BRÚJULA

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agosto 01 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-01

Arrogancia Una vez más el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, da lamentable muestra de su arrogancia. En esta ocasión, la víctima de la grosera actitud del funcionario fue el ex ministro Juan Camilo Restrepo. El actual titular de las finanzas públicas se vino lanza en ristre contra su colega -de la administración Pastrana, porque el ex ministro Restrepo se atrevió a decir lo que las mismas proyecciones oficiales de esta administración han confirmado recientemente: que las regiones y las entidades descentralizadas son las que están ayudando a compensar el enorme déficit del Gobierno central (5 por ciento del PIB), hueco que se mantendrá hasta el año 2010 -momento en el que comenzará a descender lentamente, hasta llegar al tampoco aceptable saldo en rojo del 4 por ciento del PIB. El ex ministro Restrepo es un destacado y respetado dirigente que en diversas ocasiones y de diferentes maneras le ha prestado muy valiosos servicios al país. Uno de esos servicios especiales fue el acertado manejo de la Hacienda y el Crédito Público, en circunstancias muy delicadas -que heredó el gobierno Pastrana de la administración Samper. El país mucho le debe a Restrepo por su fructífera gestión. No nos cabe la menor duda de que el ministro Restrepo, en circunstancias muy desfavorables, hizo mucho más por sanear las finanzas públicas que lo que ha hecho el ministro Carrasquilla (que en cambio ha tenido la fortuna de contar con muchos vientos a favor). Ahí están las cifras, que clara y contundentemente lo demuestran. En los debates económicos sobre las reformas, el ministro Carrasquilla debe comprender que quienes no están de acuerdo con todo lo que él propone no son sus enemigos, ni lo están atacando personalmente. Se trata en la inmensa mayoría de los casos de críticas constructivas, bien intencionadas, que podrían ayudarle en su compleja labor. Conviene evitar que la arrogancia nuble la inteligencia.

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