Bogotá, entre las ciudades que más usan el efectivo

Estudio de Visa y Roubini Thoughtlab en 100 centros urbanos calcula el efecto en las economías de la adopción de pagos digitales.

Dinero en efectivo cayó 1,67 por ciento en agosto
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Portafolio
diciembre 10 de 2017 - 07:29 p.m.
2017-12-10

Entre las principales ciudades del mundo, Bogotá hace parte del grupo de aquellas que están dominadas por el uso del efectivo.

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Así lo revela un estudio realizado por Visa y Roubini Thoughtlab en 100 centros urbanos de 80 países, que fueron clasificados dependiendo del nivel de penetración de los pagos digitales.

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En el grupo de las que están concentradas por el efectivo, aparte de la capital colombiana hay otros 24 centros urbanos, principalmente en Latinoamérica y África.

El segundo consta de las que están en proceso de transformación digital, incluye a 22 ciudades de mercados emergentes en Asia, Medio Oriente, Latinoamérica y Europa.

En cuanto a las que ya tienen algún grado de madurez digital, el grupo consta de 24 urbes, en su mayoría asiáticas.

Entre tanto, hay 19 ciudades consideradas avanzadas en el tema, muchas de ellas capitales europeas y grandes centros en Estados Unidos.

Las líderes digitales son nueve, en su mayoría de Oceanía y Canadá.

LOS NÚMEROS

El informe trata de cuantificar los beneficios que trae para la ciudades la mayor adopción de temas digitales en temas de costos y crecimiento.

En términos generales, un aumento de los pagos digitales a niveles que hoy son considerados altos en las 100 ciudades de la muestra traería beneficios netos por 470.000 millones de dólares al año. En promedio, esos beneficios representarían alrededor del 3 por ciento del PIB de las urbes.

Para el promedio de la muestra se añadirían son 12 billones de dólares de actividad económica en los próximos 15 años.

En el caso de Bogotá, si la adopción de los pagos digitales llegare a ser del ciento por ciento, la ciudad tendría un beneficio neto de más de 7.000 millones de dólares, relacionado con ahorros y menores costos para comercios, consumidores y Gobierno.

Según el documento, todo esto traerá mayores empleos, salarios y productividad, dependiendo de qué tanto se avance en la transformación digital.

Cada uno de los actores en el ecosistema de pagos recibe unos beneficios particulares.

Por ejemplo, para los consumidores uno de los temas claves es el tiempo. Actualmente, en promedio, cada persona gasta 32 horas por año en actividades relacionadas con pagos en efectivo, como visitas al banco, retiros y pagos de cuentas. Esto se reduciría a 24 horas por año, ahorrando 126 millones de dólares.

Otras ventajas son la menor probabilidad de atrasarse en los pagos, mayor comodidad, facilidades para hacer presupuestos y controlar gastos, obtener un servicio más personalizado y contar con mejores perfiles crediticios.

En cuanto a los comercios, también tienen la opción de mejorar el control de gastos e inventarios, y la aceptación de más medios de pago les da potencial para elevar las ventas. Otro tema clave es que los pagos digitales les da más información que puede ser útil para temas de servicio al cliente, hacer campañas de fidelización y lanzar estrategias segmentadas.

Y para los Gobiernos, el estudio destaca que es posible elevar el recaudo de impuestos, tanto por la inclusión de negocios que antes eran informales como por el aumento en las ventas de los negocios, así como la disponibilidad de información y el potencial para desarrollar ciudades inteligentes.

Sin embargo, el reporte advierte sobre las barreras que existen para avanzar en digitalización de los pagos.

Una de ellas es la percepción de que cuestan más que el efectivo, cuando la realidad es que, en promedio, aceptar efectivo y cheques les cuesta a los comercios 7 centavos por cada dólar recibido, frente a 5 centavos por cada dólar recaudado por vía digital.

Otros temas son la infraestructura tecnológica inadecuada, la baja disponibilidad de productos digitales y las preocupaciones frente a la seguridad y la privacidad.

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