Biotecnología es solución para agricultores y agroindustria señaló Monsanto en feria Farm Progress Show

Según Helen Mero, gerente de regulación de pesticidas de Monsanto, con sede en St. Louis (Missouri), la investigación en soya apunta a seis nuevas variedades, con características especiales.

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septiembre 05 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-05

Para los agricultores, con semillas híbridas y genéticamente modificadas o transgénicas, tolerantes a los herbicidas y con altos índices de resistencia o casi inmunes al ataque de las plagas de insectos y las enfermedades que ocasionan los hongos.

Para la agroindustria, con materia prima para la producción de aceites de uso doméstico, más saludables y con mayor contenido de otro tipo de grasas y mayor rendimiento para la extracción de biocombustibles.

Algunas de estas variedades ya están cultivadas en campos de prueba, regulados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda); precisamente, muchas de estas se sembraron, como muestra, en el Farm Progress Show.

Allí, la consiga fue 'mirar y no tocar' pues con robar una hoja de una de estas plantas, el ladrón se lleva los resultados de la investigación de casi diez años y los 15 millones de dólares que cuesta un trabajo de esta naturaleza.

"En primer lugar tenemos la segunda generación de semillas resistentes al herbicida glifosato; a esta, además de la resistencia al plaguicida, se le insertó un gen en otro lugar de la cadena de ADN para hacer que incremente la productividad por unidad de superficie. Esta nueva variedad estará disponible para los agricultores a mediados del 2009", explicó Helen Mero.

Una segunda nueva variedad, en fase media de investigación, es otra soya resistente al ataque del herbicida cuyo ingrediente activo es el dicamba, semilla que estará lista en el mercado para el año 2013.

Con destino a la fabricación de aceites para consumo humano, se están probando las variedades de soya llamadas Vistive y Vistive III. Los productos obtenidos de estas tienen bajos contenidos de ácidos grasos, grasas saturadas o grasas trans, que son perjudiciales para la salud.

Durante la feria, los alimentos que consumieron los asistentes fueron freídos con los aceites obtenidos de la semillas Vistive III. Vistive, por su parte, tiene un bajo contenido de ácido linoleico, calificado como malo para el consumo humano.

Estas dos variedades, para los cultivadores, ofrecen una mayor productividad por hectárea.

Una quinta variedad es ideal para su procesamiento agroindustrial para la obtención de margarinas y mantecas sólidas, por su mayor contenido de ácido esteárico.

Por último, aunque sin nombre comercial aún, se tiene una semilla que tiene la característica especial de ofrecer mayor cantidad de aceites, necesarios para la producción de biodiésel.

"Todas las anteriores están en fase de investigación y aún no están en el mercado, pero son el futuro para una de las tres materias primas agrícolas más cultivadas en el mundo", concluyó Helen Mero.

Cultivo originario de la China

La soya o soja (Glycine max) es una especie de la familia de las leguminosas que se cultiva por el alto contenido de proteína y de aceite de sus semillas. Esta y sus subproductos como los aceites y las harinas se utilizan en la alimentación humana y del ganado, lo mismo que para no menos de 50 usos por parte de la industria.

Su contenido de proteínas es el doble de la carne, doce veces más que el de la leche, cuatro veces más que el del pan y el doble que el de las habas y las nueces.

La especie es originaria de la China y se cultiva desde hace más de 5.000 años; al igual que el maíz (de América), la soya se siembra en los cinco continentes.

Se estima que algo más del 90 por ciento del área mundial que se cosecha al año es de variedades genéticamente modificadas o transgénicas, tolerantes a la acción del herbicida glifosato.

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