BURGOS, LA EVOLUCIÓN HUMANA Y ESPIRITUAL

A unas dos horas de distancia de la capital de España, por autovía, el viajero puede visitar Burgos, una ciudad fundada en el siglo XI en la que se conjugan la Prehistoria y los misterios de la evolución humana, con la literatura y la región.

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septiembre 26 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-09-26

Abrazada por el río Arlanzón, Burgos es tierra del Cid Campeador, figura histórica de la reconquista de los territorios árabes, y lugar donde se promulgó una de las primeras declaraciones de derechos humanos, auspiciada por Fray Francisco de Vitoria, para proteger a la población indígena de la Isla americana de la Española. Su símbolo es la Catedral, una belleza del arte gótico, Patrimonio de la Humanidad desde 1984 que destaca por su grandiosidad. Comenzó su construcción en 1221 y y durante cinco siglos se fue levantando. Además de las torres de aguja de la fachada principal, resaltan la Puerta del Sarmental, la Capilla de los Condestables, con una extraordinaria bóveda estrellada, o el cimborrio gótico-plateresco que se alza en el centro de la nave ascendiendo hasta el mismo cielo. Para saber de dónde venimos está el Museo de la Evolución Humana (ver nota), y para saber para dónde vamos, en el camino interior, está el camino por excelencia de peregrinación, el de Santiago, también patrimonio de la humanidad. Entra el camino en la ciudad desde Gamonal, hacia la Plaza de San Juan y más allá las calles jacobeas en las que el peregrino recrea la vista entre galerías y miradores, a través de Fernán González, por la ruta francesa del trazado descrita por el monje Aymeric Picaud, en el corazón de Burgos, a cincuenta metros de la catedral. Todo se entrelaza en esta localidad medieval, una ciudad en el camino, una ciudad de ciudades, que despliega sus capas en cada esquina. Aquí San Gil, allá San Nicolás, con capillas, sepulcros y retablos que bien merecen una parada. También la Casa del Cordón o el Palacio de los Condestables. - Tras las huellas del hombre Burgos se ha convertido en el eje de la evolución humana por su cercanía a los yacimientos arqueológicos de la Sierra de Atapuerca, declarados patrimonio de la humanidad y "referente mundial en el último millón de años", apunta Javier Vicente Domingo, director del Museo de la Evolución Humana. Todavía no ha cumplido un año y este museo de 15 mil metros ya ha recibido más de 240.000 visitas, que se admiran con tesoros como los restos del homínido más antiguo de Europa, el Homo Antecesor, con 1,3 millones de años, y los del Homo Heidelbergensis, predecesor del Homo Sapiens. "El museo ofrece algunas respuestas a las clásicas preguntas existenciales -de dónde venimos, quiénes somos- pero, sobre todo, plantea interrogantes sobre el destino de nuestra especie y nos interpela sobre la forma en la que estamos haciendo las cosas,tratando de hacernos más reflexivos y responsables con nuestro entorno", dice Domingo.HELGON

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