Banca para pobres, un paso adelante, otro atrás

El programa gubernamental Banca de las Oportunidades, que fue creado en julio del 2006 y buscaba ampliar el acceso de las personas de bajos ingresos a los servicios financieros, ha sido exitoso en convencer a los bancos para que abran corresponsales en tiendas y pequeños comercios de los municipios apartados, así como en los barrios periféricos de las ciudades, pero no ha logrado que estos se animen a abrir cuentas de ahorro especiales para los pobres.

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mayo 26 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-26

Aunque desde el mes pasado el Gobierno autorizó la creación de dichas cuentas, que están destinadas para quienes manejan ahorros inferiores a dos salarios mínimos (923.000 pesos), los bancos, agrupados en Asobancaria, dicen que abrir esas cuentas no es fácil, pues requieren mecanismos que les permitan diferenciarlas de las cuentas tradicionales, dado que las que están destinadas a los pobres deben ser exentas del pago de comisiones por dos transacciones y una consulta al mes. Así mismo, su tarjeta débito no tendrá cuota de manejo y por sus bajos montos no incurrirán en el pago del cuatro por mil (que solo cursa para transacciones superiores a los 7,7 millones de pesos). Tampoco tendrán exigencias para la apertura, pues la mayoría de sus potenciales beneficiarios serán los informales y personas del campo, que no tienen contrato laboral. Por eso, en Asobancaria aseguran que antes de poder ofrecer esas cuentas (que técnicamente se conocen como de bajo monto), requieren de una regulación por parte de la Superfinanciera, en especial en lo que tiene que ver con los requisitos para la apertura, dado que ellos deben seguir estrictos controles de lavado de activos. Por su parte, el Gobierno responde, que eso ya se corrigió y que no ve razones para que los bancos no abran las cuentas. “El decreto que les da vida permite que de manera inmediata esas cuentas se puedan materializar. No veo por qué los bancos requieran de un instrumento adicional”, dijo la semana pasada el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, durante un debate en el Congreso. De todas maneras, entidades como Bancolombia sostienen que aunque apoyan las cuentas de ahorro de bajo monto, estas no son operativas tal como fueron creadas y “no hay manera de volverlas realidad, pero estamos buscando la forma de sacarlas adelante”. Mientras las cuentas de ahorro de bajo monto (que son para quienes están por fuera del sistema financiero y no para los que ganan menos de dos salarios mínimos y ya tienen cuenta en un banco) están congeladas, los corresponsales no bancarios siguen creciendo a paso rápido. En marzo de este año sumaron 3.908, de los cuales 3.491 eran del Citi (que para este propósito se alió con los puntos de Baloto) y el resto corresponde a los demás bancos.WILABR

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