Batalla agrícola en Estados Unidos

Los corredores del poder en Washington son testigos de excepción de una batalla campal entre el Ejecutivo y el Congreso norteamericano en torno de la nueva ley agrícola que incluye apoyos y subsidios por 307.000 millones de dólares para los próximos cinco años. El presidente George W. Bush, anunció de tiempo atrás que si este proyecto llegaba a su escritorio como estaba diseñado, lo vetaría.

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mayo 21 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-21

El proyecto de ley agrícola fue finalmente aprobado la semana pasada en la Cámara de Representantes con ocho meses de retraso, con una mayoría de 318 votos a favor y 106 en contra. Al día siguiente, el Senado adoptaría esta maciza legislación agrícola de 675 páginas con 81 votos a favor y solo 15 en contra. Esta aplastante mayoría, que supera el límite de los dos tercios establecido para permitir el veto presidencial, habilita holgadamente al Congreso para bloquearlo. De ahí, que el presidente Bush no parezca tener alternativa distinta a sancionar esta ley al final de la presente semana, cuando vence la última extensión de la Ley Agrícola vigente desde el 2002. Si bien el veto presidencial pierde entonces validez, no ocurre lo mismo con sus objeciones, que son de fondo. El presidente Bush sostiene, con razón, que es ‘excesivo’ adicionar 20.000 millones de dólares al gasto agrícola en una época de precios altos como la actual, con niveles de gasto que superan los 600.000 millones de dólares en los últimos 10 años. El proyecto de ley agrícola aumenta los subsidios distorsionantes a la agricultura en 17 de los 25 productos comprendidos anteriormente, e introduce por primera vez subsidios para frutas y hortalizas de California por valor de 3.000 millones de dólares. Pese a que el mundo entero sigue perturbado por los efectos del alza de los precios agrícolas más significativa de nuestra historia, el Congreso de Estados Unidos concede subsidios distorsionantes del comercio internacional por 5.200 millones de dólares anuales. Los agricultores estadounidenses podrán beneficiarse de estos subsidios directos en los casos en que su ingreso agrícola familiar no supere los 1,5 millones de dólares al año, elevado límite que no les impide pleno acceso y amplio beneficio. Por primera vez en 23 años, el Congreso de Estados Unidos decidió aumentar los subsidios al azúcar, los cuales, como manifiesta el presidente Bush, favorecen a “un puñado de productores de azúcar”, en detrimento de los consumidores que tendrán que pagar precios más altos, calculados en 2.000 millones de dólares en los próximos 5 años. Este ‘célebre’ programa aumenta el precio de sustentación para el azúcar, hoy día ubicado en más del doble del precio internacional, y obliga al Gobierno Federal a destinar una cierta cantidad de azúcar importado para la producción de etanol que permita mantener por las nubes el precio doméstico del azúcar. Como están las cosas, la nueva ley agrícola de Estados Unidos puede crear serias dificultades a nivel internacional, e incluso promover nuevas demandas en la OMC.'' La nueva ley agrícola de E.U. puede crear serias dificultades a nivel internacional, e incluso promover nuevas demandas en la OMC.WILABR

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