Bogotá tendría sobreoferta de oficinas en cinco años

Ahora, la clave del negocio de la construcción corporativa es evaluar dónde está la mayor cantidad de proyectos y, ante esto, mirar cuáles son los sectores con potencial, pero menos saturados.

Bogotá tendría sobreoferta de oficinas en cinco años

Claudia Rubio

Bogotá tendría sobreoferta de oficinas en cinco años

Finanzas
POR:
julio 16 de 2014 - 01:37 a.m.
2014-07-16

En los próximos cinco años ingresará una cantidad considerable de metros cuadrados para la oferta corporativa en Bogotá y eso preocupa.

Este anuncio hecho ayer por el gerente en Colombia de la firma de servicios inmobiliarios, Colliers International, coincide con las recientes cifras del Dane sobre licencias de construcción.

Allí, además de ubicar a las oficinas como las de mayor crecimiento en el país en abril pasado frente al mismo mes del 2013, también se identifica a Bogotá como la ciudad con la mayor variación anual del área aprobada para este segmento: 24,4 puntos porcentuales por encima, incluso, de la vivienda y el comercio.

Según Cáceres, “el inventario previsto a tres y cinco años está conformado por proyectos comercializados, pero no ocupados, es decir, vendidos a inversionistas que tendrán que salir a buscar inquilinos al final de su construcción, cuando, de acuerdo con nuestros registros, habrá mucho para arrendar”.

Y esto, según el directivo, será más evidente en algunos sectores como Ciudad Salitre, en el occidente de la ciudad.

Andrés Arango, presidente de Ospinas y Cía., coincide con Cáceres y tiene entre sus cuentas el ingreso de más de un millón de metros cuadrados nuevos para oficinas en la ciudad en el plazo trazado por Colliers.

“Corresponden a lo avalado a través de las licencias y a lo nuevo que se empezará a tramitar”, anota.

De todas formas, el empresario cree que no hay mayores riesgos, pero tiene claro que para evitar inconvenientes deberá evaluarse dónde se concentran los proyectos y analizar nuevas zonas.

SECTORES NUEVOS

“Por ejemplo, en la Avenida Eldorado hay un número importante de obras y por eso, en nuestro caso, estamos mirando lugares menos saturados”, afirma.

En la misma línea está Luis Eduardo Jiménez, gerente de la inmobiliaria Jiménez Nassar y Asociados, quien coincide en la necesidad de estudiar de forma juiciosa los sectores para nuevos proyectos.

“Ciudad Salitre y Santa Bárbara están consolidados y tienen en ejecución varias obras; lo mismo sucede en la calle 100 y en la paralela de la Autopista Norte. Esto ha obligado a explorar otros como la Calle 127, entre la Autopista y la Avenida Suba, la calle 80 y la Avenida 68”, explica Jiménez, quien, a pesar de la falta de suelo y de su precio alto, aún ve más oportunidades que amenazas.

“Claro, hay que monitorear el mercado, pero afortunadamente tenemos una economía sostenida que ha impulsado el desarrollo de las empresas y, por lo tanto, la demanda de más oficinas.

Algo en lo que Cáceres está de acuerdo: “Hay más capital canalizado al sector constructor proveniente del ahorro público y privado, y valores agregados en los proyectos en los que participan, muchos de ellos enfocados en los intereses particulares de inquilinos multinacionales”.

“Sin duda, falta mucho por cubrir y que dependerá de cómo va a crecer el país, pero veo que las proyecciones son alentadoras porque están arribando a la ciudad y al país firmas de los sectores de minería y petróleo, entre otros, que tienen la necesidad de finca raíz y esto incluye las oficinas”, concluye Manuel Alfonso Carrillo, gerente de la inmobiliaria Avacol.

ASÍ VA EL PAÍS

Colliers International también resume la dinámica del mercado corporativo en otras ciudades del país.

Barranquilla: La ocupación de oficinas es lenta y la oferta está en alza.

Medellín: Se destaca el auge de proyectos mixtos, que combinan oficinas, vivienda y comercio.

Cali: Está resurgiendo con variedad de obras de vivienda, centros comerciales y empresariales; centros médicos e infraestructura.

Bucaramanga: Es la ciudad que más se valoriza, entre otras razones, por la circulación de dinero venezolano, población flotante de regiones vecinas, entre otras.

Gabriel E. Flórez G.

Economía y Negocios