BRÚJULA

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abril 27 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-04-27

Errores que se pueden evitar Es indudable que Avianca ha mejorado bastante su servicio en tiempos recientes. Pero todavía se presentan casos que dejan mucho que desear en el trato de la aerolínea con sus pasajeros. El martes se presentó uno de estos malos episodios. El aeropuerto de Cartagena se tuvo que cerrar por mal tiempo (cosa que por supuesto no es culpa de Avianca), pero cuando se reabrió no se despacharon los pasajeros con destino a Bogotá en el orden lógico (primero los que habían llegado más temprano). Los pasajeros de los vuelos de las 2 y 3 de la tarde terminaron saliendo en un vuelo de las 10 de la noche, mientras que pasajeros que tenían vuelos con horarios posteriores fueron embarcados en tres vuelos a Bogotá que salieron primero. Incluso se dio una absurda situación: personas que llegaron al aeropuerto a las 8 de la noche se embarcaron una hora después, delante de pasajeros que llevaban 7 horas esperando su turno. Todo esto evidencia una gran falta de respeto, producto de desorden y de falta de consideración con los clientes. Y nadie pone la cara, nadie da una explicación, los supervisores -cuando aparecen- improvisan respuestas. En uno de esos vuelos -de los anteriores al vuelo de las 10 p.m.- sobraron a última hora unos cupos y un representante de Avianca anunció que se los daría a los primeros en llegar a la puerta, una absurda carrera. Y otra muy molesta falla: a algunos pasajeros les dijeron que lo mejor era que durmieran en Cartagena y que los llevarían en el primer vuelo del día siguiente. Varios aceptaron y a la mañana siguiente se llevaron la muy desagradable sorpresa de que el primer vuelo había sido cancelado. Ojalá Avianca tome medidas correctivas para impedir que se vuelvan a presentar abusos como los descritos.

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