Buena oferta de alimentos se mantendrá durante 2009, afirma ministro de Agricultura, Andrés Fernández

Sostiene que el Gobierno seguirá haciendo todo lo posible para que Venezuela se ponga al día en los pagos a los exportadores colombianos. Entrevista con PORTAFOLIO.

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julio 10 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-10

El sector agropecuario vive una situación contradictoria: por un lado, en buena parte es el responsable de que la inflación esté controlada, gracias a los bajos precios de los alimentos. Sin embargo, el PIB sectorial es negativo.

Sobre este dilema y los problemas con los paneleros, la semilla de algodón y la demora de Venezuela para el pago de las exportaciones de productos colombianos a ese país, entre otros temas, el ministro de Agricultura, Andrés Fernández, habló con PORTAFOLIO

¿Cómo le fue al agro en el primer semestre?

Hemos contribuido notoriamente a la reducir la inflación gracias a la buena oferta de alimentos. Y seguiremos así durante el segundo semestre del año.

Todo esto obedece a que la colocación de crédito ha aumentado 54 por ciento este año. La financiación es clave porque los préstamos son para proyectos productivos y no para las personas naturales como tal. Esto indica que el crédito crece y la producción también.


¿Cómo explicar que hay más oferta de productos y área sembrada pero el PIB del sector es negativo?

Es negativo porque tuvimos una caída del 17 por ciento de la producción de café, debido a las lluvias de finales del año pasado, que afectaron la cosecha de mitaca. También cayeron 19 por ciento las exportaciones de flores a E.U., debido a la crisis de ese país. Así mismo, el exceso de humedad afectó la productividad de banano, que es otro producto de exportación. Y finalmente, la papa viene de un año de bajos precios, lo que hizo que muchos productores se retiraran.

Se dice que los recursos del Agro Ingreso Seguro se están entregando a los grandes productores. ¿Cómo se distribuyó la plata este año?

El hecho de que la plata se haya agotado rápidamente no puede ser objeto de crítica, sino de elogio. La plata del AIS se distribuyó así: 125.000 millones de pesos para riego; 100.000 millones de pesos se colocaron con tasa subsidiada de DTF-2. De ese total, 44.500 millones fueron para pequeños productores y 10.000 millones corresponden al costo de administración. Así mismo, se entregaron 78.000 millones de pesos en ICR, donde el 40 por ciento es para pequeños. También se asignaron 35.000 millones a investigación y tecnología; 30.000 millones a pagar extensionistas del sector cafetero; 23.500 millones de pesos para el Incentivo a la Asistencia Técnica; 75.000 millones de apoyos específicos en zonas especiales para intercalar la siembra de maíz y fríjol en zona cafetera; 15.000 millones a incentivo forestal; 20.000 millones de pesos para los intereses de Fertifuturo, y 2.000 millones de pesos a Sinigan para un software de información sobre aftosa.

¿Cuánto quedó para el segundo semestre?

Nada. Tenemos un problema fiscal y no hay más recursos para este año. Es que esto no lo tenía el país sino que el Gobierno lo montó y hoy es Ley.
Tengo que decir que el AIS es un programa exitoso, que no va solo para los grandes productores, pues el único componente fijo es el de los pequeños productos.


¿Qué va a pasar con el Incoder?

El instituto retoma todas sus funciones. Sin embargo, tenemos cosas pendientes. Es necesario restablecer la planta de personal pero no hay plata ni tenemos autorización de la Función Pública para hacerlo. Esperamos tenerlo listo de aquí a diciembre.


¿En qué va la reestructuración del Banco Agrario?

Se trata de la más grande de sus 10 años de historia. Se inició hace dos años. El Proyecto Cumbre busca optimizar el recurso humano, redistribuir sus funciones y montar un agresivo programa de sistematización para hacer más ágil a la entidad.


¿Vienen reformas en otras entidades?

Vecol es una joya del sector. Después de las inversiones hechas en laboratorios, hoy es un exportador de vacunas. Hace apenas unos días se ganó una licitación para proveer la vacuna antiaftosa a Ecuador.

El ICA se reestructuró hace un año. Por su parte, Corpoica va muy bien pues está dando utilidades y presenta buenos resultados en sus proyectos de investigación.

Las otras dos entidades, la Bolsa Agropecuaria y Finagro cumplen una función destacada. La BNA sigue creciendo. Cada vez lanza nuevos productos de inversión.


En el caso de Finagro es otra de las joyas. Las colocaciones son históricas.

Me enorgullese decir que todas las entidades del sector, incluyendo el Ministerio de Agricultura, tienen sus cuentas fenecidas y está certificadas en ISO 9001.

¿Cómo se va a solucionar el tema de la semilla transgénica de algodón?

Nosotros como Gobierno actuamos como buenos componedores en un negocio que este entre privados.

Cuando yo era gerente del ICA investigué la situación y encontré que los rendimientos no fueron malos, sino que fueron iguales o similares a los de la semilla convencional. Entonces al ser más cara la transgénica, los productores protestaron. Hubo culpa de las casas productores de semillas porque ellos tienen que dar un acompañamiento técnico y no lo dieron. Pero los agricultores tampoco siguieron las recomendaciones técnicas señaladas en los empaques.


¿Cómo se van a atender las siembras de algodón en adelante?

Tenemos un problema grande. Las casas comercializadoras de semillas tradicionales prácticamente no volvieron a producirla. Entonces nos reunimos con los agricultores y las empresas de semilla y llegamos a la conclusión de que hay que importar algo de grano certificado tradicional. Para las siembras de la Costa y el Meta no va a haber problema. Lo grave va a ser en el comienzo del 2010, para las siembras del interior, porque para ellos no va a haber semilla tradicional.

¿Cómo se solucionará el lío de los paneleros de la Hoya del río Suárez?

Ese es un tema muy complicado. Un inversionista llegó a montar una planta de etanol en Güepsa, pero luego le cedió el proyecto a otra empresa que contrató 2.000 hectáreas para sembrar caña e hizo contratos de proveeduría con los campesinos. Luego se supo que no tenían cierre financiero y Finagro, con razón, no les ha aprobado el FAG, por incumplir requisitos.

El Gobierno está fomentando las compras masivas del ICBF a través de la BNA. También se está trabajando con el Inpec y la Fuerza Militares para que vuelvan a incluir la panela en la dieta.

¿Qué se va a ahacer para que Venezuela les pague los exportadores?

El problema es delicadísimo. Cadivi está recibiendo todos los meses solicitudes de pago por 6.500 millones de dólares y solo paga un poco más de 2.000 millones de dólares. Hemos tenido que viajar a Caracas seguidamente a buscar que nos ayuden, pero apenas van soltando de a poquitos.

¿Los porcicultores superaron el golpe de la gripa AH1N1?

Sí. Ya volvió a despegar el consumo. El precio se ha recuperado aunque aún está por debajo. un poco más de 2.000 millones de dólares".

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