‘La banca hoy está mucho mejor que ayer’

El sector se ha fortalecido con estrategias para estar más cerca de la gente. Nuevas entidades e internacionalización están en el panorama.

Colombia resulta atractivo para entidades bancarias que llegan al país, lo que se traduce en una mejor imagen internacional.

Archivo particular

Colombia resulta atractivo para entidades bancarias que llegan al país, lo que se traduce en una mejor imagen internacional.

Finanzas
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agosto 21 de 2014 - 04:42 a.m.
2014-08-21

La inclusión financiera y el acceso a la transaccionalidad son fundamentales para cualquier economía, generándose con ello productividad y bienestar. En particular, y así lo señala la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras (Asobancaria), la banca colombiana ha presentado una migración importante de la prestación de servicios a las grandes corporaciones y a la población de mayores ingresos, hacia la base de la pirámide, en lugares recónditos y apartados de la geografía nacional, a menores costos.

En este sentido, la entidad destaca que, a diciembre del 2013, el indicador de bancarización (es decir, personas mayores de edad con al menos un producto financiero), alcanzó 71,5% de la población adulta nacional, lo que representa un incremento de 4,3 puntos con respecto a lo registrado al final del mismo mes del 2012 (67,2%). Esto quiere decir que, a finales del año pasado, la cifra de personas con acceso a algún producto de ahorro o crédito ascendió a 22,5 millones.

Al mismo tiempo, se extendió la presencia del sistema bancario a la casi totalidad de los municipios del país, quedando en el 2013 solamente 35 entes territoriales sin cobertura bancaria.

La Asociación señala, además, que la inclusión también se ha visto impulsada por ajustes regulatorios, entre los que se destacan:

Autorización para que un establecimiento de crédito preste servicios financieros a través de cualquier persona natural o jurídica que cumpla los requisitos para ser corresponsal bancario.

La adopción de un trámite simplificado para la apertura de cuentas de ahorro, eliminándose la tarjeta de registro de firmas, la recolección de huellas dactilares, el envío físico de extractos y la realización de entrevistas presenciales.

La exención del Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF) para las cuentas de ahorro electrónicas, las cuentas de ahorro de trámite simplificado y el depósito electrónico para personas naturales con depósitos hasta por 1,8 millones de pesos mensuales.

La devolución de dos puntos del IVA por compras realizadas en banca móvil, medida que ya existía para las compras con tarjetas débito o crédito.

A esto hay que agregar el desarrollo de la banca móvil, que ubica a Colombia como el tercer país del mundo con mayor número de usuarios de este tipo en este sistema.

Y no hay que olvidar la realidad de que Colombia necesita una verdadera conciencia en el tema de la educación financiera, no sólo como tema de crisis sino también para generar bienestar en la población. En ese sentido, desde la Asobancaria se ha promovido un convenio con el Ministerio de Educación para inculcar en la población infantil nacional (con cobertura de 2,3 millones de niños en todo Colombia desde marzo de este año) la importancia del ahorro y del sistema financiero para generar las habilidades y el conocimiento que se requieren, con el fin de tener, a futuro, adultos con una real conciencia económica.

ARRIBOS, COMPRAS Y CONSOLIDACIONES 

La consolidación de la banca tradicional, la entrada de nuevos jugadores locales, el arribo de firmas extranjeras y la internacionalización de entidades locales han marcado al sector en Colombia. Lo primero es la llegada y fortalecimiento de entidades en nuevos nichos. Algunas han pasado de manejar una modalidad de crédito a ofrecer productos en segmentos que se distancian de su core habitual, lo que ha logrado una mayor cobertura en el país.

En cuanto a la entrada de bancos locales, enfocados en servicios financieros a sectores específicos se destacan Coomeva, que adoptó un portafolio más integral; Bancamía, con productos para microempresarios; la Fundación WWB, oficialmente instituida como banco, enfocado en microfinanzas con líneas de ahorro, microcrédito, seguros y otros productos para microempresarios y pymes; Finandina, especialista en crédito para adquirir vehículo; y la constitución de Pichincha (banca personal y pyme) y Falabella (banca para personas).

La dinámica del sector también permitió la llegada de entidades internacionales como Itaú BBA y BNP Paribas, en el 2011. Les siguió la institución financiera chilena Corpbanca, que adquirió el Banco Santander, en el 2012, y que, en el último trimestre de ese año, compró al Helm Bank.

Y en ese proceso de internacionalización de la banca nacional se destacan la adquisición por parte del Grupo Aval del BBVA en Panamá, la compra del HSBC efectuada por Bancolombia en ese mismo país, las adquisiciones que en el 2012 hizo Davivienda de los bancos HSBC en Costa Rica, Honduras y El Salvador, y la incursión de GNB Sudameris en Perú, Paraguay y Uruguay.