Banrepública presenta informe de política monetaria

El Emisor sostiene que la tarea de la política macroeconómica será mantener la confianza en la economía en un contexto de alta incertidumbre y crecimiento de la inversión en obras civiles y del consumo público, así como la depreciación del peso frente al dólar.

Banrepública presenta informe de política monetaria

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Banrepública presenta informe de política monetaria

Finanzas
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febrero 02 de 2015 - 08:30 p.m.
2015-02-02

La máxima autoridad monetaría dio a conocer su informe de rendición de cuentas, en el que detalló los resultados en crecimiento económico, inflación y decisiones de la política monetaria.

El gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, considera que la economía colombiana registrará en el 2016 una expansión levemente mayor a la esperada para este año.

Estos fueron los resultados:

CRECIMIENTO ECONÓMICO 

Afirma el Emisor que "Los diferentes indicadores de actividad económica sugieren que la demanda interna continuó dinámica en el cuarto trimestre de 2014".

Así, el comportamiento de las ventas al por menor, del crédito de consumo y de la confianza de los consumidores apunta a una aceleración del consumo de los hogares para finales de año.

De igual manera, se estima una expansión importante de la inversión. Sobre esta base, el equipo técnico del Banrepública estima un crecimiento del PIB del cuarto trimestre de 4%. Y para todo el 2014, entre 4,5% y 5%, con 4,8% como cifra más probable.

A partir del cuarto trimestre -apunta la autoridad monetaria- se profundizó la caída en el precio internacional del petróleo. "A diciembre, el precio se encontraba un 50% por debajo de los niveles observados a mediados de año".

Por eso, argumenta el Banrepública, "es probable que el efecto neto sobre el crecimiento de la economía mundial de esta caída de precios sea positivo, aunque con impactos heterogéneos".

Los importadores se beneficiarán gracias al alivio en el presupuesto de los hogares; el menor costo de los insumos y la mejora de su posición externa.

Por su parte, los países exportadores se verán afectados por la caída de sus ingresos, y la presión sobre sus finanzas públicas y balances externos.

En el caso colombiano, explica el Banco, la disminución en los precios del petróleo tiene un efecto negativo. Los efectos de este choque se transmiten a la economía a través de diversos canales.

El más importante es el deterioro de sus términos de intercambio. Ello se refleja en una caída del ingreso nacional y la inversión, al igual que en una desmejora del balance comercial.

"Los menores precios también reducen la inversión extranjera directa, de la cual una tercera parte se dirigió al sector petrolero en los primeros tres trimestres de 2014", señala el informe del Emisor.

Adicionalmente, los bajos precios del crudo deterioran el balance fiscal, puesto que cerca del 20% de los ingresos totales del Gobierno Nacional Central (GNC) provienen de la actividad petrolera, e igualmente son la principal fuente de ingreso por regalías de las regiones.

Puede esperarse, sin embargo, que el comportamiento de otras variables económicas contribuya a amortiguar los efectos del choque petrolero. En particular, el mayor crecimiento de la inversión en obras civiles y del consumo público y la depreciación del peso colombiano frente al dólar.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, el equipo técnico del Banco de la República redujo su pronóstico de crecimiento para 2015 a un rango entre 2% y 4% con 3,6% como cifra más probable, frente a un pronóstico de 4,3% anteriormente contemplado.

INFLACIÓN 

Por su parte, la ia inflación continuó aumentando en el cuarto trimestre y se situó en 3,6% en diciembre, dentro del rango meta establecido por la Junta Directiva del Banco de la República para 2014.

La desviación respecto al punto central se explicó fundamentalmente por la reversión de caídas transitorias en precios de alimentos y regulados y por aumentos temporales en otros como diversión, cultura y esparcimiento.

La depreciación del peso, que se presentó en la segunda mitad del año asociada con la fuerte caída del precio del petróleo, no se ha visto aún reflejada en los precios al consumidor aunque sí afectó los precios al productor.

Con el aumento de la inflación total al consumidor se presentó un incremento de la inflación básica y de las expectativas de inflación, pero en menor magnitud.

A comienzos de enero las expectativas se encontraban en la mitad superior del rango meta.

Durante el primer semestre de 2015 la inflación deberá permanecer en niveles similares a los observados a finales del año pasado.

Se espera que los efectos de la depreciación se empiecen a sentir sobre los precios de los bienes transables principalmente.

Sin embargo, dado que la caída de los precios del petróleo y de otras materias primas debe inducir recortes en los costos de producción y transporte, y que la demanda agregada no deberá exceder la capacidad productiva de la economía, las alzas en los precios transables no deberán comprometer el cumplimiento del rango meta definido para este año.

Se espera que la inflación vaya convergiendo al 3% durante el segundo semestre de 2015.

DECISIONES DE POLÍTICA MONETARIA 

El informe agrega que en el entorno económico descrito, en sus últimas sesiones la Junta Directiva del Banco de la República ha considerado apropiado mantener la tasa de interés de referencia en 4,5%.

Asimismo, en la reunión de diciembre no se extendió el programa de acumulación de reservas internacionales anunciado en septiembre. El análisis de la situación económica actual y sus perspectivas, han sugerido que el aumento de inflación observado en meses anteriores es en buena parte transitorio y que las presiones de demanda se mantendrán contenidas en los meses venideros.

Además, aunque las expectativas de inflación han aumentado, este movimiento ha sido moderado y se encuentran cerca del punto medio del rango meta. Finalmente, la credibilidad en la meta de inflación sigue siendo alta, lo que ofrece margen de maniobra a la política monetaria.

En general, la tarea de la política macroeconómica será mantener la confianza en la economía colombiana en un contexto de alta incertidumbre y crecimiento de la inversión en obras civiles y del consumo público y la depreciación del peso colombiano frente al dólar.

Con información del Banrepública