Brújula / Pícaros, después de todo

Brújula / Pícaros, después de todo

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marzo 14 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-14

Para quienes tienen entre ojos al sector bancario en Estados Unidos y acusan a la codicia de sus capitanes de haber causado la crisis que dio origen a la recesión mundial del 2009, el reporte sobre las prácticas contables en el desaparecido banco Lehman Brothers, les da la razón. Como se recordará, la entidad de siglo y medio de existencia tuvo que declararse en bancarrota hace año y medio, cuando no pudo encontrar un comprador ni ayuda gubernamental para evitar la quiebra.

El cierre del gigante financiero fue causado por sus riesgosas apuestas en los productos derivados de las hipotecas, que colapsaron como consecuencia de la explosión de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos a finales del 2007. Pero lo que no sabía el público es que la situación de Lehman Brothers era aún peor de lo que se creía, debido al uso de prácticas contables 'agresivas' que disimularon su verdadera situación, por lo menos desde comienzos del siglo.

El centro de la discusión está en el uso de un mecanismo conocido como los 'repo 105' que hacen referencia a la práctica de vender papeles con pacto de recompra en espacios de tiempo muy cortos, a veces de 24 horas. Aunque dichas operaciones están reguladas y son usadas por el sector financiero en general, en el caso de Lehman Brothers sirvieron para disimular el nivel real de sus millonarias obligaciones.

Aunque eso no fue suficiente para evitar el derrumbe del banco, ahora las autoridades deberán determinar si lo hecho constituye un delito, pues la falsificación de estados financieros es penalizada con cárcel bajo las normas estadounidenses. También está en entredicho la actitud de los auditores externos que certificaron la veracidad de los balances y cuya labor está en entredicho. Lo sucedido le ha dado pie a los partidarios de una mayor regulación para pedir normas más estrictas y evitar que los abusos contables vuelvan a repetirse.

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