Bioenergía: soluciones para detener el cambio climático

Ya no se tiene que recurrir al fogón de leña o a los restos de extintos dinosaurios que yacen bajo la tierra para obtener la energía que se necesita para la preparación de un exquisito plato de comida, o para que un vehículo ponga a funcionar sus ruedas.

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septiembre 07 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-09-07

Hoy, en la canasta energética están ganando espacio las bioenergías, que caen 'como anillo al dedo' frente a los retos del calentamiento global, de las reservas petroleras y de la seguridad alimentaria. "Colombia requiere de mayor número de fuentes de energía. Como la comunidad científica lo ha demostrado, la producción de petróleo va en decadencia. Estamos a unos 45 años de llegar a las reservas mínimas, a nivel mundial. Eso no es mucho tiempo", advierte William Bolívar, director ejecutivo de la Conferencia de Bioenergía de las Américas (Beca). El Ministerio de Minas y Energía asegura que Colombia "tiene asegurada su autosuficiencia más allá del año 2020". El uso de la leña, por su parte, sigue siendo tan común, que en pleno 2011 es el material con el que cocinan más de dos mil millones de personas en el mundo, según Jorge Bendeck, presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Biocombustibles de Colombia. La deforestación y las emisiones de CO2 son algunas de las consecuencias. "Creo que va a llegar el momento en que a los combustibles fósiles les van a cobrar el daño. En ese momento ya no serán tan económicos y las otras fuentes podrán competir", dice Germán Corredor, director del Observatorio Colombiano de Energía de la Universidad Nacional. Se espera que este tipo de energías 'más limpias' ayuden a disminuir el avance del cambio climático, el cual es considerado como 'una gran amenaza' para la agricultura. "Si no hay condiciones climáticas buenas, no vamos a tener combustibles ni comida. Sobre esa premisa, decidimos incursionar en procesos biotecnológicos para producir aceites y alimentos", explica Lucía Atehortúa, coordinadora del Grupo de Biotecnología de la Universidad de Antioquia. Frente a problemas como estos, la bioenergía se presenta como una "oportunidad para solucionarlos", subraya Sergio Montoya, subdirector de Investigación y Desarrollo Negocios Energía de Empresas Públicas de Medellín (EPM). Además, es la oportunidad para la generación de empleo, especialmente en el área rural. En efecto, Bendeck considera que esa es una de las razones "principales para producirla". Fuentes bioenergéticas La bioenergía es "toda aquella fuente de energía que se genera a partir de una materia prima que tiene o tuvo vida", explica Bolívar. En la primera categoría hoy se conocen, por ejemplo, plantas capaces de producir aceites, como la Jatropha Curcas, la palma africana, la higuerilla, la caña de azúcar, la yuca brava y la remolacha azucarera. En la segunda, también conocida como biomasa, están los residuos orgánicos que resultan de los cultivos de flores, del maíz o de la caña. También se incluyen las energías eólica, solar e hidráulica. Esta última es la que domina el sector eléctrico colombiano, con el 64% de la producción. El 33% restante pertenece a la generación térmica, según el Ministerio. "No obstante, el gran potencial del país en nuevas tecnologías de energía renovable (principalmente eólica, solar y biomasa) apenas si ha sido explorado", señala la Cartera energética. Todos coinciden en asegurar que Colombia tiene gran potencial para la producción de bioenergía. "Es importante aprovechar los recursos y que tengamos una alternativa diferente al petróleo y al agua, que son nuestras fuentes tradicionales", comenta Corredor. Por ahora, el principal aporte de Colombia a la bioenergía resulta a partir de la generación de etanol y biodiésel, dos biocombustibles obtenidos a partir de la combinación de la caña de azúcar (96 por ciento) y de la yuca brava, para el primero, y de la palma de aceite o palma africana, para el segundo, según explica Bendeck. - Algunos retos Uno de los llamados en el país es implementar tecnologías 'más modernas y eficientes', capaces de generar energía que impacte menos la sostenibilidad ecológica del planeta y el alimento de sus habitantes. Así mismo, William Bolívar, director ejecutivo de la Conferencia de Bioenergía de las Américas (Beca) indica que el Gobierno debe iniciar una búsqueda de entidades y científicos dueños de las patentes en materia de bioenergía que hay en Colombia.- Una planta que sirve de tea Una planta verde 'muy rústica', que los indígenas usaban como antorchas, hoy se convierte en una alternativa para producir aceites 'de muy buena calidad', según Lucía Atehortúa, coordinadora del Grupo de Biotecnología de la Universidad de Antioquia. Se trata de la Jatropha Curcas. Los tejidos de su semilla ya se están cultivando en el laboratorio con éxito. "En mi opinión, si hay un cambio climático duro, estaríamos bajo amenaza de supervivencia. Con la Jatropha se garantizaría la seguridad energética y alimentaria, porque no compite con los alimentos", afirma Atehortúa. Por ahora, este proyecto, apoyado por EPM, sigue en estudio. "Si los resultados son positivos, y muestran viabilidad técnica y económica, podemos escalarlos a nivel industrial", asegura Atehortúa.HELGON

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