Bolivia, en otra encrucijada

Bolivia, en otra encrucijada

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mayo 21 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-21

Si por aquí llueve, por Bolivia no escampa. Allí también están muy agitadas las aguas políticas, aunque por razones bien distintas a las que tienen hoy en ascuas a colombianos y venezolanos.

La confrontación entre el gobierno de Evo Morales y los sectores que se oponen a su propósito de "refundar a Bolivia" adquirió especial gravedad en el fin de semana pasado, tras los violentos choques callejeros de los dos bandos en las calles de Sucre, que dejaron un saldo de cuatro muertos y decenas de heridos. La manzana de la discordia fue la aprobación en bloque (previa a la discusión artículo por artículo), que la bancada del partido de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS), impartió el sábado al proyecto de Constitución presentado por el gobierno a la Asamblea Constituyente.

Tras varios meses sin poder sesionar y a tres semanas de que venza, el 14 de diciembre, la última prórroga que se dio a las sesiones de la Asamblea, los constituyentes del MAS, reunidos en un cuartel de Sucre, ignoraron la norma reglamentaria de los dos tercios para las votaciones y aprobaron el texto en un acto que ya cuestionó la oposición. Esta última había obstaculizado durante más de un año los trabajos de la Asamblea, lo cual se le facilitó, precisamente, porque los 'masistas' (136 sobre 255) apenas tienen la mayoría simple.

Los motivos de la oposición, que encabezan el ex presidente Jorge Quiroga y líderes cívicos de cuatro departamentos (Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni) que reclaman autonomía respecto al Gobierno de La Paz, van desde el rechazo a varias cláusulas constitucionales (como la de la reelección presidencial ilimitada, similar a la que busca Chávez en Venezuela), hasta la exigencia de que los poderes se concentren en Sucre, que siendo la capital oficial del país solo es sede del Poder Judicial (no del Ejecutivo ni del Legislativo).

Es obvio que la nueva Constitución nació herida y que seguirá suscitando enfrentamientos en un país que está profundamente dividido por razones políticas, económicas, regionales y hasta raciales (más de una vez, Evo Morales ha dicho que lo que muchos de sus opositores no toleran es que 'un indio' haya llegado a la presidencia).

Cosa muy distinta es lo que ocurre en el Ecuador, donde el jueves próximo también se instalará la Asamblea Constituyente, que fue la meta central de la campaña que llevó al poder al presidente Rafael Correa. En ella dominará, con 80 asambleístas dentro de un total de 130, el bloque de 'Acuerdo País', el movimiento que lidera Correa, otro de los promotores (con Chávez y Morales) del 'socialismo del siglo XXI". A Correa, sin duda, le va a quedar mucho más fácil que a Morales, y aun al propio Chávez, coronar su proyecto de "refundar al Ecuador".

editorial@eltiempo.com.co

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