Se calienta la región | Finanzas | Economía | Portafolio

Se calienta la región

Hace muchos años no vivíamos una situación tan compleja y confusa en América Latina. La personalización de la política y el haber acabado -a veces por sus propios errores- con las organizaciones políticas, ha generado inseguridad en la región. Corren vientos de inestabilidad. Presidentes que llegan contra los partidos, hacen cambiar la Constitución para quedarse más tiempo en el poder; tensiones sociales, problemas entre vecinos, son algunos de los factores que han dado lugar a esta difícil situación en la región.

POR:
septiembre 17 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-17

El primer caso fue el de Hugo Chávez quien después de haber liderado un frustrado golpe contra el presidente Carlos Andrés Pérez, en 1992 llegó al poder por la vía de las urnas, agitando la bandera antipartidista. Juró la primera vez, como él dijo, sobre la “moribunda Constitución”. La cambió para poderse reelegir. Lleva nueve años gobernando y no ha renunciado totalmente a la reelección perpetua. Rafael Correa también llega como una especie de outsider de la política en el Ecuador, en contra de los partidos, se embarca en un proceso constituyente y está en vía de aprobar un proyecto para hacerse reelegir. En el pasado habían transitado un camino similar Menen en Argentina y Fujimori en el Perú. Evo Morales, después de haber sido un líder de los cultivadores de coca en Bolivia, logró el favor electoral de sus compatriotas. No ha tenido tregua. Las tensiones sociales se han intensificado, y hoy parece que el país puede estar encaminado hacia una división territorial. También quiere cambiar la Constitución. Y así mismo, quedarse en el poder. Se ha aliado abiertamente con el coronel Chávez, lo que ha generado reacciones en su país. Bolivia parece hoy un polvorín. La presidenta Bachelet, convocó una reunión de Unasur y nueve presidentes -incluido Álvaro Uribe-, se han reunido en Santiago, donde hace 35 años se produjo el golpe contra Salvador Allende -para apoyar el régimen democrático en Bolivia, aun cuando no todos sean aliados políticos de Morales. No han ayudado las declaraciones de Chávez advirtiendo intervención en Bolivia, para evitar el golpe militar que anuncia Evo Morales. Todo parece indicar que ya no es la época que soplaban vientos golpistas en la América del Sur. Es explicable la preocupación de la Presidenta de Chile, como quiera que su país, y ella misma, fueron víctimas de la dictadura de Pinochet, en cierta medida impulsada al comienzo por el gobierno americano. Algunos partidos como la democracia cristiana llegaron a creer, ingenuamente, que respaldando inicialmente al dictador este les quitaría de encima al socialista Salvador Allende y les devolvería el poder. Después ellos mismos pagaron con sangre, cárcel y exilio tamaña equivocación. Lo que los nueve presidentes de Unasur quieren defender, son dos principios fundamentales: el de la no intervención externa en los domésticos de una nación, y el de la necesidad de apoyar a los gobiernos democráticamente elegidos por sus pueblos, independientemente de su orientación ideológica. Hoy más que nunca debemos trabajar por la integración latinoamericana, como en el caso de Colombia, lo ordena la propia Constitución Nacional. No es conveniente la escisión territorial de ninguno de nuestros países, ni que vuelva a escucharse en la región el ruido de sables, que tan desastrosos efectos sociales y económicos tuvo para la América Latina en la década de los sesenta. Hay que aplaudir la actitud del presidente Uribe, quien a pesar de las conocidas discrepancias políticas e ideológicas con Evo Morales, atendió el llamado de la presidenta Bachelet, en defensa del orden institucional de la región. gomezgomezabogados@cable.net.co '' Hoy más que nunca debemos trabajar por la integración latinoamericana, como en el caso de Colombia, lo ordena la propia Constitución Nacional.WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido