La bancarización total es posible

Promover el uso de servicios adquiridos y diseñar productos a la medida de cada segmento serán las claves.

El tema de la bancarización debe ir más allá de las personas naturales.

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El tema de la bancarización debe ir más allá de las personas naturales.

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septiembre 24 de 2013 - 09:51 p.m.
2013-09-24

Lograr que la totalidad de los colombianos tenga acceso a los servicios financieros ha sido uno de los mayores retos que se han impuesto tanto la banca como el Gobierno, pues este se constituye en pilar fundamental para que el país alcance un crecimiento sostenido.

Alcanzar esa meta puede parecer utópico, pues siempre habrá un segmento de la población al que le será casi que imposible acceder a los servicios de la banca. A esta, también le quedará muy difícil llegar, por ejemplo, las personas que se encuentran en la indigencia, aunque hay quienes esperan que, a la vuelta de 20 años, con ayuda de la tecnología, se haya creado un mecanismo que permita llegar ahí.

La población colombiana se estima hoy en algo más de 47 millones de personas y en dos décadas podría estar rondando los 60 millones. Se podría pensar que, con un nivel de bancarización del 67,1 por ciento que tiene hoy el país, la mayor parte de este logrado en la última década, copar el 32,9 por ciento restante para llegar a la totalidad de los colombianos, no parece un objetivo difícil y mucho menos imposible de alcanzar en ese lapso.

Pero no será fácil. Primero, porque ese nivel de bancarización no es del todo completo, en la medida que no todos los que cuentan con al menos un producto financiero en la actualidad, unos 20,8 millones de colombianos, hacen uso de estos. Lo segundo, coinciden algunos analistas, el concepto de bancarización debe ir mucho más allá del simple hecho de contar con un producto financiero, y apuntar más bien a que haya un mayor nivel de profundización, es decir, que más personas tengan acceso al crédito, como ocurre en otras economías similares a la colombiana.

Estadísticas del sistema indican que en esa materia Colombia apenas alcanza un nivel del 39 por ciento, mientras que países como Chile ya se sitúan en un nivel cercano al 80 por ciento. Gerardo Hernández, Superintendente Financiero, es de los que piensa que los retos que le esperan al sector en esta materia son enormes. “Deben promover el uso de los servicios adquiridos; diseñar productos y servicios a la medida de las necesidades de los distintos segmentos de la población; que otros productos y servicios, como los seguros y las pensiones, comiencen a llegarles a más personas y tendrán que explotar más los canales electrónicos en función de los usuarios”, dice.

El sector empresarial, en una economía como la colombiana, donde más del 90 por ciento de su aparato productivo está integrado por pequeñas y medianas empresas (pymes), merece también una atención urgente y especial. La bancarización de las empresas, si bien avanza, no lo hace al mismo ritmo que la de las personas.

En el 2012 solo creció uno por ciento al contabilizar unas 506.300 compañías dentro del circuito financiero, muchas de las cuales en ese periodo tomaron créditos comerciales o microcréditos, productos con la mayor tasa de crecimiento, 8 y 6 por ciento, respectivamente. El informe de Inclusión Financiera elaborado por Asobancaria y el programa Banca de las Oportunidades, señala que en los últimos seis años solo 67.400 empresas fueron bancarizadas.

La banca es consciente de esto, pero ese esfuerzo debe estar acompañado de iniciativas gubernamentales que permitan avanzar, evitando medidas que obstaculicen la consecución de los objetivos.

TAREAS POR HACER

Solo el año pasado, cerca de 1,1 millones de colombianos comenzaron a hacer parte del sistema financiero. Ese hecho elevó la bancarización a 67 por ciento. Hasta diciembre del 2012, cerca de 21 millones de nacionales ya contaban con al menos un producto financiero, y de estos, 1,1 millones eran menores de edad con cuenta de ahorros.

En los últimos cinco años, el índice creció 12 puntos porcentuales, pues pasó de 55 por ciento en el 2007 a 67,1 por ciento en el 2012. En ese mismo periodo, los menores de edad bancarizados aumentaron en 338.000 jóvenes, esto es un crecimiento del 44 por ciento, según la Asobancaria.

Sin embargo, como se dijo anteriormente, el objetivo de la bancarización en Colombia no debe ser solo las personas naturales. “El nuevo desafío es la masificación del acceso a la financiación, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Para tal fin, parece necesario que el país se replantee, una vez más, qué entiende por inclusión financiera, para contemplar el mundo del empresariado pequeño e informal”, sostiene la Asociación bancaria de Colombia.

La entidad gremial agrega que se requiere un diagnóstico adecuado de las causas que explican el bajo acceso al sector financiero que evite a toda costa medidas que terminen reprimiendo al sector financiero, en vez de darle más espacio para actuar.

Lo cierto es que temas como las tasas de crédito también deben estar en la agenda de los nuevos planteamientos y desafíos en las próximas dos décadas. Los bancos, al servicio de la comunidad y al desarrollo empresarial, sin perder de frente su negocio, siempre serán una herramienta de progreso en los países, y el tema de la financiación difícilmente saldrá de la esfera de Colombia en el futuro, incluso dentro de 20 años.

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