Bancos alistan millonaria inversión

A partir del próximo primero de julio, los bancos colombianos estarán obligados a expedirles a sus ahorradores tarjetas débito personalizadas como una medida que ayudará a mejorar los niveles de seguridad en las transacciones que realicen.

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mayo 20 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-20

Esa obligación también incluye las tarjetas de crédito, pero en este caso la gran mayoría de plásticos vigentes cuentan con los datos básicos del usuario. En cambio, las tarjetas débito que expiden actualmente las entidades financieras son genéricas, es decir, iguales para todos los clientes de cada banco y solo se diferencian en el número de la cuenta de ahorros. Ahora, cada tarjeta deberá tener más información detallada de cada ahorrador, incluyendo, por lo menos, el nombre del usuario, la fecha de expiración, el espacio para la firma, un número de atención al cliente y, por supuesto, el nombre de la entidad bancaria. No se trata de que los bancos deban cambiar de un solo golpe todas las tarjetas vigentes en la actualidad, pues la obligación es solo para las que se expidan desde el primero de julio. De todas maneras, si un usuario antiguo desea tener una tarjeta débito personalizada podrá solicitarla a su respectiva entidad financiera. El costo de las tarjetas dependerá de cada banco, pero hoy estos cobran entre 7.000 y 11.000 pesos. Esos cobros se hacen especialmente para efectos de reposición por pérdidas o deterioro del plástico. En Colombia existen actualmente en circulación alrededor de 15’144.000 tarjetas débito y 6’195.000 tarjetas de crédito. Los bancos y las firmas especializadas en la producción de los plásticos dicen que sería físicamente imposible cambiar de la noche a la mañana todas las tarjetas vigentes y, por eso, la obligación solo rige para las que se expidan a partir de julio. El tema de las tarjetas personalizadas es apenas una de las nuevas normas de seguridad que deberá implementar la banca colombiana, en un proceso que se cumplirá en tres etapas, la primera de las cuales arrancará en julio próximo. BANCOS, A LA CARRERA La aplicación de nuevas exigencias de seguridad, especialmente en los canales informáticos que usan los clientes de la banca para el manejo de su dinero, tiene corriendo por estos días a las entidades financieras. Desde octubre del año pasado, cuando la Superintendencia Financiera expidió nuevas normas básicas sobre requerimientos de seguridad para las transacciones de los usuarios, los bancos iniciaron los procesos respectivos, cuyos resultados comenzarán a verse en los próximos días. Los departamentos de tecnología de varias entidades financieras están en “acuartelamiento de primer grado” para cumplir los nuevos requerimientos en los plazos establecidos. La etapa dos se hará efectiva desde el primero de enero del 2009 y, la tercera, el primero de enero del 2010. Algunos bancos tienen ya adelantados sus procesos, especialmente para la primera etapa. Otros, sin embargo, deben ajustarse al programa trazado por la Superfinanciera y hasta hablan de la necesidad de que la entidad de vigilancia y control extienda los plazos para poder cumplir con los requerimientos. Directivos de algunas instituciones financieras dicen que hay temas como la ubicación de cámara de video en todos los cajeros automáticos que demandan mucho tiempo y grandes inversiones, por lo que los plazos fijados serán cortos. Otras instituciones, especialmente pertenecientes a los grandes grupos financieros o que hacen parte de cadenas internacionales, tienen muy avanzados sus programas de actualización y seguridad tecnológica. Además de las tarjetas personalizadas, en julio próximo todas las entidades financieras deberán contar, entre otras cosas, con mecanismos que reduzcan la posibilidad de que terceros puedan ver la clave digitada por el usuario y, en el caso de Internet, ofrecer mecanismos que reduzcan la posibilidad de que la información de sus transacciones pueda ser capturada por personas no autorizadas, durante cada sesión. A partir del primero de enero del 2009, los bancos deberán informar a los usuarios, y de manera previa a la realización de una transacción, el costo de la misma, si lo hay. Así, el usuario podrá decidir si hace o no la operación. '' A partir del primero de enero del 2009, los bancos deberán informar a los usuarios, y de manera previa a la transacción, el costo de la misma, si es que lo hay”. Entidades financieras, preocupadas por costos Las inversiones necesarias para cumplir las exigencias de la Superfinanciera se manejan en cada entidad con mucho sigilo, pero lo cierto es que en todas se habla en términos de millones de dólares. Esos recursos se destinan a la compra y adecuación de equipos que deben instalar en todas sus sucursales, así como a programas informáticos, personal especializado y consultorías externas en la materia. Bancolombia, el banco más grande del país y una de las entidades financieras caracterizada por mantener un amplio desarrollo tecnológico en sus servicios al cliente, señala que las inversiones en el tema de seguridad tecnológica son cuantiosas, al punto de que aún no se tiene certeza del monto total de la operación. “Los costos iniciales aproximados de inversión son de mínimo 36 millones de dólares, aunque aún no se tienen cálculos totales de lo que podrían significar la implementación de los cambios para Bancolombia. Actualmente se trabaja en evaluar los gastos recurrentes que generarán estas inversiones, los nuevos procesos y lo que ello representará para la operación de la entidad”, informó la entidad financiera. Firmas de consultoría en temas de seguridad bancaria señalan que cifras como la mencionada por Bancolombia pueden ser, efectivamente, apenas la cuota inicial del proceso. Arturo Sesana Magni, gerente de la compañía Dyetron, aliada en Colombia de Gemalto, una de las mayores empresas productoras de tarjetas inteligentes y de seguridad digital del mundo, dice que los costos para cada entidad financiera son variables, en la medida en que cada una de ellas tiene distintas necesidades en los procesos de adecuación tecnológica. “En el tema de las tarjetas de crédito y débito, llegará el momento en que todo el mundo tenga plásticos con chip que no sean clonables”, dice el gerente de Dyetron. Para llegar a ese nivel de seguridad, en las tarjetas de la banca colombiana se requiere tiempo y planes de desarrollo que se concreten paso a paso. Igual sucede con las demás necesidades tecnológicas, especialmente en un mercado que, como el bancario, debe estar siempre alerta para salvaguardar los recursos del público. “Este proceso ha sido complejo. porque son muchos los cambios en la tecnología, los procesos y los productos, y al mismo tiempo deben continuar los planes de trabajo para cumplir con los objetivos estratégicos definidos para la operación de Bancolombia”, señala un reporte de esa entidad. “En los temas de seguridad informática, se trata de procesos largos y se debe tener en cuenta que esto no se da de la noche a la mañana, dice Arturo Sesana, de Dyetron. ALCANCES DE LA NORMA La Circular Externa 052 del 25 de octubre del 2007, expedida por la Superintendencia Financiera, establece los requerimientos mínimos de seguridad y calidad en el manejo de información a través de canales de distribución de productos a los clientes de la banca. Aquí se encuentran temas relacionados con oficinas, cajeros automáticos, receptores de cheques y de dinero en efectivo, sistemas de audiorrespuesta, centros de atención telefónica (call center, contact center), sistemas de acceso remoto para clientes, Internet y nuevos canales tecnológicos como los teléfonos móviles. WILABR

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