Banco de la República no cumpliría la meta de inflación de 3,5% a 4,5% del 2009, señalan analistas

Expertos afirman que el alza de tasas, llevado a cabo el pasado viernes, tiene como objetivo frenar las expectativas inflacionarias que son cada vez más fuertes para los próximos meses.

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julio 25 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-25

La decisión que tomó el Emisor (de subir su tasa de interés de referencia del 9,75 al 10 por ciento) tomó por sorpresa a los mercados financieros y fue interpretada como un hecho evidente de que las alarmas por el aumento de la inflación están sonando con toda intensidad.

Esta preocupación la hizo evidente el Emisor en su comunicado del viernes: "La Junta incrementó su tasa de intervención con el fin de anclar las expectativas de inflación con las metas de largo plazo y, en especial, ante el riesgo de los efectos colaterales de los precios internacionales de los alimentos y de los combustibles.

La política monetaria busca evitar que en el futuro sea necesario tomar acciones más fuertes ante aumentos de precios y salarios por fuera de las metas establecidas por la autoridad monetaria".

Ante esa advertencia del Emisor, las reacciones no se hicieron esperar.

"El Banco de la República deja en claro la razón por la cual modificó su tasa de interés: el aumento de la inflación y sus expectativas y la necesidad de anclar las mismas", señala un análisis del Banco de Bogotá.

Por su parte, Manuel Felipe García, director de investigaciones económicas del grupo Skandia, dice que los empresarios colombianos deben comprender que si la inflación no cede terreno en los próximos meses, el tema salarial se les puede convertir en un serio dolor de cabeza, pues los costos laborales aumentarán de manera sustancial.

"Los empresarios piensan solo en lo que sucede cada mes pero deben saber que, como va la inflación, en el 2009 deberán subir los salarios 8 ó 9 por ciento y eso representará un golpe fuerte para sus intereses", dice al analista.

Razón no le falta si se tiene en cuenta que las convenciones laborales comenzarán a negociarse en cerca de dos meses y esos procesos se harán con la expectativa de una inflación al alza y sobre la base de que los aumentos salariales del 2008 hace rato se los 'comió' el alza de precios de la canasta familiar.

Para este año, el salario mínimo subió 6,41 por ciento y la inflación registrada entre enero y junio ya iba en 7,18 por ciento. Para julio, el tema puede empeorar.

Los expertos advierten que incrementos salariales del 7, 8 ó 9 por ciento para el 2009 desencadenarán mayores presiones inflacionarias y la situación puede ser cada vez más complicada para la economía en general.

Debate por la desaceleración

Si bien es cierto que la mayoría de analistas financieros considera el aumento de tasas del Emisor como una decisión de racionalidad monetaria para el control de la inflación, también hay quienes advierten que esa decisión representa una freno adicional para el crecimiento de la economía.

Germán Verdugo, director de análisis económico de la firma comisionista de bolsa Correval, dice que "estamos en una zona crítica porque si bien es cierto se moderan las expectativas de inflación, el alza de tasas también implica un mayor costo para la actividad económica por el encarecimiento del crédito".

Señala que el aumento de la inflación, especialmente en materia de precios de los alimentos, no se logra con más alzas de las tasas de interés.

Otra opinión tiene Daniel Niño, director de investigaciones económicas de Bancolombia al señalar que si bien es cierto tenía la expectativa de que el Emisor no moviera sus tasas de interés "ello no obedecía a que se considerara que no era oportuno y justificado hacerlo, pues considerábamos los riesgos de crecimiento de corto plazo menos significativos frente a los riesgos de inflación sostenida a largo plazo".

Agrega que no hay crecimiento económico alto de largo plazo cuando existe de por medio una inflación alta de forma sostenida y permanente.

Temor por más revaluación

Ante el temor de que el nuevo aumento de tasas por parte del Emisor genere más revaluación del peso, hay opiniones diferentes. La más común es que con el alza se intereses lleguen al país nuevos capitales externos que generarán caídas adicionales del dólar.

Sin embargo, hay quienes dicen que la debilidad de la moneda estadounidense es un fenómeno global y no solo de Colombia. Advierten que si bien es cierto puede haber una reacción inmediata de caída del dólar en los próximos días, los mercados entienden que las tasas de interés reales de Colombia son cada vez menores.

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