‘Voy a Bogotá a comprar arte colombiano’

Jorge Pérez, el constructor más importante del sur de la Florida, cuenta que alguna vez soñó con trabajar en el Instituto de la Reforma Agraria en Colombia, pero los cambios de la vida lo llevaron a ser constructor y hoy preside su empresa: The Related Group.

Jorge Pérez, presidente de The Related Group.

Archivo Portafolioco

Jorge Pérez, presidente de The Related Group.

Finanzas
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octubre 22 de 2014 - 06:38 a.m.
2014-10-22

Por estos días que se alista el Artbo en Bogotá, llegan muchos visitantes y amantes del arte, y entre ellos figura uno de los 400 hombres más ricos según el ranking de la revista Forbes. Se trata de Jorge Pérez, nacido en Argentina, de padres cubanos pero que hizo su bachillerato en Bogotá y se fue a estudiar a Estados Unidos.

“En ese momento tenía planes de regresar a Colombia y trabajar en el Instituto de la Reforma Agraria. Quería nacionalizar toda la tierra, era un poco izquierdista en mi juventud”, anota.

Ha construido más de 80.000 unidades de vivienda con su empresa The Related Group, con una característica puntual y es que en todas ellas hay arte.

“Nos gusta construir vecindario, entregar un estilo de vida, que la gente se sienta realizada en donde vive y creo que el arte le va muy bien a los condominios”, agrega.

Y no es para menos, en uno de los proyectos, que aún no inicia su construcción, hay un ‘Botero’ de varios millones de dólares que él dona para darle un sello al producto y para darle vida cultural a Miami.

“Creo que somos la única compañía de este sector que tenemos una división de curadores de arte para nuestros proyectos, porque nos parece importante mantener el arte cerca de las personas”, afirma el presidente de The Related.

El empresario es además el fundador del Pérez Art Museum Miami (PAMM) al cual, además de apoyar financieramente para sus construcciones, le donó su colección personal de 200 obras (pinturas, esculturas, arte electrónico, digital, pop, entre muchos otros).

Se precia de comprar mucho arte colombiano y de conocer y ser amigo de varios de sus artistas.

“Me gusta visitar el país y voy cada que puedo. Está semana estaré en el Artbo y espero conocer nuevos artistas y comprar, tengo la agenda llena, así que planeo empezar a las 7 de la mañana y trabajaré hasta las 12 de la noche en esos días”, afirma.

Se define como un hombre que no hace compras científicas, compra lo que le gusta y no le importa la valorización del arte pues no lo adquiere para venderlos sino para disfrutarlo y después donarlo.

Su colección tiene varios capítulos. Uno corporativo que lo conforman las obras que se exhiben en las oficinas de la compañía y otro que es el destinado a las construcciones que realizan, (la personal y las que ha donado al museo y a la ciudad) que están en zonas públicas para deleite de los ciudadanos y los turistas.

Desde que hizo la donación se ha crecido aún más la colección, pues una de sus pasiones es ir por el mundo conociendo y comprando arte. “Yo me sentiría muy bien si descubro al nuevo Picasso”, apunta.

LA CRISIS DEL 2007 ME COSTÓ UN BILLÓN DE DÓLARES

The Related Group no fue ajena a la crisis económica del 2007 en Estados Unidos. “La compañía tenía muchos créditos, pero solo con siete bancos; sin embargo, cuando fuimos a negociar nos encontramos con que los presidentes de esos bancos ya no estaban y además los créditos se los habían vendido por partes a otras entidades, así que terminamos negociando con 70 bancos y eso fue un lío”, dice Jorge Pérez.

“Ahí aprendí mucho. Lo primero fue dividir la compañía en dos, un equipo de limpieza, dedicado a negociar y a sanear las deudas y otro a repensar y comprar en la compañía. Sabíamos que era una crisis y por tanto había muchos terrenos de remate, así que nos dedicamos a comprar para tener un buen inventario”.

“Una vez iniciamos nuevamente la construcción nuestro esquema cambió. Ya vendíamos con el 50 por ciento de cuota inicial (la firma pone el 20 y el crédito bancario es máximo el 30 por ciento), de esta manera no nos van a afectar en caso de otra crisis, pues estamos siempre cubiertos”, explica Pérez.

“Siempre pienso más en cómo puedo perder con un proyecto que en qué puedo ganar”, anota, pero además agrega que la crisis fue la oportunidad de repensar la empresa y de crear varias divisiones, el área de condominios que es su fuerte, la de construir edificios para alquilar, la de vivienda de interés social, un área de compras y otra internacional que ya opera en Brasil, México, Panamá, Bahamas y España.

“Nos gusta ganar dinero, por eso miramos muy bien dónde comprar, pero también nos gusta que la gente que compra sienta la valorización de lo que compró, que vean que nosotros ofrecemos una comunidad, construimos un vecindario con todo lo que se requiere, nos preocupamos del restaurante, del esparcimiento, el deporte, la seguridad, que las personas vean y sientan el plus de hacer negocios con nosotros. Por eso, con cada proyecto, donamos arte a la ciudad”, puntualiza.

César Giraldo
Subeditor Portafolio