Buscan construir edificios amigables con el medioambiente y con el bolsillo de los compradores en el país

"Aunque el esfuerzo inicial es mayor, la inversión se compensa con creces en el largo plazo. ¿Quién no quiere pagar poco por el consumo de agua y luz?", dice Ernesto Estefan, gerente de Contempo.

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julio 25 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-25

Esta compañía hace parte del grupo de 12 empresas que conforma el Consejo de Construcción Sostenible que se formó en el país y busca compartir la información para impulsar la construcción de edificios rentables pero también amigables con el medioambiente y con el bolsillo de los compradores.

"Esa inversión inicial oscila entre el 10 y el 15 por ciento adicional y se focaliza en sistemas termoacústicos y bioclimáticos que generen mínimo consumo de recursos como energía (en iluminación artificial) y agua e impulsen el reciclaje organizado", añade Estefan, quien lidera tres proyectos de este tipo que están en construcción y dos centros empresariales y hoteleros.

"Un edificio verdaderamente sostenible debe diseñarse de tal forma que consuma menos y no emita contaminantes, además de generar confort y productividad para el entorno de trabajo. No es necesario sacrificar (por años) la calidad de vida por unos pequeños 'ahorros' empresariales", agrega.

Para este pionero de las construcciones sostenibles, uno de los cambios de concepto es "encerrar a los jefes y entregarles de forma exclusiva las mejores vistas panorámicas (que además mantienen en su espalda) porque el encierro hace asociales a las personas".

En su opinión, aunque es claro que se deben guardar las jerarquías en el diseño interior, las oficinas abiertas se imponen porque impulsan el trabajo en equipo y es mejor dejar en el centro a los líderes (en ambientes transparentes) y la tropa alrededor.

"Así todos podrán disfrutar de la vista (mejorando la calidad de vida), los gerentes controlan visualmente el rendimiento de su gente y los ambientes tendrán más luz natural, lo que se compensará en las facturas", dice.

El concepto del costo de estancia es uno de los parámetros que más analizan las compañías al elegir sus sedes, porque está compuesto por el arriendo, la cuota de administración y los servicios.

"Sólo si se concibe un edificio donde la gente consuma poco se lograrán ahorros a escala. A menor consumo de servicios también será menor el costo de la administración de las zonas comunes, con lo que el comprador tendrá la posibilidad de recuperar su inversión en el canon de arrendamiento", agrega.

De hecho, las multinacionales deben tener sedes que cumplan con las reglamentaciones internacionales, que exigen parámetros 'verdes. Para eso se creó la categoría leed, que mide las condiciones de sostenibilidad, productividad y ahorro en consumos.

Algunas reflexiones

"Una sola persona no hace exitosa una empresa. La 'tropa' es la que mueve la compañía, por eso quienes la componen también necesitan confort y la productividad fluya.

"Al diseñar un espacio no hay que basarse en lo que "se ha hecho siempre", no se puede pensar en el hoy ni en el ayer sino en lo que será la empresa porque los puestos de trabajo son fundamentales para el cambio mental.

"En esta era de escasez hídrica, es inconcebible que aún lavemos los pisos con agua potable en lugar de usar aguas lluvias".

Cubiertas 'verdes'

Regular la temperatura de los sitios de trabajo es uno de los grandes retos de la arquitectura moderna. Los computadores, el calor humano y la luz artificial son los factores que más inciden en este problema que conlleva consumos adicionales de energía en aires acondicionados (que también generan complicaciones respiratorias y promueven las epidemias gripales).

Las radicaciones solares que entran por los grandes ventanales y se concentran en las cubiertas son el segundo factor que incrementa la temperatura. Para enfriar los edificios, los arquitectos ambientalistas les están apostando a las terrazas verdes.

ingmor@eltiempo.com.co

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