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El bolívar de Venezuela ahora es menos fuerte

Expertos coinciden en que el impacto en Colombia es manejable.

28  bolívares por dólar alcanza la tasa de cambio en el mercado paralelo del vecino país.

Agencias

28 bolívares por dólar alcanza la tasa de cambio en el mercado paralelo del vecino país.

POR:
febrero 10 de 2013 - 11:00 p.m.
2013-02-10

La devaluación en Venezuela, con lo cual su tasa de cambio pasó de 4,3 a 6,3 bolívares por dólar, era una medida que estaba anunciada.

Expertos locales e internacionales ya habían advertido la inminencia de este ajuste, ante el fuerte desequilibrio fiscal, acentuado tras el proceso electoral del 2012.

Los economistas sugieren que esto provocará una sensación momentánea de bienestar en Venezuela, pero las cosas volverán al mismo punto.

Los analistas sostienen que a pesar de los trastornos en las zonas de frontera y de un alza en la inflación del país vecino, la medida afectaría poco el comercio binacional.

Sin embargo, el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, sostiene que la evaluación de la moneda venezolana “puede atizar el ingreso de productos de contrabando procedentes de ese país”.

Venezuela exporta anualmente más de 90.000 millones de dólares –en su mayoría de petróleo–, y, en la medida en que recibirá más bolívares por cada dólar, tendrá más recursos para cubrir sus gastos.

Pero esto seguirá aplicándole leña al fuego de la inflación, que en 2012 superó el 20 por ciento, y que lleva más de cinco años avanzando a tasas mucho más altas.

Entre tanto, desde este lado de la frontera, la medida tampoco resulta extraña, pero hay una serie de factores que no se pueden perder de vista.

La consecuencia natural de la depreciación del bolívar es que los productos que los venezolanos compran a otros países serán más costosos.

Pese a los anuncios de Venezuela, la preocupación de los empresarios colombianos sigue siendo con los pagos. Como se sabe, hay bienes prioritarios, en donde la asignación de dólares por parte del Cadivi es más rápida, pero no cubren toda la canasta de productos que despacha Colombia.

También se sabe que es más ágil cuando las importaciones las realiza el Estado y no los privados.

Una novedad es la desaparición del sistema por el cual se tramitaban las divisas para los productos que no son prioridad (Sitme).

Por allí, se canalizaban los pagos de una porción pequeña de las exportaciones colombianas y, desde septiembre, venía registrando demoras.

Uno de los interrogantes de corto plazo está en lo que vaya a ocurrir en las zonas de frontera.

El problema inmediato es que, con un bolívar que vale menos, habrá más incentivos para ir de compras a Venezuela. Esto afectará las ventas colombianos y el negocio de movimiento de personas entre uno y otro país. El presidente de Analdex, Javier Díaz, considera que el efecto podría ser temporal, por la alta inflación de Venezuela.

ANÁLISIS

Los consumidores venezolanos perderán capacidad de compra

Magdalena Pardo

Presidenta de la Cámara

Colombo-Venezolana.

El aumento real del gasto público venezolano y del ritmo de endeudamiento público, profundizó el déficit fiscal (16% del PIB en 2012), lo que hacía previsible y necesario un ajuste.

En ese sentido, la devaluación del 47%, representa un alivio fiscal en la medida en que cada dólar que recibe el gobierno equivale a más bolívares para financiar el gasto.

Además, si se requieren menos dólares para el gasto público se puede contar con más recursos en divisas para pagar importaciones.

Para los venezolanos, la devaluación se traduce en una disminución de su poder de compra porque, debido al alto componente importado con el que funciona la economía venezolana, una devaluación del 47% se transmite de manera importante en los precios de bienes como alimentos.

Para quienes exportan a Venezuela, las medidas anunciadas ayer por el gabinete económico, hacen más restrictivo y selectivo el control de cambios.

Hasta el pasado viernes, había dos maneras para importar en Venezuela: a través de CADIVI a una tasa de 4,3 bs/dólar para las importaciones que el Gobierno de Venezuela considera prioritarias y mediante el SITME a una tasa 5,3 bs/dólar para los demás bienes y servicios.

Ahora sólo hay un sistema y una tasa de 6,3bs/dólar para importaciones prioritarias. Surgen varios interrogantes: ¿cómo se financiarán de ahora las demás importaciones?

Pueden suceder dos cosas: el Gobierno mantiene sólo una vía para importar y en ese caso, en adelante sólo se importarán a Venezuela productos que el gobierno considere prioritarios, o el Gobierno diseña un nuevo mecanismo para atender las demás importaciones. Tampoco hablan los anuncios oficiales sobre la suerte de las solicitudes de importación hechas a través del SITME que aún no han sido liquidadas.

Para quienes tienen represados bolívares porque Venezuela no les había liquidado hasta el viernes pasado, la nueva regulación seguirá reconociendo la antigua tasa de cambio.

También se crea una nueva institucionalidad para administrar el control cambiario donde tienen asiento el Ministerio de Planificación y Finanzas, el Banco Central de Venezuela y el Ministerio de Petróleo y Minería y se orientarán los Certificados de Producción en función de los objetivos de la producción nacional. El reto para la administración venezolana es que todos estos controles se apliquen con transparencia y sin discriminación.

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