Banca da nuevo empujón al crédito de consumo

Después de la caída del 2009, las entidades financieras están dispuestas a recuperar terreno en esa cartera y las metas de crecimiento son ambiciosas. Un negocio clave es la libranza.

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abril 18 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-18

Por estos días no es extraño ver en las puertas de los supermercados a personas que ofrecen a los clientes tarjetas de crédito con cupos atractivos y atados a promociones.

La oferta de dinero plástico es similar a la de cualquier otro producto, para el cual se utiliza a las llamadas 'impulsadoras' que se encargan de 'meterle por los ojos' al cliente el artículo que promocionan. Esa es sólo una de las estrategias de las entidades financieras para estimular nuevamente a los colombianos a que gasten más, luego del desplome del crédito en el 2009.

El año pasado, la cartera bancaria no creció porque los deudores frenaron en seco la demanda y porque los bancos aumentaron las exigencias para aprobar las pocas solicitudes que les llegaron.

Aunque el 2010 arrancó con un ritmo lento en el crecimiento de la cartera -ronda apenas el 2 por ciento anual- las entidades financieras no quieren mirar al pasado y ahora enfocan sus objetivos a mediano y largo plazo.

Y aunque el crédito comercial o corporativo y el segmento hipotecario también les interesan, los bancos tienen claro que su prioridad es estimular a los consumidores para que compren electrodomésticos, ropa, viajes, carros, motos, computadores, etcétera.

Las estrategias para 'vender' créditos de consumo son diversas e incluyen compras de cartera de sus competidores y ofertas de nuevos créditos a sus clientes para que reemplacen préstamos antiguos más costosos tomados con el mismo banco.

Las ofertas de crédito no se limitan a las oficinas bancarias o a las cadenas de supermercados vía tarjetas, sino que se están extendiendo con fuerza a las empresas, en donde las instituciones financieras encuentran un mercado cautivo: los empleados.

Para conquistarlos, varios bancos están dándole prioridad al negocio de las libranzas como un producto de alto peso en sus líneas de préstamos para personas, pues les representa un crédito fácil de cobrar y cuyo nivel de morosidad es casi nulo, porque el empleado de una empresa autoriza a esta para que le descuente directamente del salario la cuota mensual del crédito.

En el banco BBVA, por ejemplo, las libranzas representan el 60 por ciento de la cartera de consumo y el 40 por ciento restante se reparte en tarjetas de crédito y los préstamos para carro o de libre inversión.

El banco AV Villas -del Grupo Aval- también está fortaleciendo su línea de libranzas. El presidente de la entidad, Juan Camilo Ángel, dice que ese sistema de financiación ha ayudado al banco a tener un crecimiento en consumo.

"El riesgo de la libranza es muy bajo, pero hay que estar preparado para manejar ese tipo de crédito", dijo.

El Banco Popular -otra entidad del Grupo Aval- ha sido el líder de las libranzas, pero otra institución del mismo conglomerado, como el Banco de Bogotá, también le apuesta a ese negocio.

La lista de las libranzas también la integran los bancos Sudameris, Colpatria y Davivienda, que quieren un pedazo más grande de esa torta.

El presidente de Colpatria, Santiago Perdomo, dice que ese tipo de crédito será uno de los que tendrán mayor impulso en las operaciones de la entidad. Señala que, por ahora, hay una cartera de 100.000 millones de pesos, que deberá crecer de manera sustancial en los próximos meses.

El Banco de Bogotá, por su parte, tiene la meta de crecer su cartera un 10 por ciento para el 2010 y en materia de consumo quiere fortalecer su presencia en el segmento estudiantil, a través de convenios con universidades, y en el de empleados, mediante libranzas a través de sus empresas y créditos de vehículo.

FERNANDO GONZÁLEZ P.
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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