‘El Banco de la República ya hizo su tarea’

La codirectora del Emisor no cree que se necesiten medidas coyunturales para que la industria tenga un ritmo de crecimiento sostenido. Afirma que lo que se hace es crear las condiciones óptimas de competitividad y que la reforma tributaria debe tener un impacto clave en las empresas.

‘El Banco de la República ya hizo su tarea’

Archivo Portafolio.co

‘El Banco de la República ya hizo su tarea’

POR:
abril 05 de 2014 - 11:52 p.m.
2014-04-05

El ajuste de la política monetaria en Estados Unidos, con sus consecuencias en los mercados emergentes, agarró a Colombia relativamente bien parada.

Así lo considera Ana Fernanda Maiguaschca, codirectora del Banco de la República, al señalar que esto es resultado de que las políticas monetaria y fiscal ya hicieron su tarea, y una muestra de ello son los buenos resultados de la economía colombiana al final del 2013 y las señales positivas que han surgido en este primer trimestre.

¿Cómo analiza el comienzo del año?

Vemos cifras positivas, pero fue complejo porque el inicio del recorte del programa de expansión de la Reserva Federal empezó en enero. Sobre el impacto en la economía colombiana, creo que la respuesta ha sido positiva. Durante algún periodo tuvimos una depreciación de la moneda que también ha estado en línea con aspectos fundamentales de la economía, y no hemos tenido salidas de capitales extranjeros que en algún momento nos hicieran pensar en un golpe fuerte a la confianza.

Los indicadores líderes de actividad parecieran dar señales de que tenemos buen comienzo de año y eso es lo que se siente cuando conversamos en las regiones con representantes de la actividad económica.

¿Qué le preocupa en el frente interno?

Hay un dato que me parece extraño y es la caída en la confianza del consumidor. El año pasado ocurrió lo mismo y había explicaciones, pero en este caso es difícil atribuirle esa caída a un fenómeno específico, y por eso hay que ver qué pasa con el dato de marzo.

¿Y la industria?

Es cierto que tuvo una desaceleración más fuerte que el promedio, pero eso también pasó en otros países de la región. Creo que sí hay comportamientos disímiles al interior del sector y se está viendo un reacomodo hasta que volvamos a una senda de crecimiento positiva. El dato de demanda de energía de regulados fue bastante bueno y esperamos que eso refleje un mayor crecimiento de la industria.

¿Falta algo por hacer en el frente local?

En términos de la recuperación de la demanda interna, la acción contracíclica de las políticas fiscal y monetaria hicieron tal efecto que el resultado es la recuperación que ya vimos al cierre del 2013. En industria hay una discusión distinta, no creo que se necesiten medidas coyunturales, lo que se hace es crear las condiciones óptimas de competitividad transversal y estructuralmente. La reforma tributaria debería tener un impacto importante en las empresas porque les permitió recortar costos laborales, que es un insumo costoso en Colombia.

¿Cuál es la estimación de crecimiento?

La del equipo técnico del Banco es 4,3 por ciento, aunque creo que va a estar por encima de ese nivel.

¿En qué está sustentado?

Este comienzo de año, al igual que el último trimestre, viene jalonado por procesos de inversión pública, tanto en obras civiles como en edificaciones, y la inversión de regalías también se está materializando. La dinámica del consumo de los hogares -que se había desacelerado un poco- se recuperó y está volviendo a promedios históricos, lo que hace ver que la demanda interna tiene un panorama saludable. Esto es la política monetaria habiendo hecho su tarea, dando las condiciones para que se recupere la demanda interna. Hay cosas que no controlamos y es el panorama externo, y lo que ocurra con la confianza de los agentes, pero es algo que tenemos que monitorear.

¿Qué es lo que más inquietud está generando al interior de la junta?

El tono está determinado por la reversión en las condiciones financieras del mundo, hay otras cosas que podrían recogerse, como la desaceleración de China. No tenemos una relación bilateral de comercio tan importante como la de otros países, pero nos afecta por lo que eso pueda hacer en el precio de petróleo, pero no tuvo una caída que a uno le generara preocupación.

¿Le sorprendió el aumento de la participación de los TES en los índices de JP Morgan y su efecto en la tasa de cambio?

Es una noticia positiva, porque es una reconversión dentro de los países emergentes y se podría decir que es una materialización de algo que hemos venido diciendo y es que dentro de los países emergentes, en Colombia se han mitigado muchas de las vulnerabilidades que afloran en un periodo de ajuste de las condiciones de política monetaria global.

¿Qué herramientas adicionales tiene el país para ser menos vulnerable?

Son todas las que se han utilizado. Hay unas condiciones de arranque para enfrentar este choque, como es una inflación baja, y que el nivel de transmisión de la devaluación del tipo de cambio a la inflación es bajo y hay pocos descalces cambiarios. Esto es útil porque en estos casos uno quisiera que la tasa de cambio absorbiera el golpe, y en ese sentido hay tranquilidad de que el dólar puede moverse sin que tenga mayores preocupaciones sobre la estabilidad macro. Yo diría que, más que los instrumentos, hemos organizado un entorno de política económica que ha sido responsable de que recibamos este embate bien parados. No es una cosa que inició ahora, sino que se ha venido construyendo desde hace años y que hoy en día se refleja en que tenemos una buena situación para enfrentar el choque que viene de afuera.

¿Cuál es el foco del Emisor?

Dado que ya se ve la recuperación y se están revirtiendo los fenómenos que redujeron la inflación en algunos bienes, la pregunta es si estamos en la fase contraria, ver si tenemos que normalizar la política monetaria en un entorno complejo, porque sigue existiendo un riesgo con las condiciones financieras del mundo y que se afecte la confianza.

La política monetaria ya operó sobre esta recuperación, y hay que ver en qué momento balanceo estos riesgos se alejan y se puede ‘soltar’ un poco el estímulo que se ha mantenido, porque una tasa de interés de 3,25 % es una postura expansiva.

Luisa Gómez R.

Redacción Portafolio

Siga bajando para encontrar más contenido