tubos.

Tiempos difíciles

Ahora, el celebrado motor económico de Japón se está parando. Toyota, cuyos ingresos para el año fiscal que terminó el 31 de marzo llegaron a los US$262.000 millones, anunció su primera caída en las ventas trimestrales en siete años, un descenso de 4% para el trimestre que acaba en septiembre. La baja se atribuyó a los problemas en EE.UU., donde la demanda se ha desplomado.

Las ventas en EE.UU., que representa la mitad de las ganancias de la compañía, cayeron 23% en octubre. Las ventas en los mercados emergentes también están perdiendo fuerza, haciendo más difícil compensar las pérdidas en EE.UU. Toyota ha reducido sus proyecciones de ventas globales para este año y 2009, y muchos residentes de la ciudad esperan cifras deprimentes el jueves, cuando la automotriz anuncie sus resultados para el trimestre transcurrido entre julio y septiembre.

Toyota no es la única automotriz japonesa con problemas. Honda Motor Co. y Nissan Motor Co., por ejemplo, reportaron caídas de 41% y 39% en sus ganancias del segundo trimestre.

La semana pasada, el Ministerio de Finanzas de Japón redujo las evaluaciones económicas de todas las regiones del país por primera vez en 10 años. Hiromichi Shirakawa, economista
para Credit Suisse y UBS en Tokio, afirmó que la economía podría
contraerse en hasta un punto porcentual el próximo año.

Las empresas de la ciudad que dependen de la buena salud una industria automotriz ya acusan el impacto.

"Todos están preocupados", aseguró Yoshiyuki Takahashi, de 51 años, director de ERA Propiedades, en la ciudad de Toyota. Las ventas de propiedades han bajado y la cantidad de departamentos vacíos, que a menudo se alquilan a trabajadores temporales ha subido, ya que Toyota y sus proveedores reducen su actividad.

El restaurante de fideos de Kiyohito Kujime ha experimentado una caída del 30% en su clientela en los últimos meses, cuando Toyota
recortó sus programas de capacitación que traen a la ciudad personas de paso.

El lugar más ocupado en la ciudad tal vez sea el centro de empleos gubernamental, donde quienes buscan trabajo se sientan encorvados frente a las computadoras revisando la lista de empleos ofrecidos y otros hacen fila para ver a un asesor
laboral. Desde junio, la cantidad de empleos disponibles ha bajado mientras que el número de postulantes ha aumentado.

Eritron De Lima, de 21 años, un trabajador temporal de Brasil, trabajó durante cuatro años como soldador en una línea de ensamblaje de Toyota. Sin embargo, por primera vez fue despedido en septiembre y ahora busca trabajo.

"Creemos que la situación va a empeorar", afirmó.

CIUDAD DE TOYOTA, Japón

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