Bancos ven con cautela el crecimiento de la cartera vencida

Conscientes del momento difícil de la economía, que ha llevado a muchos a colgarse en sus pagos, han reforzado sus mecanismos de control y gestión de riesgos para evitar sorpresas.

Préstamos ya aprobados pueden aspirar a subsidio

Archivo Portafolio.co

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noviembre 17 de 2017 - 02:34 p.m.
2017-11-17

De acuerdo con el más reciente informe de la Superintendencia Financiera, a septiembre la cartera vencida, es decir los préstamos bancarios con mora superior a 30 días en su pago, siguió subiendo. Así lo evidencia el indicador de calidad de la cartera, que fue de 4,47%. Visto desde otro punto de vista, los créditos en mora totalizan 18,96 billones de pesos, mientras que a septiembre del año pasado esta cifra era 13,35 billones, lo que muestra un crecimiento anual de 39%.

(Lea: El abecé de cómo renegociar su deuda con los bancos)

De acuerdo con Asobancaria, la agremiación de los bancos y las entidades financieras, el comportamiento del sector no ha sido ajeno al entorno de desaceleración causada por la descolgada de los precios del petróleo vivida hace dos años.

(Lea: A septiembre bancos reportan 5,3 billones de pesos en utilidades)

“En general, el débil comportamiento de la demanda interna, los bajos niveles de confianza y la falta de dinamismo en sectores como la industria, el comercio y la construcción han hecho que las condiciones financieras de los hogares y las empresas se tornen más complejas frente a años anteriores. De allí que el ciclo económico sea el principal factor que ha influenciado el crecimiento de la cartera vencida”, indica el gremio.

A esto hay que sumarle dos hechos que acentuaron el crecimiento de los créditos en mora, como lo fueron la liquidación de Electricaribe y los problemas asociados a la Ruta del Sol II. Estos dos sucesos impactaron, según Asobancaria, en 0,4% el indicador de calidad de la cartera.

Aunque las cifras muestran un crecimiento sostenido de la cartera vencida, acorde con la difícil situación de los hogares y de algunos sectores de la economía, Asobancaria considera que estos niveles son todavía muy inferiores a los alcanzados durante la crisis financiera internacional de 2009. Por lo mismo no les genera alarmas, aunque tampoco dejan de seguirlo de cerca.

Para evitar escenarios más complejos, y entendiendo el nivel de ajuste de la economía, que en el tercer trimestre del año creció 2% (por debajo de las proyecciones del Gobierno pero en línea con las del mercado), los bancos han reforzado sus mecanismos de control y gestión de riesgos para limitar las probabilidades de llegar a mayores deterioros de la calidad crediticia.

Al respecto Asobancaria asegura que “la banca, en efecto, se ha venido ajustando de manera estricta y rigurosa a los estándares regulatorios internacionales y a los lineamientos de la Superintendencia Financiera en materia de gestión y prevención de riesgos. La implementación de estos estándares le ha permitido al sector preservar su solidez y estabilidad, fortaleciendo su capacidad de respuesta ante situaciones macrofinancieras adversas como las actuales”.

Aunque sería útil saber conocer el umbral de tolerancia del sistema bancario ante esta situación, la naturaleza de sus causas no permite hacer un cálculo siquiera cercano de lo que sería una calidad de cartera preocupante. En este sentido, señalan los bancos, son mucho los factores tanto macroeconómicos como los que son propios del sector, como el ciclo económico y la capacidad de pago de los usuarios, y es tal la variabilidad que tienen en el tiempo, que no es posible proyectar un nivel puntual de morosidad que encienda las alarmas.

Lo que si asegura Asobancaria es que, en vista de estos factores difíciles de controlar o predecir, el ejercicio preventivo se hace desde los niveles de aprovisionamiento de la cartera.

“En este sentido, si bien la calidad del crédito se ha deteriorado en los últimos meses, el cubrimiento de dicha cartera vencida es superior al 100%, lo que indica holgura en el aprovisionamiento de la misma”, indica la asociación.

LA RENEGOCIACIÓN DE CRÉDITOS

En medio de este panorama, se ha dado la implementación de la Circular Externa 026 de 2017 de la Superintendencia Financiera, que estableció la posibilidad de que los usuarios del sistema financiero que están ‘colgados’ con los pagos de sus préstamos puedan renegociarlos con los bancos.

“Hemos buscado, por otro lado, aliviar la carga financiera que soportan hoy los hogares y las empresas. Muestra de ello ha sido el reciente ajuste en el esquema de reestructuración de créditos, el cual crea una nueva herramienta que permite modificar las condiciones de los créditos bajo lineamientos más favorables para los clientes. Este nuevo esquema les permitirá a los consumidores financieros normalizar sus obligaciones renegociando las condiciones iniciales de los créditos (plazo, tasa y cuota) con base en su capacidad de pago actual, sin afectar su calidad crediticia”, afirma Asobancaria.

Para la renegociación de los préstamos, las condiciones de la modificación en cuanto al número y monto de las cuotas, dependen del análisis que cada entidad financiera haga de la real capacidad de pago del cliente y a las características específicas del producto financiero en cuestión.

Debido a que puede parecer un tema complicado para muchos, los bancos están en la obligación de suministrar a sus usuarios toda la información que requieren sobre las condiciones de la renegociación: monto adeudado, tasa de interés, valor de la cuota y costo total de la obligación del crédito actual y de la modificación o reestructuración que se planea realizar.

Así lo estableció la Superfinanciera con el fin de que, por falta de conocimiento del tema, la renegociación de los préstamos no resulte perjudicial para el usuario.

Los mecanismos de restructuración de los préstamos en mora han sido adoptados de buena manera por los bancos, pues si bien los deudores se benefician, ellos también al tener una mayor posibilidad de recuperar los recursos prestados al público afectado por el ciclo económico.

“El beneficio de esta norma redunda en que aquellos clientes financieros que estén presentando dificultades de pago en moras tempranas tendrán un mecanismo para continuar atendiendo sus obligaciones, hecho que esperamos se empiece a reflejar de forma positiva en los indicadores de cartera del sistema”, afirma el gremio bancario.

Julián Calderón H.
julcal@eltiempo.com

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